El Ayuntamiento de València recoge 750 kilos de residuos tras el incendio de la Devesa de El Saler, incluida pinocha arrastrada por los hidroaviones

Los servicios municipales de limpieza trabajan desde que el incendio estuvo controlado para devolver la normalidad a la zona afectada.

Guardar

e411989fff4721baf61aeeaeebf4e73e
e411989fff4721baf61aeeaeebf4e73e
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Cuando el fuego cede, llega otra batalla: la de devolverle la normalidad a un territorio herido. Los servicios de limpieza del Ayuntamiento de València han retirado 750 kilos de residuos de la zona afectada por el incendio forestal declarado en la Devesa de El Saler, trabajando de forma coordinada con los Bomberos y la Policía Local desde el momento en que el fuego quedó controlado.

Hasta la pinocha la levantaron los hidroaviones

Entre los residuos recogidos hay de todo: basura convencional, enseres y, sobre todo, pinocha. Mucha pinocha. El incendio, declarado en la zona de la Gola de Pujol, dentro de la Devesa, obligó a evacuar el pueblo y los campings de El Saler , y la extinción requirió del despliegue de hidroaviones que, al sobrevolar la zona a baja altura, generaron un viento capaz de sacudir los pinos y cubrir los caminos con una gruesa capa de pinocha caída. Un efecto colateral inesperado que añadió trabajo extra a los operarios.

No es un detalle menor: limpiar esa pinocha acumulada en los accesos fue una de las tareas que más tiempo y medios consumió durante las jornadas posteriores al incendio. Los caminos, literalmente tapizados, exigían atención antes de que la zona pudiera recuperar su tránsito habitual.

Un despliegue de medios durante todo el fin de semana

El operativo de limpieza se puso en marcha con rapidez. Durante el viernes, el sábado y el domingo, dos equipos se destinaron al reparto de bolsas de residuos y a su posterior recogida en el pueblo de El Saler. El sábado, además, se sumaron medios específicos para la retirada de enseres, ese tipo de objetos voluminosos que no caben en una bolsa pero que el fuego y la evacuación dejan a su paso.

Los equipos trabajaron en horario nocturno durante todo el fin de semana, siempre siguiendo las indicaciones de los agentes de la Policía Local y de los Bomberos, que marcaban los tiempos y los accesos permitidos en cada momento. Desde el lunes por la mañana, el dispositivo se amplió con medios de limpieza manual, una barredora, una cisterna y un equipo adicional de retirada de enseres para que la zona quedara lo más limpia posible.

El servicio de recogida, sin interrupciones pese a los cortes de carretera

La carretera CV-500, que conecta el espacio natural con València, quedó cortada en ambos sentidos durante el incendio, lo que planteó un reto logístico nada sencillo para los servicios municipales: ¿cómo seguir recogiendo la basura de las pedanías del entorno si los accesos habituales estaban bloqueados?

La solución pasó por reorganizar las rutas. El acceso al pueblo de El Saler se mantuvo de la forma habitual, mientras que el servicio de recogida en El Perellonet, El Palmar y las urbanizaciones de la zona se realizó desde el acceso sur de la carretera CV-500. Un cambio silencioso que, para los vecinos de esas pedanías, significó que el camión de la basura seguía pasando como si nada hubiera ocurrido, pese al caos de los días previos.

La coordinación entre los equipos de limpieza, los Bomberos y la Policía Local permitió adecuar horarios y rutas sin que el servicio se interrumpiera en ningún momento. La Alquería del Basket y la Fonteta de València se habilitaron como espacios de acogida para las personas desalojadas mientras los operarios de limpieza trabajaban en sentido contrario: preparando el terreno para el regreso. En definitiva, una respuesta municipal discreta pero eficaz que, más allá de los 750 kilos de residuos retirados, habla de la capacidad de una ciudad para recomponerse cuando el fuego por fin se apaga.