Por la C7 madrileña circulan los primeros trenes de última generación construidos por Stadler en Albuixech. Un estreno que ha recordado a la controversia política surgida en la Comunitat Valenciana, donde los partidos —PP, Compromís y Vox— criticaron al ministro de Transportes, Óscar Puente, por renovar las saturadas Cercanías valencianas con unidades Civia 465 procedentes de Madrid. Renfe afirmaba, por su parte, que estos trenes aumentarán un 30 % la capacidad y reducirán en 10 años la edad media.
Los pasajeros de Madrid ya podrán disfrutar de los nuevos trenes de la empresa fabricados en Valencia. Estos convoyes de última generación cuentan con mayor espacio para pasajeros y bicicletas, además de otras comodidades poco habituales, como servicio wifi, enchufes convencionales y tomas USB para cargar el móvil durante el trayecto.
Los nuevos Stadler han supuesto un gran salto respecto a una buena parte de la flota actual. La empresa ferroviaria ha adquirido dos configuraciones: los denominados T100, capaces de transportar alrededor de 900 viajeros, y los T200, que alcanzan las 1.900 plazas.
En general, ofrecen hasta un 20 % más de capacidad que los Civia normales. Hasta el momento, los trenes más modernos y de mayor tamaño circulaban de manera habitual por muchas líneas de Cercanías. Además, estos nuevos vehículos cuentan con espacios adaptados para personas con movilidad reducida, zonas para bicicletas, carritos y equipajes y sistemas de información en tiempo real.
Los estragos de los “nuevos trenes” en Valencia
Aunque Madrid vaya a estrenar nuevos trenes en su línea C7, esto ha generado un revuelo político, ya que la renovación anunciada para Cercanías se realizó en Valencia con ferroviarios ya utilizados en Madrid. Esta coincidencia ha alimentado durante las últimas semanas las críticas al ministro Puente por parte de la oposición, que cuestiona que Valencia reciba “material usado” mientras que las nuevas unidades se destinan a la capital de España.
Valencia “goza” de su herencia madrileña
Renfe prevé incorporar 41 trenes Civia 465 a las líneas electrificadas del núcleo valenciano —C1, C2 y C6—. De ellos, 22 empezarán a ser trasladados durante 2026 y otros 19 llegarán a lo largo de 2027. Una gran parte procederá de Madrid, donde quedan liberados por la llegada de los nuevos trenes valencianos. En otras palabras, Madrid recibirá la herencia valenciana de trenes recién salidos de fábrica, mientras que los valencianos recibirán una herencia madrileña usada.
En cuanto a los partidos políticos, el PP valenciano sigue reprochando al ministro Puente que presente como una solución para las Cercanías de Valencia unos trenes calificados de “viejos”, dado que algunos tienen más de 20 años. El portavoz de Transportes en Les Corts, Joserra González, criticó al Gobierno por recurrir a la “reutilización” de material en lugar de destinar trenes de nueva fabricación.
Por su parte, Compromís, a través de la diputada Àgueda Micó, ha reclamado al Gobierno central que explique los criterios empleados para decidir que las 41 unidades destinadas a Valencia procedan de Madrid y por qué se ha elegido material de entre 14 y 23 años de antigüedad en lugar de convoyes nuevos.
Desde Vox, que también se ha sumado a las críticas, han cuestionado que la Comunitat Valenciana vuelva a recibir material ferroviario usado, a diferencia de otras autonomías que estrenan nuevos trenes.
Podrán ser usados, pero tienen mayor capacidad y son “más jóvenes”
Renfe rechaza que el traslado se presente simplemente como el envío a Valencia de “trenes viejos”. Sin embargo, la compañía ha reconocido que se trata de convoyes ya utilizados, aunque sostiene que los Civia 465 son mucho mejores que buena parte de los trenes de la serie 447 a los que sustituirán.
Además, la empresa ferroviaria afirma que la edad media de los nuevos convoyes es de 17 años, frente a los 27 años de los trenes a los que reemplazarán en Valencia. La operadora ha recordado que la vida útil de este tipo de material suele rondar los 40 años.
Asimismo, ha aportado un dato sobre su fiabilidad: según datos de mayo de 2026, los Civia 465 registraron una incidencia aproximadamente cada 487.934 kilómetros, frente a los 211.292 kilómetros de los 447 utilizados actualmente en Valencia.
Por parte del Ministerio de Transportes, se admite que Valencia "no recibe trenes nuevos", pero sí trenes más modernos, más fiables y con mucha más capacidad que los actuales.


