Después de meses de desvíos, retenciones y cambios en la circulación, miles de vecinos y conductores de Valencia empiezan a ver la luz al final del túnel. Algunas de las obras más importantes que se están ejecutando en la ciudad ya cuentan con un calendario definido para su finalización, lo que permitirá recuperar progresivamente la normalidad en varias de las principales arterias de la capital.
El Ayuntamiento de Valencia mantiene el objetivo de que las actuaciones más relevantes concluyan entre finales del verano y los últimos meses de 2026. Se trata de proyectos que no solo renovarán el pavimento de algunas calles, sino que cambiarán por completo su imagen y su funcionamiento, con más espacio para peatones y bicicletas, nuevos árboles, pavimentos que reducen el ruido del tráfico y una movilidad más sostenible.
Las actuaciones en las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta, la calle Colón y la Gran Vía Marqués del Túria concentran buena parte de las obras que actualmente afectan a la movilidad de la ciudad. Cada una avanza con un calendario distinto, aunque todas comparten el objetivo de modernizar algunas de las vías más transitadas de Valencia.
Pérez Galdós y Giorgeta
La actuación que más expectación genera entre los conductores es, sin duda, la remodelación del eje formado por las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta. Después de más de un año de trabajos, la intervención entra en su fase decisiva. La previsión municipal es recuperar la circulación de vehículos durante el mes de septiembre de 2026, coincidiendo con el final del verano y la vuelta a la actividad habitual tras las vacaciones.
Esa fecha supondrá un importante alivio para miles de personas que utilizan diariamente este corredor para acceder al centro de la ciudad o desplazarse entre distintos barrios. Sin embargo, la reapertura al tráfico no significará que las obras hayan terminado completamente. Aunque los vehículos volverán a circular con normalidad, los operarios continuarán trabajando durante los últimos meses del año para finalizar la urbanización de la avenida.
Los trabajos pendientes incluyen la plantación del nuevo arbolado, la creación de zonas ajardinadas, la instalación del mobiliario urbano y los acabados finales de una intervención que comenzó en junio de 2025 y que cuenta con una inversión cercana a los 24 millones de euros. La previsión del Ayuntamiento es que toda la actuación quede concluida antes de finalizar 2026.
El proyecto persigue convertir un eje históricamente dominado por el tráfico en un espacio más equilibrado, donde peatones, ciclistas y transporte público ganen protagonismo sin perder la función estratégica que estas avenidas desempeñan dentro de la red viaria de la ciudad. Entre las principales mejoras destacan la ampliación de las aceras y la incorporación de un carril bici segregado.

La calle Colón, lista antes de Navidad
Otra de las actuaciones que está modificando el centro de Valencia es la remodelación integral de la calle Colón, una de las principales arterias comerciales de la ciudad. Las obras comenzaron el pasado 15 de junio y cuentan con un plazo aproximado de ejecución de cinco meses.
Si el calendario previsto se cumple, la nueva calle Colón estará completamente terminada antes de la campaña de Navidad, permitiendo que comercios y visitantes disfruten de un entorno renovado durante el periodo de mayor actividad comercial del año.
Cuando finalicen los trabajos, la calle contará con aceras más amplias, un diseño urbano renovado, mejoras de accesibilidad y un nuevo pavimento fonoabsorbente que contribuirá a reducir el ruido provocado por el tráfico. También se incorporarán más elementos verdes y se reorganizarán algunos espacios destinados a la movilidad para favorecer el desplazamiento peatonal.

Gran Vía estrenará nuevo asfalto
Mientras continúan las grandes reurbanizaciones, el Ayuntamiento también ha iniciado el reasfaltado integral de la Gran Vía Marqués del Túria. El proyecto afecta al tramo comprendido entre la avenida de Jacinto Benavente y la confluencia con la avenida del Regne de València y la calle Russafa.
La actuación abarca más de 22.000 metros cuadrados de calzada y cuenta con una inversión superior a 1,2 millones de euros. La previsión municipal es que los trabajos concluyan a finales de agosto, antes del inicio del nuevo curso escolar. El nuevo firme será fonoabsorbente, una tecnología que permitirá disminuir el ruido del tráfico hasta en diez decibelios, mejorar la adherencia de la calzada y contribuir a reducir las emisiones de CO₂ asociadas a la circulación.
Durante la ejecución, los trabajos diurnos se centran en la mejora de aceras, drenajes e imbornales, mientras que el fresado y asfaltado se realizan principalmente en horario nocturno para reducir el impacto sobre el tráfico. Además, el Ayuntamiento aprovechará la intervención para reorganizar algunos espacios destinados al estacionamiento, creando nuevas zonas de carga y descarga y cerca de un centenar de plazas para motocicletas.

Una ciudad en plena transformación
Las tres actuaciones forman parte de un proceso de renovación urbana mucho más amplio que continuará durante los próximos años. El Ayuntamiento también tiene previstas intervenciones de gran alcance en espacios emblemáticos como la plaza del Ayuntamiento y la plaza San Agustín, además de extender el uso de pavimentos fonoabsorbentes a otros grandes ejes urbanos como la avenida de les Corts Valencianes, General Avilés o el desarrollo de Malilla Sur.
En conjunto, el consistorio impulsa más de 130.000 metros cuadrados de nuevo firme con el objetivo de mejorar la seguridad vial, reducir el ruido del tráfico y hacer de Valencia una ciudad más cómoda para caminar y desplazarse. Si se cumplen los plazos previstos, el tramo final de 2026 permitirá a Valencia estrenar algunas de sus principales arterias completamente renovadas, con una imagen más moderna, sostenible y adaptada a las nuevas necesidades de movilidad de la ciudad.

