Valencia afronta uno de los mayores retos de su tejido urbano y social: el crecimiento descontrolado de los pisos turísticos, que amenaza la convivencia vecinal y la disponibilidad de vivienda habitual en los barrios. Ante esta situación, la Federación de Asociaciones Vecinales de València (Faavv) ha lanzado una iniciativa bajo el lema ‘Impide que tu vecino/a pierda el nombre’ con el objetivo de empoderar a los residentes del Cap i Casal.
La campaña vecinal se presentó este miércoles en el auditorio de la Escuela Oficial de Idiomas en Zaidia, en un acto abierto a toda la ciudadanía y promovido por las asociaciones vecinales de la zona norte de la ciudad. La presidenta de la Faavv, María José Broseta, y Toni Cassola, responsable de la comisión de vivienda y turismo de la federación, explicaron que el objetivo es dotar a los vecinos de herramientas legales para frenar la implantación de viviendas turísticas en sus comunidades.
Según la Faavv, la iniciativa surge por “la falta de eficacia de las medidas del Ayuntamiento para perseguir la actividad ilegal de los apartamentos turísticos, que continúan invadiendo viviendas y bajos comerciales, y por la incertidumbre del registro público de la Generalitat, donde no está ni el 80% de la oferta real registrada”. La campaña se llevará a todos los barrios de Valencia y pretende informar sobre los cambios recientes en la Ley de la Propiedad Horizontal que facultan a las comunidades de propietarios a prohibir el alojamiento turístico en sus edificios.
Con un cartel que recrea buzones de vecinos en los que los nombres de los residentes son reemplazados por números de habitación, la Faavv busca llamar la atención sobre el impacto que tiene la proliferación de pisos turísticos en la vida cotidiana de los barrios. La campaña ya ha pasado por Patraix y Zaidia, y continuará extendiéndose para explicar de manera clara y accesible cómo ejercer los nuevos derechos vecinales. Toda la información está disponible en la web de la Federación: www.faavv.es.

Nuevos derechos vecinales frente a los pisos turísticos
El cambio legislativo más reciente ha supuesto un “hito” para los barrios de Valencia, según la Faavv. Desde el 3 de abril de 2025, transformar una vivienda o adaptar un bajo para alojamiento turístico requiere la conformidad de tres quintas partes de los propietarios de la comunidad. Además, las comunidades de vecinos pueden anticiparse y prohibir legalmente la instalación de nuevos pisos turísticos en sus edificios si cuentan con el respaldo de la mayoría.
“En un momento en que los efectos del turismo intensivo sobre los barrios se han vuelto insostenibles, la ley otorga a los vecinos un derecho colectivo a decidir sobre la presencia de viviendas turísticas en su edificio”, señalaron desde la federación. No obstante, subrayan que la actividad de los pisos turísticos no cesa, pese a los anuncios periódicos de cierres y supuestas inspecciones, y que muchas viviendas aparecen “legalizadas” en registros de la Generalitat pero incumplen la normativa urbanística vigente.
La propuesta del Ayuntamiento
Paralelamente, el Ayuntamiento de Valencia ha decidido intervenir directamente en el descontrol de los pisos turísticos y su impacto sobre la vivienda habitual. La medida, limitada a seis meses, permitirá a los propietarios de pisos turísticos sin licencia o que no podrán obtenerla con la nueva normativa, reconvertir estos inmuebles en viviendas residenciales legales.
La alcaldesa, María José Catalá, explicó que esta “medida de gracia” pretende ofrecer una salida a los propietarios atrapados entre la moratoria y la futura regulación, evitando que la ilegalidad se perpetúe. En esencia, el objetivo es que estos pisos se incorporen al mercado de alquiler convencional, ampliando la oferta y aliviando la presión sobre los precios.
Para facilitar este proceso, el Ayuntamiento flexibiliza la compatibilidad de usos: una vivienda podrá situarse junto a locales comerciales siempre que no se trate de actividades incompatibles, como el ocio nocturno. Esta medida permitirá transformar un mayor número de inmuebles que antes quedaban bloqueados por el planeamiento urbano vigente.
La reconversión llega antes de la entrada en vigor de la llamada normativa de los cinco candados, que impondrá límites estrictos a los pisos turísticos: máximo del 2% de viviendas turísticas por barrio, tope del 5% por manzana, y límite del 8% de plazas turísticas respecto al número de vecinos empadronados, incluyendo hoteles y apartamentos. En bajos comerciales, solo un 15% de los locales por manzana podrá destinarse a vivienda turística, reservando el resto a comercio, oficinas y servicios.
Esta normativa dejará fuera de la posibilidad de obtener licencia a muchos pisos que hoy operan como turísticos, por lo que la iniciativa municipal busca ofrecer una salida antes de que se cierre definitivamente esa puerta. La alcaldesa recordó que más de un tercio de los cerca de 9.000 pisos turísticos anunciados en la ciudad no están legalizados y que se han tramitado alrededor de mil sanciones, muchas con orden de cierre.
Empoderar a los vecinos, proteger los barrios
Desde la Faavv insisten en que es necesario que los vecinos conozcan sus derechos, debatan sobre la situación y tomen medidas. “Hay una enorme incertidumbre entre los vecinos, pues ni el Ayuntamiento explica a quién y cómo concede licencia de actividad, ni la Generalitat actualiza un registro obsoleto. Por eso hemos iniciado esta campaña, para compartir información en todos los barrios y hacer frente a una situación que ahoga y expulsa a los residentes”, explican.