Siete parques. Más de 700 horas de ejercicio al aire libre. Cero euros de coste para el ciudadano. La Concejalía de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de Valencia ha cerrado el telón del que ha sido, por primera vez, un programa de actividad física gratuita extendido simultáneamente por los jardines de la ciudad durante el curso 2025-2026. El resultado ha convencido tanto que ya se están tramitando los contratos para la siguiente edición.
Deporte en el barrio, sin excusas ni barreras económicas
La idea de fondo es tan sencilla como ambiciosa: que cualquier vecino de Valencia, a partir de los 16 años, pueda ponerse las zapatillas y hacer ejercicio cerca de casa sin pagar nada. Eso es, exactamente, lo que ha ofrecido el programa entre octubre de 2025 y junio de 2026, con sesiones dirigidas por monitores especializados en grupos de entre 25 y 30 participantes. No hay que desplazarse al otro extremo de la ciudad ni apuntarse a un gimnasio. El parque más cercano puede convertirse en el punto de partida para un cambio de hábitos.
Las actividades se desarrollaron en el Parc d'Orriols, el Parc Central, el Parc de l'Oest, La Rambleta y en varios tramos del Jardín del Turia, concretamente a la altura de los puentes de las Glòries Valencianes y de les Flors. Una geografía deliberadamente diversa, pensada para que ningún barrio quedara fuera del mapa saludable de la ciudad.
"La salud no puede ser un privilegio, debe estar al alcance de toda la ciudadanía porque la mejor sanidad es también la prevención." - José Gosálbez, concejal de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de Valencia
Más de 700 horas: una apuesta que va más allá del gimnasio municipal
El dato habla por sí solo: más de 700 horas de ejercicio físico gratuito repartidas a lo largo de ocho meses. Para hacerse una idea, equivale a casi un mes entero —días incluidos— de actividad ininterrumpida. Y todo ello en espacios abiertos, con luz natural y en compañía, factores que, según la evidencia científica, potencian el bienestar físico y mental de quienes practican deporte al aire libre.
No es una iniciativa aislada. Los expertos en salud pública llevan años reclamando que los gobiernos impulsen programas específicos para la promoción de la actividad física con actuaciones realistas y de impacto medible sobre la salud. Valencia se suma así a una tendencia que ya practican otras ciudades españolas: sesiones grupales de intensidad moderada en los parques urbanos, dirigidas por monitores especializados en actividad física. La diferencia está en la escala y en la descentralización: siete puntos simultáneos, repartidos por distintos barrios, es una apuesta que va bastante más allá del programa puntual.
"Promover hábitos saludables es invertir en bienestar, en calidad de vida y también en prevención. Cuando facilitamos que las personas hagan ejercicio, estamos contribuyendo a una ciudad más saludable." - José Gosálbez, concejal de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de Valencia
El éxito fuerza la continuidad: ya se prepara la siguiente edición
La clausura del programa no fue solo una despedida. El concejal José Gosálbez entregó camisetas conmemorativas a los participantes y aprovechó el acto para anunciar que la Delegación de Sanidad ya ha iniciado los trámites para contratar una nueva edición que dé continuidad a la iniciativa. Pocas veces una administración pública pone en marcha los mecanismos para repetir algo antes incluso de haber cerrado la edición anterior. En este caso, la presión vino de abajo: de los propios vecinos que cada semana acudieron a sus parques a sudar, estirar y encontrarse.
"La respuesta de la ciudadanía ha sido extraordinaria. Cuando una iniciativa funciona, mejora la vida de las personas y cuenta con el respaldo de los vecinos, nuestra obligación es darle continuidad." - José Gosálbez, concejal de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de Valencia
En un contexto en el que la inactividad física es el cuarto factor de riesgo más importante de mortalidad a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud, solo superado por la hipertensión, el consumo de tabaco y el exceso de glucosa en sangre , programas como este no son un capricho municipal sino una herramienta de salud pública con consecuencias reales. Cada sesión en el Parc Central o a orillas del Turia es, en el fondo, una pequeña victoria contra el sedentarismo. Y Valencia quiere seguir acumulándolas.

