Hay decisiones que se toman en los despachos y decisiones que solo pueden tomarse después de escuchar a quienes trabajan cada día en la primera línea. Con esa convicción, la directora general del Instituto Valenciano de Servicios Sociales (IVASS), María José Rico, se ha reunido con los centros y equipos profesionales de la entidad en la provincia de Castellón para recoger necesidades, propuestas y realidades sobre el terreno. Una visita que, más que un trámite institucional, refleja una forma concreta de entender la gestión pública de los servicios sociales.
El IVASS es el brazo ejecutor de la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda de la Generalitat Valenciana en materia de atención especializada. Cuenta con más de 1.200 profesionales y atiende a unas 6.000 personas usuarias en 36 centros de diferente tipología distribuidos por las tres provincias de la Comunitat Valenciana. En ese mapa, Castellón ocupa un lugar que, aunque no es el más visible, resulta determinante para cientos de familias.
Siete centros, 344 plazas y un propósito común
La entidad dispone de un total de 344 plazas en siete centros de distinta tipología en la provincia para personas con discapacidad intelectual, mayores dependientes o con necesidades de apoyo, menores de 0 a 6 años y personas con enfermedad mental crónica. Son cifras que, sobre el papel, pueden parecer frías, pero que en la práctica representan trayectorias de vida muy distintas que confluyen bajo un mismo paraguas institucional.
Cuatro de estos recursos son centros ocupacionales —Rafalafena, Belcaire, Burriana y El Maestrat— que suman 215 plazas. En ellos se desarrollan programas orientados a potenciar la autonomía, las capacidades y la participación social de las personas con discapacidad intelectual. Durante la visita, la directora general pudo compartir la jornada con las personas con discapacidad intelectual del centro ocupacional Rafalafena, quienes le mostraron los talleres ocupacionales de cerámica, moldes, artes plásticas, costura, y de habilidades en relaciones interpersonales y participación en la vida comunitaria. Una imagen que resume, quizás mejor que cualquier dato, para qué sirven realmente estos espacios.
La red se completa con tres centros más que atienden perfiles muy diferentes: el CEEM de Albocàsser, con 34 plazas para personas con enfermedad mental crónica; el centro de día El Rajolar de Betxí, con 40 plazas para personas mayores dependientes; y el CAT Creixem de Vinaròs, con 55 plazas de atención temprana para menores de entre 0 y 6 años con trastornos del desarrollo o discapacidad. Tres realidades, tres tipos de fragilidad, y un mismo esfuerzo institucional que las sostiene.
Más de 600 personas bajo tutela de la Generalitat
Pero la red del IVASS en Castellón va más allá de los centros con plaza física. A ellos se suman los Servicios Territoriales, encargados de coordinar y apoyar al conjunto de recursos en la provincia, y el Servicio de Atención a Personas con Medidas Judiciales de Apoyo (SAPEMA). Este servicio atiende actualmente a alrededor de 600 personas curateladas por la Generalitat, una cifra que da la dimensión real de un trabajo que raramente aparece en los titulares.
El SAPEMA proporciona acompañamiento y apoyo social, jurídico y económico a personas adultas con discapacidad o enfermedad mental sujetas a medidas judiciales de apoyo. Su objetivo es proteger sus derechos, promover su autonomía y facilitar su participación en la comunidad: en definitiva, garantizar que una resolución judicial no se convierta en el fin de la vida social de una persona, sino en el comienzo de un acompañamiento digno.
La escucha como herramienta de gestión
La reunión con los equipos profesionales de Castellón no fue un acto protocolario. Rico aprovechó el encuentro para subrayar el valor del contacto directo con quienes gestionan los recursos día a día, algo que no siempre es habitual en la administración pública.
"La comunicación directa permite detectar necesidades, compartir propuestas y adaptar la respuesta a las circunstancias de cada uno de nuestros usuarios" - María José Rico, directora general del Instituto Valenciano de Servicios Sociales (IVASS)
La directora general subrayó "la labor que realiza la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, a través del IVASS, en la atención a más de 800 personas con discapacidad y de colectivos vulnerables en toda la provincia de Castellón". Una atención que, según insistió, debe estar centrada en cada persona, en sus necesidades y capacidades concretas, y no en categorías abstractas.
En un sistema de servicios sociales que afronta el reto permanente de combinar la escala necesaria para ser eficiente con la cercanía imprescindible para ser humano, la apuesta de la directora del IVASS por escuchar a sus propios equipos antes de tomar decisiones apunta, al menos, en la dirección correcta. Los siete centros de Castellón son, en ese sentido, mucho más que una red asistencial: son el espejo en el que se refleja cómo trata una sociedad a quienes más apoyo necesitan.

