Metrovalencia reduce temporalmente, del 25 de junio al 30 de agosto, parte de su servicio en el corredor marítimo de la ciudad debido a unas obras de mejora en el túnel entre las estaciones de Alameda y Marítim. Como respuesta, la EMT Valencia ha anunciado un refuerzo especial en varias líneas de autobús a partir de este jueves para absorber el aumento previsto de pasajeros durante el cierre.
Las obras, ejecutadas por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), se prolongarán hasta el próximo 30 de agosto y afectarán a las líneas 5 y 7 de Metrovalencia, dejando sin servicio estaciones clave como Aragó, Amistat, Aiora y Marítim.
Líneas de EMT reforzadas: más autobuses y mayor capacidad
El Ayuntamiento de Valencia ha detallado un plan de refuerzo en varias líneas estratégicas de la EMT:
- Línea 32: autobuses articulados y un vehículo adicional en laborables y festivos; dos refuerzos los sábados.
- Línea 92: un autobús extra en laborables y sábados, con vehículos articulados en toda la flota; refuerzo especial de verano ampliado.
- Línea 81: un autobús adicional los sábados en horario nocturno.
- Línea 93: mantiene refuerzo con un autobús extra en festivos y dos en laborables.
- Línea 4: incorpora un autobús adicional.
- Línea 31: suma dos autobuses más.
Según el consistorio, el objetivo es reforzar la movilidad en el eje afectado por las obras y garantizar la conexión con las zonas del litoral y el centro de la ciudad.

Un verano con más presión en el transporte público valenciano
El corte de Metrovalencia afecta directamente a la conexión entre el centro de la ciudad y el distrito marítimo, una de las más utilizadas durante el verano por residentes, trabajadores y visitantes.
Por ello, EMT Valencia busca absorber el incremento de demanda mediante un aumento de frecuencias y vehículos de mayor capacidad, especialmente en líneas con alta densidad de viajeros.
Las actuaciones en Metrovalencia tienen como finalidad la renovación de la infraestructura subterránea de la red de Metrovalencia en el tramo comprendido entre Alameda y Marítim, con una longitud aproximada de tres kilómetros. Estos trabajos dan continuidad a las intervenciones ya realizadas el pasado verano en la misma zona.
Con un presupuesto de 10 millones de euros, el proyecto busca reforzar y actualizar las infraestructuras existentes, además de mejorar las condiciones de seguridad del tramo, con el objetivo de adaptarse a los estándares recogidos en la Ley 7/2018, de 26 de marzo, de Seguridad Ferroviaria, y atender las indicaciones de la Agencia Valenciana de Seguridad Ferroviaria.
Esta intervención se integra dentro del Plan de Actuación de FGV 2026-2030, dotado con más de 830 millones de euros, cuyo propósito es la modernización de infraestructuras e instalaciones y la mejora del servicio tanto en Metrovalencia como en el TRAM d’Alacant.


