La calle Colón de Valencia lleva décadas siendo el corazón comercial y peatonal de la ciudad. Este lunes, ese corazón ha comenzado a latir al ritmo de las obras. El Ayuntamiento de Valencia ha dado el pistoletazo de salida a la reforma integral de una de sus arterias más transitadas, con una inversión de dos millones de euros y un plazo de ejecución de cinco meses que, según el gobierno municipal, no obligará a cerrar ni un solo comercio ni a cortar del todo el tráfico rodado. Un reto logístico tan ambicioso como la propia transformación que promete.
Dos frentes abiertos desde el primer día
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, se personó esta mañana en el inicio de los trabajos acompañado de representantes de la asociación vecinal y de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico. No es un detalle menor: la obra arranca con dos equipos trabajando en paralelo desde extremos opuestos de la vía. Habrá dos equipos trabajando simultáneamente desde extremos opuestos de la vía para reducir los tiempos de ejecución, sin trabajar al mismo tiempo en aceras enfrentadas. Uno opera en la acera de los números pares desde la Porta de la Mar; el otro, en los impares desde el inicio de la calle. A finales de julio se sumará un tercero que abordará el epicentro de la vía: la plaza de los Pinazo.
La razón del momento elegido también tiene su lógica: esperar al fin del curso escolar reduce el transporte escolar y coincide con el inicio de las vacaciones de muchos vecinos, aliviando así la presión sobre la zona durante las primeras semanas más intensas de trabajo.
La cuenta atrás tiene nombre propio: Navidad
Si hay una fecha que actúa como límite inamovible en este proyecto, esa es la campaña navideña. El gobierno local se ha comprometido a que las obras estén finalizadas antes de que arranque el periodo más lucrativo del año para el comercio de la zona. No es solo un deseo: es, según la propia alcaldesa, María José Catalá, "una premisa básica" del proyecto. El concejal Giner lo ha ratificado con contundencia, adelantando que serán "muy exigentes" en el cumplimiento de ese plazo.
"Toda obra supone molestias, hay que tener un poco de paciencia, pero queremos que las obras estén finalizadas para la campaña de Navidad" - Juan Giner, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia
Para lograrlo, el plan de ejecución ha sido diseñado con precisión quirúrgica. La calle Colón no se cerrará nunca por completo al tráfico, y el asfaltado se realizará en horario nocturno. Los cortes puntuales quedan reservados para trabajos sobre bordillos o intersecciones, aunque muchas de estas ya cuentan con el mismo pavimento de granito, lo que simplifica la integración. Además, el próximo 22 de junio comienza el asfaltado de la Gran Vía Marqués del Túria, una operación paralela que evidencia la envergadura del plan de renovación urbana que afronta la ciudad.
Más sombra, menos ruido y aceras reconquistadas
Más allá de la logística, el proyecto dibuja una Colón bastante diferente a la actual. La actuación abarca un ámbito de 21.900 metros cuadrados que incluye la propia calle, la plaza de los Pinazo y la calle Cerdán de Tallada. Los cambios son sustanciales:
- 12.000 m² de asfalto fonoabsorbente, capaz de reducir hasta 10 decibelios el ruido del tráfico y un 20% las emisiones contaminantes.
- 8.137 m² de pavimento de granito y 6.100 metros de bordillos y rigolas renovados.
- 60 bancos y sillas —un 40% más que ahora— y 90 papeleras distribuidas por la vía.
- Alcorques más amplios para favorecer el crecimiento arbóreo y generar mayor superficie de sombra.
- Bolardos en intersecciones para proteger el transporte público y pasos peatonales más amplios.
- Semaforización específica para bicicletas.
Las motos y bicis aparcadas en la acera —incluidas las estaciones de Valenbisi— desaparecerán del paisaje de Colón. El área de Movilidad trabaja ya en su reubicación en calles próximas como Cirilo Amorós o Navarro Reverter. El objetivo, en palabras de Giner, es claro: ganar espacio peatonal y devolver las aceras a quien realmente las necesita.
El sello 'Valentia' llega al asfalto
Pero esta reforma no es solo una actualización de infraestructuras. Es también el estreno en sociedad de un proyecto urbano más ambicioso. El inicio de las obras en Colón supone la primera de las actuaciones urbanas bajo el sello 'Valentia', la nueva identidad urbana que estará presente en las actuaciones estratégicas de transformación del centro histórico de València; la calle Colón será la primera en integrar este sello en su propio pavimento.
El Plan Valentia surge de las conclusiones del Consejo Asesor de Urbanismo plasmadas en el 'Catálogo de unificación de imagen y embellecimiento del centro de la ciudad', para poner en valor el patrimonio, la historia, el comercio y la calidad de los espacios públicos. El diseñador del sello es el artista valenciano David Cercós, quien se inspiró en el epígrafe fundacional de Tito Livio ubicado en la plaza de la Virgen —con la leyenda 'Valentia' y un murciélago—, dando lugar a una pieza monocroma que se integrará de manera discreta pero reconocible en el pavimento.
Las actuaciones en San Agustín y la plaza del Ayuntamiento, actualmente en distintos niveles de tramitación, también se ejecutarán en el marco de esta nueva identidad urbana. La calle Colón, por tanto, no es solo una obra más en el calendario municipal: es el primer capítulo de una reescritura visual del centro de Valencia que acaba de comenzar, con el ruido de los taladros como banda sonora y la Navidad como primera gran prueba de fuego.

