La Comunitat Valenciana se prepara para una ola de calor que podría batir récords desde 1950: alerta amarilla y riesgo alto de incendios forestales

Emergencias activa alerta amarilla desde el lunes 22 en Valencia ante temperaturas de hasta 40 °C y alto riesgo de incendios forestales.

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Un niño refrescándose en la fuente ante la ola de calor
Un niño refrescándose en la fuente ante la ola de calor
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El verano no ha llegado oficialmente, pero ya avisa con fuerza. La Comunitat Valenciana se enfrenta este lunes 22 de junio a un episodio de calor que podría convertirse en el más intenso desde 1950, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Con máximas que rozarán los 40 grados en puntos del interior y noches que apenas darán respiro, la Conselleria de Emergencias e Interior ha puesto en marcha su maquinaria de prevención antes de que el termómetro toque techo.

Alerta amarilla activada desde este mediodía

El Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) ha activado la alerta de nivel amarillo por temperaturas máximas en el litoral norte y en el interior norte de la provincia de Valencia. El aviso entra en vigor este lunes a partir de las 13:00 horas y se mantendrá hasta el miércoles 24, cuando se espera que los termómetros comiencen a bajar de forma ligera. No será, sin embargo, un alivio inmediato: no se trata solo de un golpe puntual de calor, sino de varios días encadenados con temperaturas anómalas para la segunda mitad de junio.

La responsable de esta subida de temperaturas es la llegada de una dorsal anticiclónica que comporta masas de aire mucho más cálidas. Este episodio se asocia a la entrada de una masa de aire muy cálido y seco combinada con una elevada insolación propia de estas fechas de junio. El resultado es una situación que, aunque preocupante, llega mucho antes de lo previsto.

El fuego, el otro riesgo que acecha al monte valenciano

El calor extremo no viene solo. La sequedad del terreno y de la vegetación, provocada por episodios cálidos anómalos y por semanas sin lluvias generalizadas, es un factor clave que incrementa el riesgo de incendios: el calor persistente ha favorecido que el suelo y la masa vegetal pierdan humedad, de modo que cualquier chispa puede originar un fuego de rápida evolución. La vigilancia será especialmente importante en áreas interiores y forestales, donde la combinación de calor, sequedad y viento puede elevar el riesgo durante los próximos días.

Ante este escenario, el CCE ha declarado riesgo alto de incendios forestales en gran parte del territorio valenciano y ha puesto en marcha medidas concretas.

"Se han programado vuelos diarios de vigilancia que recorrerán, preventivamente, la Comunitat Valenciana en previsión de posibles incendios forestales" - Fernando Lasheras, secretario autonómico de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana

Lasheras también ha recordado que los servicios de emergencias están prevenidos para actuar si fuera necesario, y ha instado a los municipios y organismos competentes a que activen con antelación sus protocolos sociosanitarios y adopten medidas preventivas en materia de incendios dentro de sus respectivos ámbitos.

Quién está más expuesto y cómo protegerse

No todo el mundo sufre igual el calor. Las temperaturas extremas afectan a toda la población, pero no a todas las personas por igual: el nivel de riesgo depende de factores personales, sociales y ambientales, y el análisis por edad revela que el 95,98% de los fallecimientos atribuibles al calor se producen en personas mayores de 65 años. Por eso, las recomendaciones de la Conselleria apuntan directamente a los colectivos más vulnerables: personas mayores, quienes padezcan enfermedades crónicas, trabajadores expuestos a altas temperaturas al aire libre y los más pequeños de la casa.

Los consejos son conocidos pero conviene recordarlos porque suelen ignorarse en el día a día. Evitar salir a la calle en las horas centrales del día, beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed y cerrar persianas en las fachadas expuestas al sol son las tres medidas básicas que más vidas salvan durante una ola de calor. A estas se suman otras igualmente prácticas: llevar ropa holgada, ligera y de colores claros, protegerse la cabeza con gorra o sombrero, sustituir las comidas copiosas por platos fríos, frutas y verduras frescas, y reducir el consumo de alcohol y bebidas con alta concentración de cafeína.

Por la noche, cuando la ciudad acumula el calor del día y el cuerpo intenta recuperarse, la Conselleria recomienda abrir las ventanas para ventilar el hogar y darse una ducha con agua templada antes de acostarse. La reducción del refresco nocturno incrementa la sensación de bochorno, sobre todo en las zonas urbanas y en el litoral. Noches en las que dormir se convierte, literalmente, en un esfuerzo físico.

Dónde consultar información actualizada

La Conselleria de Emergencias e Interior recuerda que todos los consejos de protección civil dirigidos a la ciudadanía están disponibles en la web del 1·1·2 (112cv.gva.es), en la cuenta de X @GVA112 y a través de la app GVA 112 Avisos, descargable tanto en Google Play como en App Store. En un episodio como este, estar informado no es una opción: es la primera línea de defensa frente al calor.