Valencia recoge gratis la paja del arroz en la Albufera para que los vecinos de Pinedo y El Saler respiren mejor esta cosecha

El Consell Agrari ofrece recogida gratuita de paja de arroz y coordina quemas para reducir el humo en zonas pobladas de la Albufera.

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Cada otoño, cuando las siegas arrancan en los arrozales que rodean la Albufera de Valencia, los vecinos de Pinedo y El Saler saben lo que viene: columnas de humo espeso cruzando el cielo, olor a chamuscado y jornadas en las que abrir la ventana se convierte en una mala idea. Este año, el Consell Agrari de València (CAV) ha tomado medidas para que la campaña de 2026 transcurra de otra manera. El organismo municipal ha puesto en marcha un servicio gratuito de recogida y empacado de la paja de arroz, acompañado de un sistema de coordinación de quemas diseñado para que el humo no se concentre sobre las zonas habitadas.

Un plan trazado con los propios agricultores

El concejal de Agricultura y presidente del CAV, José Gosálbez, presentó la iniciativa este lunes tras reunirse con productores de arroz del término municipal para coordinar la gestión de los residuos vegetales que quedarán en los campos una vez terminen las siegas, que están a punto de comenzar. La decisión no se ha tomado desde un despacho: en la reunión participaron representantes de los diferentes Tancats de la Albufera y del Canal del Turia, y se les informó sobre la instrucción técnica aprobada por la Generalitat Valenciana y publicada en el DOGV el pasado 28 de agosto.

"Esta campaña se organiza con los productores, no de espaldas a ellos. Ellos conocen el terreno y nosotros tenemos una obligación muy clara: escuchar, coordinar y poner los medios municipales donde hacen falta" - José Gosálbez, concejal de Agricultura y presidente del Consell Agrari de València

El acuerdo alcanzado establece que cada Tancat designará un responsable de quemas, una figura clave para coordinar las actuaciones con el Servicio de Guardería Rural del CAV. El objetivo es evitar que varias quemas se produzcan al mismo tiempo en zonas contiguas, lo que dispararía la concentración de humo sobre Pinedo y los accesos a la autovía de El Saler. Una solución, en apariencia sencilla, que en la práctica requería algo que históricamente ha escaseado: coordinación.

750 balas de paja y un calendario con fecha en el horizonte

La recogida gratuita no se aplicará de forma indiscriminada. El CAV intervendrá en las parcelas donde las condiciones lo permitan, valorando factores como el grado de mineralización de la paja, la humedad del terreno y la posibilidad de que la maquinaria acceda sin provocar enfangamientos. También se retirará la paja en los puntos donde quemar directamente no sea viable, sobre todo en las zonas más próximas a Pinedo y a la autovía.

Si la campaña evoluciona favorablemente, el Consell Agrari prevé recoger alrededor de 750 balas de paja de arroz, equivalentes a unas 750 hanegadas —aproximadamente 62,5 hectáreas—. Las balas resultantes no se desperdiciarán: quedarán a disposición de los ganaderos que las soliciten, quienes solo deberán asumir el coste del transporte. En campañas anteriores, este material incluso ha sido aprovechado como elemento constructivo.

En cuanto al calendario de quemas, el nuevo marco establecido por la Generalitat autoriza las quemas desde el 16 de septiembre de 2026 hasta que finalice la campaña de siega, con el 31 de diciembre como fecha límite absoluta. La ampliación del periodo busca evitar que las quemas se concentren en unas fechas concretas. No obstante, el calendario no es una carta en blanco: las quemas únicamente podrán realizarse cuando el nivel de preemergencia por riesgo de incendios forestales sea nivel 1, quedando prohibidas si el riesgo asciende a nivel 2 o 3.

Trámites y zona forestal: el CAV también ayuda con el papeleo

Uno de los flancos más áridos de la actividad agrícola es la burocracia, y este año no es una excepción. Las parcelas situadas a menos de 500 metros de zona forestal —el denominado ámbito ZIF 500— requieren una declaración responsable previa para poder proceder a la quema. El Consell Agrari ha ofrecido a los Tancats asistencia para tramitar estos documentos a través de la sede electrónica de la Generalitat, aliviando así una carga administrativa que, de otro modo, recaería íntegramente sobre los agricultores.

En el ámbito del Parc Natural de l'Albufera será obligatorio utilizar la aplicación móvil QUEPAR, una herramienta que analiza las condiciones atmosféricas y establece los momentos óptimos para efectuar las quemas. Una capa tecnológica que se suma a la coordinación humana para afinar al máximo el impacto ambiental de las operaciones.

El arroz, entre la tradición y la tensión con el entorno urbano

El cultivo del arroz en la Albufera, arraigado desde el siglo XVIII, tiene una gran importancia económica y ambiental, pues los arrozales albergan especies que han desaparecido del lago y actúan como filtros naturales del agua de la laguna. El dispositivo de gestión de la paja afecta a las cuatro grandes zonas productoras de arroz de la Comunitat Valenciana: l'Albufera, la Ribera Sur del Xúquer, Pego-Oliva y Almenara. Pero es en el entorno inmediato de Valencia donde la tensión entre la actividad agrícola y el vecindario urbano resulta más visible y cotidiana.

Gosálbez lo ha resumido con una frase que sintetiza la filosofía del plan: "Aquí no hay que elegir entre productores y vecinos. Hay que gestionar bien". La campaña de 2026 es, en ese sentido, una apuesta por demostrar que el campo y la ciudad pueden convivir sin que ninguno de los dos tenga que pagar el precio del otro. Si las quemas coordinadas y las balas de paja logran mantener el cielo de Pinedo despejado estos próximos meses, el experimento habrá valido la pena.