Valencia quiere elevar la fiesta de Sant Antoni de la calle Sagunt al máximo reconocimiento turístico nacional: la corporación vota sí por unanimidad

El Ayuntamiento de Valencia solicita al Gobierno que declare la festividad de Sant Antoni Abad, con más de 13.000 asistentes, Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Guardar

598fdadfb02df933ed0f7c695ef5be02
598fdadfb02df933ed0f7c695ef5be02
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Cada 17 de enero, la calle Sagunt de Valencia se transforma. Los perros, los gatos, los caballos y hasta alguna especie exótica desfilan ante la parroquia de Sant Antoni Abad mientras miles de personas se agolpan en las aceras para presenciar la bendición de animales más multitudinaria de la Comunitat Valenciana. Ahora, el Ayuntamiento de Valencia quiere que esta celebración, con raíces documentadas desde el año 1333, sea reconocida oficialmente como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Unanimidad en la corporación

La Comisión de Hacienda, Participación, Economía, Innovación y Grandes Proyectos aprobó este martes, con el respaldo de todos los grupos políticos, elevar al Pleno municipal la solicitud formal al Ministerio de Industria y Turismo para que inicie los trámites de esa declaración. Pocas veces el consenso llega tan fácil en política, pero la festividad de Sant Antoni parece tener el don de unir donde otros asuntos dividen.

"Esta solicitud está avalada por el arraigo histórico y la proyección turística de la fiesta que, además, registra una asistencia de más de 13.000 personas." - Propuesta de acuerdo de la Comisión de Hacienda, Participación, Economía, Innovación y Grandes Proyectos del Ayuntamiento de Valencia

La cifra importa, y mucho. En una ciudad que ya cuenta con fiestas de enorme proyección internacional, sumar más de 13.000 asistentes a una celebración de barrio —aunque "de barrio" se quede corto para describirla— habla de una tradición que ha sabido crecer sin perder su esencia popular.

Casi siete siglos de historia detrás

Los hermanos antonianos llegaron a la ciudad de Valencia en el año 1333, dando inicio a la festividad en honor a Sant Antoni Abad, que desde entonces se celebra cada 17 de enero. Siendo los encargados de cuidar a los animales a las afueras de la ciudad, los antonianos organizaron esta fiesta que, con el paso de los siglos, evolucionó desde una devoción agraria y ganadera hasta convertirse en una cita urbana que cada año reúne a familias enteras con sus mascotas bajo los mismos ritos de siempre.

El rito comienza la víspera con la tradicional hoguera de Sant Antoni, que ilumina la noche valenciana simbolizando la purificación. Tras la misa, se inicia el desfile: primero pasan las mascotas domésticas y, posteriormente, el espectacular desfile de caballerías, carruajes de tiro y unidades montadas de la Policía Local de València y la Guardia Civil. Y luego está el porrat, el mercado tradicional que da nombre popular a toda la fiesta: como dice el refrán valenciano, "dels porrats de giner, Sant Antoni és el primer".

No es un detalle menor que con fecha 9 de enero de 2026, Su Majestad el Rey Don Felipe VI tuviera a bien conceder el título de "Real" a la Hermandad de Sant Antoni Abad de Valencia, en reconocimiento a su historia, su arraigo y su labor continuada. Un reconocimiento regio que antecede ahora a este nuevo impulso institucional desde el Ayuntamiento.

Un escalón más en el reconocimiento oficial

La festividad ya recorrió parte del camino. El 7 de junio de 2019, fue declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial de la Comunitat Valenciana, un primer escalón que ahora el consistorio valenciano quiere superar, apuntando directamente al reconocimiento nacional. Para ello, la candidatura acredita todos los requisitos exigidos: origen histórico documentado, continuidad ininterrumpida desde hace casi un siglo en su formato contemporáneo, valor cultural consolidado y capacidad demostrada de atracción turística.

La iniciativa no llega sola. Cuenta con un plan de difusión propio apoyado en medios de comunicación, redes sociales y la colaboración de la Fundación Visit València. Además, la organización ha asumido el compromiso de preservar el entorno urbano y monumental durante los actos, lo que incluye tanto la bendición de animales como la hoguera tradicional: una garantía de que el espectáculo no se comerá al patrimonio.

Una fiesta que mira al futuro

Uno de los argumentos más sólidos de la candidatura es, precisamente, el relevo generacional. La corporación ha subrayado el valor cultural y turístico de esta celebración, que cuenta con respaldo institucional, cultural y civil, y que garantiza su continuidad gracias a la participación de las nuevas generaciones. No es algo que pueda darse por sentado en tiempos en que muchas tradiciones populares luchan contra el olvido.

La ciudad se vuelca en una celebración que mezcla lo sagrado y lo popular, donde miles de valencianos acuden con sus mascotas para recibir la tradicional bendición. Lo que comenzó como la devoción de labradores y ganaderos que rodeaban con sus animales un viejo olivo del claustro parroquial, es hoy una fiesta urbana, transversal e intergeneracional. Si el Ministerio de Industria y Turismo da luz verde a la solicitud, la calle Sagunt dejará de ser solo un enclave de la memoria local para convertirse, oficialmente, en un referente del patrimonio festivo de toda España.