Valencia prueba pulseras inteligentes que alertan al trabajador antes de sufrir un golpe de calor

La Diputació de València lanza un piloto con wearables térmicos para detectar el estrés por calor en su plantilla antes de que sea tarde.

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Diputació de València
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El calor ya no es solo una molestia veraniega: es un riesgo laboral con consecuencias que pueden ser irreversibles. Durante la campaña estival de 2025 se contabilizaron en España 2.832 fallecimientos relacionados con temperaturas extremas. Con ese telón de fondo, la Diputació de València ha dado un paso que pocas administraciones públicas han dado hasta ahora: poner en marcha una experiencia piloto con pulseras o bandas portátiles capaces de detectar señales de estrés térmico en el organismo antes de que el trabajador note que algo va mal.

Una alarma en la muñeca antes de que sea demasiado tarde

Estas pulseras son dispositivos inteligentes diseñados para monitorizar en tiempo real los signos de estrés térmico en el cuerpo del trabajador, con una función simple pero esencial: anticipar el riesgo antes de que se convierta en un problema de salud. Para ello miden parámetros como la temperatura corporal, la humedad relativa, el nivel de sudoración, el ritmo cardíaco y el tiempo acumulado de exposición al calor. Cuando los valores se salen de los rangos normales, el dispositivo emite una alerta. A partir de ese momento, el protocolo es claro: parar la actividad, buscar un lugar fresco, hidratarse y aplicar las medidas preventivas establecidas.

La pulsera actúa precisamente en la fase de estrés térmico, antes de llegar al golpe de calor. Los casos graves pueden dejar secuelas permanentes como daño renal, hepático, neurológico o cardiovascular, y la ventana de tiempo para evitarlas es muy corta —menos de 30 minutos—, lo que justifica la importancia de la detección temprana. Dicho de otro modo: lo que está en juego no es solo una baja laboral, sino la vida o la salud permanente de una persona.

Una iniciativa que llega en el momento justo

La Diputació de València ha impulsado este proyecto en un contexto de temperaturas persistentemente elevadas y de avisos por calor en diferentes zonas de la provincia. No es la primera institución que apuesta por esta tecnología — los Mossos d'Esquadra y los Bomberos de Cataluña ya utilizan dispositivos similares, y los Bomberos de Sevilla los están evaluando mediante una prueba piloto —, pero sí es una de las pocas administraciones provinciales que da el salto desde los servicios de emergencias hacia el conjunto de su plantilla.

La prueba se desarrollará con un número limitado de dispositivos y la participación tendrá carácter voluntario. Se dirigirá prioritariamente al personal que, por las características de sus tareas o según los criterios del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, pueda requerir una protección reforzada frente al calor. La gestión del proyecto recaerá en ese mismo servicio y en los órganos de participación laboral correspondientes.

"Queremos comprobar si esta tecnología puede ayudarnos a detectar con antelación una situación de estrés térmico y actuar antes de que se agrave. En materia de prevención debemos seguir avanzando, evaluar nuevas soluciones y poner siempre la salud de las personas en el centro" - Reme Mazzolari, vicepresidenta segunda y responsable del área de Personal de la Diputació de València

Privacidad garantizada: los datos no serán arma de control

En un contexto en que los dispositivos wearables generan cada vez más debate sobre el uso de los datos personales en el entorno laboral, la Diputació ha querido fijar los límites desde el principio. La información recogida por las pulseras se limitará a la estrictamente necesaria para la finalidad preventiva, será tratada de forma confidencial y no podrá utilizarse para evaluar el rendimiento laboral ni con fines disciplinarios. Una garantía que no es menor: distingue claramente entre herramienta de protección y herramienta de vigilancia.

Complemento, no sustituto

Conviene no perder de vista lo que estas pulseras no son. El uso de pulseras térmicas no sustituye a las medidas tradicionales de prevención de riesgos laborales, sino que las complementa eficazmente. La Diputació lo tiene claro: el dispositivo se suma a un protocolo que ya incluye la adaptación de horarios, la aclimatación progresiva del personal, el acceso a agua y espacios climatizados, el uso de ropa y elementos de protección adecuados, la formación específica y la vigilancia de la salud. Las pulseras son una capa más, no la única.

Una vez concluida la prueba, el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales analizará su funcionamiento, su utilidad preventiva y su adaptación a los distintos entornos de trabajo. Si los resultados son favorables, cualquier posible ampliación o implantación estable de la medida se debatirá en el seno del Comité de Seguridad y Salud. Su implementación se alinea con la tendencia hacia una seguridad laboral más digital y preventiva, donde los wearables son aliados estratégicos en la protección del bienestar de los empleados. Lo que empieza como un experimento de verano podría acabar convirtiéndose en el nuevo estándar de protección para quienes trabajan bajo el sol.