Hace dos años, València aparecía en el tramo 91-100 del ranking mundial de ecosistemas emergentes. Hoy, la ciudad ha cruzado una frontera simbólica: el top 70 mundial según el Global Startup Ecosystem Report (GSER) 2026, el informe de referencia elaborado por Startup Genome que este martes se presentó en VivaTech París, la mayor cita europea del sector tecnológico. No es un salto menor. Es la consolidación de una trayectoria que, en apenas 24 meses, ha convertido a la capital del Turia en uno de los polos de innovación con mayor crecimiento del continente.
De la promesa al reconocimiento internacional
Durante años, València fue descrita como una ciudad "con potencial". El tipo de etiqueta que suena a elogio pero que, en el fondo, aplaza el reconocimiento. Ahora los datos empiezan a contar otra historia. El GSER es un análisis exhaustivo del estado actual de los ecosistemas de startups a escala mundial, elaborado a partir de datos de 5,5 millones de empresas en más de 350 ecosistemas de innovación. En esta edición, la ciudad valenciana aparece situada entre los puestos 61 y 70 del listado de ecosistemas emergentes, lo que la convierte en la tercera ciudad española en esta categoría, por detrás de Madrid y Barcelona.
La progresión es difícil de ignorar. En 2024, València ocupaba el tramo 91-100; en 2025 ascendió al 81-90; y en 2026 da otro salto hasta el 61-70. Tres ediciones consecutivas de avance sostenido en un ranking que, como cualquier clasificación competitiva, es más fácil de bajar que de subir. Para tener una referencia de la exigencia del entorno, Silicon Valley y Nueva York retienen los dos primeros puestos globales , mientras ciudades como Berlín o Estocolmo han retrocedido posiciones este año por la ralentización de los flujos de capital.
Un ecosistema que vale 3.100 millones de dólares
Más allá de las posiciones en el ranking, el dato que mejor ilustra la madurez del ecosistema valenciano es su valoración económica. El ecosistema de València alcanza los 3.100 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 122% respecto al período analizado en la edición de 2021. Dicho de otro modo: en cinco años, la ciudad ha más que duplicado el valor de su tejido emprendedor tecnológico. Startup Genome atribuye este salto al fortalecimiento del tejido local, al incremento de la actividad inversora y a la creciente capacidad de las startups valencianas para escalar y competir en mercados internacionales.
Los indicadores cualitativos acompañan a los cuantitativos. En 2026, València se sitúa entre los 30 mejores ecosistemas europeos en talento asequible y dinamismo de la financiación; entre los 35 principales en actividad relacionada con la inteligencia artificial; entre los 45 mejores en rendimiento global del ecosistema; y entre los 50 más destacados en fortaleza y retención del talento. Son mejoras transversales que sugieren un ecosistema que no crece solo en un frente, sino de forma estructural.
"Haber avanzado desde la posición 91-100 en apenas dos años hasta entrar hoy en el top 70 mundial demuestra que València ya no es solo una ciudad con potencial innovador, sino un ecosistema reconocido internacionalmente por su capacidad de crecer, atraer talento y generar oportunidades empresariales." - Paula Llobet, concejala de Innovación del Ayuntamiento de València
Cerca de 1.700 startups y más de 200 millones captados en un año
El reconocimiento internacional tiene un correlato concreto en la economía local. La ciudad cuenta actualmente con cerca de 1.700 empresas emergentes activas y más de 20.000 empleos cualificados vinculados a la economía innovadora. En 2025, las startups valencianas superaron los 200 millones de euros de inversión captada, una cifra que refuerza la narrativa de un ecosistema que ya no depende solo del entusiasmo fundador, sino que atrae capital externo de forma sistemática.
Los sectores que lideran este crecimiento son la inteligencia artificial, las tecnologías de la salud, la sostenibilidad, los semiconductores y la industria del videojuego, un área en la que València lleva años construyendo una posición diferencial en el mapa europeo. Esta especialización en tecnologías de alto valor añadido es precisamente lo que distingue a los ecosistemas que escalan de los que simplemente crecen en número de empresas.
Una estrategia de ciudad, no de escaparate
Detrás del avance en el ranking hay una apuesta institucional que combina política pública, infraestructura y proyección exterior. Iniciativas como València Innovation Capital y Startup València han actuado como catalizadores del ecosistema, mientras que el València Digital Summit —que en su última edición reunió a más de 12.000 profesionales de más de 120 países y generó un impacto económico de 26 millones de euros— ha contribuido a proyectar la ciudad más allá de sus fronteras.
"Hace apenas unos años hablábamos del potencial innovador de nuestra ciudad. Hoy los principales informes internacionales nos sitúan entre los ecosistemas emergentes más dinámicos del mundo." - Paula Llobet, concejala de Innovación del Ayuntamiento de València
La concejala Llobet también ha subrayado que el objetivo no se limita a mejorar posiciones en listas, sino a "generar crecimiento económico, empleo cualificado y nuevas oportunidades para la ciudadanía". Es una distinción importante: los rankings son el termómetro, no la meta. El GSER, ahora en su 14ª edición, proporciona perspectivas sobre los ecosistemas de startups líderes en el mundo, las tendencias emergentes y los principales desafíos a los que se enfrentan los emprendedores. Que València aparezca cada vez más arriba en ese mapa no es solo un logro de imagen; es la señal de que algo estructural está cambiando en la forma en que la ciudad produce, atrae y retiene talento tecnológico.

