València poda los árboles de Pius IX en pleno julio: seguridad, sombra y técnica europea para no sacrificar ni una rama de más

El Ayuntamiento de València inicia el 27 de julio la poda del arbolado de la calle Pius IX siguiendo el estándar europeo de arboricultura

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Concejalía de Parques y Jardines arrancará el lunes con los trabajos de poda del arbolado de la calle Pius IX
Concejalía de Parques y Jardines arrancará el lunes con los trabajos de poda del arbolado de la calle Pius IX
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Cuando el calor aprieta y las aceras de València se convierten en auténticas pistas de calefacción, los árboles dejan de ser decoración para convertirse en infraestructura. Consciente de ello, la Concejalía de Parques y Jardines del Ayuntamiento de València arranca el lunes 27 de julio los trabajos de poda ordinaria del arbolado de la calle Pius IX, una intervención planificada que busca compatibilizar la seguridad ciudadana con la conservación de los ejemplares y, sobre todo, con su capacidad de proporcionar sombra en los meses más duros del año.

Una poda que no es lo que parece

El término "poda" evoca a menudo imágenes de ramas cercenadas sin contemplaciones, árboles esquilados que tardan años en recuperar su porte. Pero la operación que se iniciará en Pius IX se rige por un criterio bien distinto. Los trabajos se ejecutarán siguiendo el estándar europeo de poda, un marco técnico elaborado por el proyecto TeST —Technical Standards in Treework— en colaboración con el Consejo Europeo de Arboricultura (EAC) y con el respaldo del programa ERASMUS+ de la Unión Europea. El propósito del estándar es presentar las técnicas, procedimientos y requisitos comunes relacionados con la poda, con el objetivo de gestionar la seguridad pública y preservar la integridad de los árboles.

No se trata, por tanto, de una herramienta estética, sino de una guía técnica de alcance continental. La norma se asienta en tres ideas fundamentales: la cobertura arbórea de las ciudades debe tener la máxima dimensión posible, los costes deben ser asequibles y la estrategia ha de basarse en la implantación y gestión del árbol en porte natural. Dicho de otro modo: podar lo mínimo necesario y hacerlo bien.

¿Qué ramas caerán y cuáles no?

La intervención en Pius IX no consiste en repasar el arbolado de forma indiscriminada. Los técnicos municipales actuarán con criterios muy concretos: se eliminarán aquellas ramas que interfieran con las fachadas de los edificios, que dificulten el paso peatonal o que comprometan el tránsito de vehículos. También se retirarán las que presenten riesgos de rotura, signos de putrefacción o que invadan la señalización viaria y el alumbrado público. Lo que no suponga un riesgo, se conserva.

Esta lógica tiene una razón de peso en pleno verano. Los árboles contribuyen a purificar el aire, mitigar la contaminación y proporcionar sombra, lo que atenúa la temperatura en los núcleos urbanos reduciendo el efecto de las islas de calor. Eliminar copa innecesariamente en julio equivaldría a retirar un ventilador natural justo cuando más se necesita.

"La poda que se realiza en València permite conservar la copa para que los ejemplares mantengan su porte característico y garantizar que se proporcione sombra durante los meses con temperaturas más elevadas.", añade Mónica Gil, concejala de Parques y Jardines del Ayuntamiento de València

Criterio técnico frente a presión vecinal

La concejala Mónica Gil también ha querido dejar clara la naturaleza de este tipo de actuaciones, a menudo sujetas a quejas vecinales contrapuestas: unos piden podar más, otros menos. "Cada actuación de poda responde exclusivamente a criterios técnicos y de seguridad", ha subrayado Gil, descartando así que las intervenciones obedezcan a demandas puntuales o a razones estéticas.

El estándar europeo de poda es un compendio de directrices diseñado por expertos para asegurar que la poda de árboles se realice de manera segura, eficiente y respetuosa con la biología del árbol, y es una herramienta esencial para los ayuntamientos que buscan gestionar su arbolado urbano de forma eficiente y sostenible, garantizando la seguridad ciudadana, la salud de los árboles y la calidad del entorno urbano. Aplicarlo no es un gesto voluntarista: es alinearse con el consenso científico y técnico vigente en toda Europa.

Los trabajos en la calle Pius IX se prolongarán durante el tiempo que sea necesario hasta completar la actuación en todo el vial. En una ciudad como València, donde el arbolado urbano forma parte de la identidad de muchos barrios y calles, mantener ese patrimonio verde vivo, sano y seguro es, también, una forma de cuidar la vida en la calle. Porque un árbol bien podado no es un árbol menor: es un árbol que durará más tiempo dando sombra a quien la necesita.