No es fácil ganar un Campeonato del Mundo. Repetirlo dos veces seguidas, con otra generación y ante rivales que ya saben de qué pie calzas, roza lo extraordinario. Y sin embargo, eso es exactamente lo que ha hecho la selección española femenina sub-18 de balonmano: alzar el título mundial por segundo año consecutivo, esta vez en suelo rumano, y con tres jugadoras y una entrenadora que tienen Sagunto como casa.
Una final épica y una remontada para el recuerdo
El 9 de agosto, en Pitești (Rumanía), España se proclamó campeona del mundo al derrotar a Montenegro por 26-23 en una final que estuvo lejos de ser un paseo. Cuando la derrota parecía asomarse —con el marcador en contra (16-19)— la seleccionadora Cristina Cabeza dio la vuelta al partido apostando por una defensa abierta que descolocó por completo a las montenegrinas. Un parcial de 8-0 transformó el 20-22 en un 26-22, que en el último instante se convirtió en el definitivo 26-23.
El éxito prolonga el dominio iniciado en 2024 y convierte a España en la segunda selección capaz de ganar dos ediciones seguidas del campeonato, algo que hasta ahora solo había logrado Rusia en 2016 y 2018. Un hito que no pasa inadvertido, y que en Sagunto se ha celebrado como merece.
El salón de plenos, escenario de un homenaje con nombre propio
El Ayuntamiento de Sagunto abrió las puertas de su salón de plenos para rendir tributo a quienes pusieron el nombre de la ciudad en lo más alto del balonmano mundial. Recibieron el reconocimiento del Consistorio la seleccionadora Cristina Cabeza, la guardameta Rebeca Secades, la lateral izquierda Andrea Pérez y la pivote Andrea Palomero, así como el club BM Morvedre, al que todas ellas pertenecen. En el acto participaron el alcalde de Sagunto, Darío Moreno, y el concejal de Actividad Física, Salud y Deporte, Javier Timón, junto al vicepresidente económico y el gerente del club, José Manuel Tomás y Alberto Lanza.
No es un detalle menor que las cuatro homenajeadas militen en el mismo equipo local. España volvió a coronarse bajo la batuta de Cristina Cabeza, técnica en Liga Guerreras Iberdrola del Morvedre. Y la guardameta Rebeca Secades no fue un nombre más en la lista: la portera, de 18 años, exhibió un 30% de paradas en la final y firmó un gran campeonato a nivel global.
"Sagunto es una ciudad del balonmano"
El alcalde Darío Moreno no escondió su orgullo, pero tampoco se quedó en los elogios fáciles. Aprovechó el acto para lanzar un mensaje claro sobre el modelo que quiere para Sagunto: un ecosistema deportivo que implique a ciudadanos y empresas por igual.
"Sagunto es una ciudad del balonmano" - Darío Moreno, alcalde de Sagunto
Moreno apeló también a la responsabilidad social corporativa de las empresas locales, animándolas a vincularse con proyectos como el del BM Morvedre. Y puso el acento en algo que va más allá del deporte: "Hablamos de igualdad, pero precisamente desde el concepto de que todas las personas puedan desarrollar su vida al máximo potencial en ámbitos que son su pasión y que les hacen felices a todos los niveles", señaló.
El concejal que pide no normalizar lo extraordinario
Hubo una intervención que llamó especialmente la atención por su honestidad. El concejal de Deportes, Javier Timón, advirtió del riesgo de acostumbrarse demasiado a los éxitos.
"Caemos en el error de normalizarlo y en algunas ocasiones casi hasta restarle importancia, a que parezca fácil de conseguir" - Javier Timón, concejal de Actividad Física, Salud y Deporte del Ayuntamiento de Sagunto
Timón destacó además la raíz de estos logros: jugadoras formadas desde la cantera del propio club. No fichajes estrella ni inversiones millonarias, sino trabajo continuado con jóvenes talentos de la comarca. Una apuesta que, vista desde fuera, parece sencilla; desde dentro, exige años de paciencia y convicción.
Una cantera que vale un mundo, literalmente
El vicepresidente económico del BM Morvedre, José Manuel Tomás, dirigió unas palabras cargadas de significado a las jugadoras presentes: "Seguro que cuando empezasteis teníais un referente, ahora el referente sois vosotras". Una frase que resume algo importante: el club no solo fabrica campeonas, también construye espejos en los que se mirarán las generaciones siguientes.
La seleccionadora Cristina Cabeza, que ya lideró a España hasta el título hace dos años —entonces contra Dinamarca en la final— cerró el acto con un deseo que sonó más a promesa que a cortesía.
"Esperemos que sean muchos años y ojalá sigamos celebrando los éxitos en este ayuntamiento" - Cristina Cabeza, seleccionadora de la selección española femenina sub-18 de balonmano
Dos títulos mundiales consecutivos, una ciudad volcada con su deporte y un club que entiende que los trofeos se levantan antes en los entrenamientos que en las finales. Sagunto no es solo una ciudad con historia romana: es, también, una cantera de campeonas del mundo.

