A partir de hoy, los conductores de vehículos diésel podrán disfrutar de una bonificación de 20 céntimos por litro en el impuesto de hidrocarburos, el doble de los 10 céntimos que se aplicaron durante el mes de agosto. Esta ampliación llega después de que el diésel registrara en julio un encarecimiento del 15,7 %, una subida que ha activado de manera automática la cláusula de salvaguardia diseñada por el Gobierno para responder a incrementos relevantes en el precio de los carburantes.
El panorama es muy distinto para la gasolina, cuya bonificación fiscal caerá desde los 10 céntimos por litro de agosto hasta los 5 céntimos por litro en septiembre. Este combustible experimentó en julio una subida del 7,3 %, una cifra que se aleja del umbral del 15 % necesario para activar una bonificación ampliada.
Estos ajustes afectan al descuento aplicado sobre el impuesto de hidrocarburos y forman parte de la batería de medidas adoptadas a raíz de las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo.
Una cláusula de salvaguardia con descuentos distintos
El Real Decreto ley aprobado a finales de junio, reformuló las ayudas fiscales a los carburantes que estaban en vigor desde el mes de marzo. Con esta modificación, el IVA regresó al tipo general del 21 % y las bonificaciones quedaron concentradas en el impuesto de hidrocarburos.
El calendario previsto establecía una reducción progresiva del descuento: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y 5 céntimos en septiembre.
Sin embargo, la cláusula de salvaguardia, incluida en la norma, fijaba una bonificación reforzada de 20 céntimos por litro en caso de que el índice de precios supere el 15 % en el caso de la gasolina o el gasóleo. Si este incremento se producía en junio, la bonificación ampliada debía aplicarse en agosto, mientras que si ocurría en julio, debía entrar en vigor en septiembre.
El repunte del 15,7 % que sufrió el diésel en julio modificó esta situación y desencadenó automáticamente la cláusula para septiembre. Por ello, el gasóleo pasará de una bonificación de 10 a 20 céntimos por litro, mientras que la gasolina seguirá el calendario decreciente y verá reducida su bonificación hasta los 5 céntimos. La distinta evolución del IPC de cada carburante explica que ambos reciban un trato fiscal diferente a partir de este martes 1 de septiembre.
Las ayudas finalizan a finales de este mes
El dato sobre la inflación de agosto muestra un nuevo encarecimiento de los carburantes, aunque su alcance exacto no se conocerá hasta que se publique el indicador completo. No obstante, el decreto no prevé que el IPC de agosto pueda desencadenar nuevas rebajas fiscales, por lo que el plan de respuesta mantiene la vigencia de estas medidas de apoyo hasta finales de septiembre.
Por su parte, el Gobierno afirma que mantiene un seguimiento "minuto a minuto" del impacto del conflicto en Irán sobre la economía española. Hasta que finalice el programa, los conductores de vehículos diésel contarán este mes con una reducción fiscal mayor que en agosto, mientras que los usuarios de gasolina tendrán que asumir una bonificación inferior a la del mes anterior.


