València invierte 7 millones en conciliación familiar y abre dos colegios nuevos en el inicio de curso más ambicioso de su historia

El Ayuntamiento de València destina un récord de 7 millones a becas comedor, escuela matinera y gratuidad de 0 a 3 años al arrancar el curso 2026-27.

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Siete millones de euros. Esa es la cifra que el Ayuntamiento de València pone este curso sobre la mesa para ayudar a las familias a conciliar trabajo y crianza. No es un dato menor: supone el mayor presupuesto municipal destinado a esta materia en toda la historia de la ciudad, según ha destacado la alcaldesa María José Catalá al presentar el balance educativo con motivo del inicio del curso escolar 2026-2027.

La jornada arranca con dos novedades concretas que los vecinos pueden ver con sus propios ojos: la apertura de la Escuela Infantil Municipal del Cabanyal-Canyameral, con 34 alumnos matriculados, y el nuevo CEIP Fernando de los Ríos en Malilla, que acoge a 202 estudiantes repartidos en tres líneas de infantil y seis de primaria. Este último centro, con una inversión de más de 16 millones de euros, es el relevo del histórico colegio municipal que llevaba el mismo nombre.

"La apuesta por la conciliación familiar es una realidad en València, son hechos y no palabras. Por primera vez en la historia, la educación de 0 a 3 años es gratuita." - María José Catalá, alcaldesa de València

Un hito histórico: la gratuidad de 0 a 3 años

Hasta ahora, escolarizar a un niño menor de tres años en una escuela infantil municipal tenía un coste para las familias. Este curso eso cambia. Por primera vez, la educación de 0 a 3 años en València es completamente gratuita, una medida que Catalá califica de "hecho sin precedentes" y que sitúa a la ciudad a la vanguardia de las políticas de conciliación en España. No es un pequeño ajuste presupuestario: implica reconfigurar el modelo de financiación de toda una etapa educativa.

A ello se suma una ampliación de las ayudas para la escola matinera —el servicio de acogida antes del horario lectivo—, que hasta este curso solo beneficiaba a los niños de 0 a 3 años. Ahora, los alumnos del segundo ciclo de infantil, es decir, los de 3 a 6 años, también podrán solicitar estas ayudas. Un paso que, en términos prácticos, puede marcar la diferencia en la organización diaria de miles de familias trabajadoras.

Las becas comedor, dobladas respecto al mandato anterior

Otro de los datos que llama la atención es el crecimiento de las becas de comedor escolar. El presupuesto destinado a esta partida ha crecido un 71%, pasando de 3,1 millones de euros en el curso 2023-24 a 5,4 millones en el actual. El resultado directo es que más de 6.000 alumnos se beneficiarán de estas ayudas, el doble que los que las recibían durante el periodo 2015-2023. Son ocho años de gestión anterior resumidos en una comparación que el actual equipo de gobierno no deja de subrayar.

En total, sumando becas de comedor, ayudas a la escuela matinera y subvenciones para el mes de julio, el Ayuntamiento alcanza esos 7 millones de euros que convierten esta convocatoria en la más importante de los últimos años en materia de escolarización infantil.

Tres centros en tres años, frente a cero en ocho

Uno de los argumentos más contundentes del balance presentado por Catalá tiene que ver con la construcción de infraestructuras educativas. El Pla Edificant nació en 2018 con el objetivo de acelerar la construcción y reforma de centros educativos mediante la delegación de competencias de la Generalitat Valenciana a los ayuntamientos. Sin embargo, en València, ocho años después, el mapa de actuaciones continuó sin completarse: algunos colegios ya han terminado sus obras, otros están finalmente en ejecución y varios siguen en fase de proyecto o pendientes de una nueva tramitación.

La alcaldesa lo cifra con precisión: en los ocho años del anterior gobierno municipal, no se inauguró ninguno de los nueve centros previstos en el Pla Edificant. Más aún, los proyectos se dejaron infrafinanciados, lo que ha obligado al actual consistorio a aprobar modificaciones presupuestarias por casi 12 millones de euros —concretamente, 11.928.000 euros— para poder sacarlos adelante.

Frente a ese balance, el gobierno de Catalá contabiliza tres centros educativos abiertos o reformados en tres años: la ampliación y reforma del CEIP Carles Salvador en el curso 2024-2025 —con una inversión de 1,4 millones de euros que incluyó nuevas aulas de infantil, comedor ampliado y porches de sombra—, la nueva Escuela Infantil El Cabanyal-Canyameral, con una inversión cercana a 1,9 millones, y el ya citado CEIP Fernando de los Ríos en Malilla.

Más obras en marcha para el próximo curso

El plan de infraestructuras no se detiene aquí. Para el próximo curso está prevista la finalización de otros dos proyectos que, según la alcaldesa, eran "una reivindicación histórica" de sus respectivos barrios: la rehabilitación integral del CEIP San José Calasanz, con un presupuesto de 5,2 millones de euros, y el nuevo colegio Santo Ángel de la Guarda, que reemplazará a un centro actualmente en aulas prefabricadas y tendrá capacidad para unos 700 alumnos, con un coste superior a los 10 millones de euros.

Paralelamente, el Ayuntamiento tiene en marcha la reforma y adecuación de la Escuela Infantil Municipal SOLC —prevista para 2025— y las obras de la Escuela Infantil Municipal Pardalets, que incluye la instalación de climatización en todas sus aulas. Una mejora que, para cualquier familia que haya llevado a un niño a una escuela sin aire acondicionado en un mes de septiembre valenciano, resulta mucho más que un detalle.

El presupuesto destinado al mantenimiento de los colegios también ha aumentado de forma notable: de los 2,8 millones de euros anuales de la contrata anterior, se ha pasado a 4,9 millones, lo que supone un incremento del 75%. Una cifra que, más allá del debate político, tiene una traducción muy concreta en el día a día de los centros escolares de la ciudad. Si los datos se consolidan, el curso 2026-2027 podría quedar en los registros municipales como el punto de inflexión en la política educativa de València.