Juan Pacheco, arquitecto: "Hay una forma de enfriar la casa sin aire acondicionado y casi nadie la aprovecha"

El experto recomienda utilizar el denominado efecto chimenea para expulsar el aire caliente acumulado y reducir la temperatura interior durante las olas de calor.

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Casa ventilada durante el día. ¿Efecto Calor? Imagen creada por IA.
Casa ventilada durante el día. ¿Efecto Calor? Imagen creada por IA.
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Con la llegada de las primeras temperaturas extremas del verano y los termómetros acercándose a los 40 grados en buena parte de España, miles de familias vuelven a enfrentarse al mismo problema: cómo mantener la casa fresca sin disparar la factura de la luz. València se acerca a su primera gran ola de calor con alerta amarilla ante altas temperaturas y riesgo de incendios.

Mientras el aire acondicionado se convierte en el gran aliado contra el calor, algunos expertos defienden que existen alternativas capaces de reducir varios grados la temperatura interior sin necesidad de recurrir constantemente a aparatos eléctricos.

Uno de ellos es el arquitecto Juan Pacheco, que apuesta por una técnica tan sencilla como efectiva: aprovechar el denominado "efecto chimenea". Según explica, esta estrategia permite renovar el aire de la vivienda de forma natural y reducir la sensación de calor durante los días más sofocantes del verano. 

¿Qué es el efecto chimenea?

El principio es simple y se basa en una ley básica de la física: el aire caliente pesa menos que el aire frío y, por tanto, tiende a ascender. Cuando el aire caliente se acumula en la parte alta de una vivienda, puede expulsarse al exterior mediante una abertura situada en una zona elevada. Al mismo tiempo, otra apertura situada en una parte más baja y fresca de la casa permite la entrada de aire más frío procedente del exterior. Esta diferencia genera una corriente natural capaz de renovar el ambiente sin necesidad de ventiladores ni aire acondicionado. 

Pacheco explica que la clave está en crear una diferencia de presión que fuerce la circulación del aire a través de toda la vivienda. 

Cómo aplicar este sistema en casa

Según el arquitecto, para aprovechar correctamente el efecto chimenea conviene:

  • Abrir una ventana o apertura situada en una zona alta de la vivienda.
  • Abrir otra ventana en una zona más baja y sombreada.
  • Favorecer la circulación cruzada del aire.
  • Aprovechar especialmente las horas nocturnas y las primeras horas de la mañana. 

Aunque no todas las viviendas tienen la misma orientación, muchas pueden beneficiarse de una ventilación cruzada que ayude a expulsar el calor acumulado durante el día.

"De noche ventilamos y de día sellamos"

Otra de las recomendaciones del experto consiste en cambiar los hábitos de ventilación. Mientras muchas personas dejan las ventanas abiertas durante gran parte del día, Pacheco propone justo lo contrario: aprovechar las horas nocturnas para enfriar la vivienda y cerrar ventanas, persianas y cortinas cuando el calor exterior comienza a aumentar. 

Esta estrategia permite que paredes, techos y suelos acumulen parte del frescor nocturno y retrasen el calentamiento interior durante las horas centrales del día.

El papel de los muros y los suelos

El arquitecto recuerda que muchos materiales de construcción actúan como acumuladores térmicos.

Elementos como paredes de ladrillo, hormigón, piedra o suelos de terrazo tardan varias horas en calentarse y también en enfriarse. Por ello, recomienda aprovechar la ventilación nocturna para enfriar estos materiales y evitar que se conviertan en una fuente de calor durante la noche siguiente. 

Las plantas también ayudan a bajar la temperatura

La vegetación puede convertirse en otro aliado contra el calor. Diversos estudios sobre adaptación urbana al cambio climático han demostrado que las zonas con árboles y vegetación pueden registrar temperaturas significativamente inferiores a las de áreas completamente expuestas al sol. La sombra y la evapotranspiración ayudan a crear microclimas más agradables alrededor de viviendas y edificios. 

Por ello, el experto recomienda aprovechar terrazas, patios y balcones con vegetación para mejorar el confort térmico de forma natural. 

Una alternativa para ahorrar durante la ola de calor

Aunque el aire acondicionado seguirá siendo imprescindible en muchas viviendas durante los días más extremos del verano, los expertos en arquitectura bioclimática recuerdan que pequeñas medidas relacionadas con la ventilación, la sombra y el aislamiento pueden reducir significativamente la temperatura interior.

En plena ola de calor y con el coste de la electricidad en el punto de mira de muchos hogares, técnicas como el efecto chimenea vuelven a ganar protagonismo como una forma sencilla de mejorar el confort sin aumentar el consumo energético.