Los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes y este verano de 2026 ha dejado una de las cifras más elevadas de mortalidad atribuible al calor de los últimos años en la Comunitat Valenciana. Entre junio y agosto, el registro ha contabilizado 522 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas, según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III.
La cifra supera ampliamente los 393 fallecimientos registrados durante los mismos meses de 2025. Son 129 muertes más que el verano anterior, lo que supone un incremento del 33 % y convierte a 2026 en el verano con más fallecimientos atribuibles al calor de los últimos 11 años en el territorio valenciano.
2026, el verano más mortal
Julio de 2026 fue el mes con más fallecimientos atribuibles al calor de toda la serie reciente. Durante ese mes, el sistema MoMo estimó 235 muertes relacionadas con las altas temperaturas en la Comunitat Valenciana, frente a las 155 contabilizadas en julio de 2025. Esto supone 80 fallecimientos más y un incremento cercano al 52 %.
En agosto, la diferencia respecto al año anterior fue menor, aunque la cifra también aumentó. MoMo atribuye a las temperaturas excesivas 225 fallecimientos durante este mes, un 9 % más que en agosto de 2025.
La diferencia entre ambos veranos ya era visible en junio. Durante ese mes se registraron 62 fallecimientos atribuibles al calor en la Comunitat Valenciana, el doble que en junio de 2025. En total, julio y agosto de este año han concentrado 460 de los 522 fallecimientos estimados durante el verano.
En el conjunto de la serie histórica del sistema MoMo, que recoge datos desde 2015, y sitúa 2026 como el año con mayor mortalidad atribuible al calor durante los meses de verano en la Comunitat Valenciana. El segundo registro más elevado corresponde al verano de 2025, con 393 fallecimientos.
¿Las personas realmente fallecen por el calor?
Hay que tener en cuenta que las cifras registradas por MoMo no corresponden únicamente a personas que hayan sufrido un golpe de calor. El sistema estima las defunciones atribuibles a las temperaturas excesivas, que pueden agravar diferentes patologías y aumentar el riesgo de fallecimiento, especialmente entre las personas más vulnerables.
El golpe de calor se produce cuando el organismo pierde la capacidad de regular su temperatura y se altera el mecanismo conocido como homeostasis. En los casos más graves, esta desregulación puede provocar un fallo multiorgánico.
Por ello, los efectos de las altas temperaturas no siempre se reflejan inmediatamente en las estadísticas. El aumento de la mortalidad puede producirse incluso entre una y dos semanas después de finalizar un episodio de calor extremo, cuando se manifiestan o agravan las consecuencias sobre la salud de las personas más vulnerables.


