Valencia destina 466.000 euros a Casa Caridad para dar techo, comida y futuro a miles de personas en riesgo de exclusión

La Junta de Gobierno Local aprueba la subvención para financiar el comedor social y el centro de emergencias CAES Sanchis Bergón.

Guardar

 Casa Caridad de Valencia
Casa Caridad de Valencia
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado este viernes una subvención nominativa de 466.000 euros para la Asociación Valenciana de Caridad, conocida como Casa Caridad, con el objetivo de sostener dos de sus programas más críticos: el comedor social y el Centro de Atención a Emergencias Sociales CAES Sanchis Bergón. Una cifra que, lejos de ser un simple trámite administrativo, representa el sustento cotidiano de cientos de personas que han perdido —o nunca tuvieron— un lugar al que llamar hogar.

Una alianza con más de tres décadas de historia

La Asociación Valenciana de Caridad fue fundada en 1906 en la ciudad de Valencia por el entonces alcalde José Sanchis Bergón. Más de un siglo después, la entidad sigue siendo uno de los pilares del tejido social valenciano, y se encuentra bajo el patrocinio del Ayuntamiento de Valencia, cuyo alcalde ostenta el título de Presidente de Honor. Pero más allá del vínculo institucional, la relación entre ambas instituciones tiene una dimensión práctica y cotidiana: el concejal portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, ha recordado que el Ayuntamiento y Casa Caridad llevan colaborando desde los años 90 en la atención directa a las personas más vulnerables de la ciudad.

Casa Caridad Valencia se financia principalmente a través de subvenciones de entidades autonómicas y locales, entre las que destacan las aportaciones del Ayuntamiento de Valencia y de la Generalitat Valenciana. La subvención aprobada este viernes por la Junta de Gobierno Local da continuidad a ese compromiso y se estructura en torno a dos programas concretos que atienden necesidades tan básicas —y tan urgentes— como comer y tener un techo.

Más de 33.000 entregas y casi 400 personas sin hogar atendidas

El primero de los programas financiados lleva el nombre de "Intervención social y entrega de productos de primera necesidad a población vulnerable y comedor social para personas en situación de sin hogar". Los datos del año 2025 hablan por sí solos: el servicio de reparto atendió a 3.347 personas y realizó 33.601 entregas, entre lotes de productos y cheques de supermercado. Además, el comedor social dio servicio a 381 personas sin hogar y prestó más de 17.200 comidas a lo largo del año. Traducido a cifras cotidianas, eso equivale a casi 50 comidas diarias durante todo el año.

El programa no se limita a cubrir el hambre inmediata. Su diseño contempla también la atención e intervención social profesional, con el objetivo de favorecer la promoción personal y la autonomía de quienes lo reciben, prevenir la cronificación de la pobreza y mejorar las condiciones de higiene y bienestar. La pobreza ya no tiene un solo rostro: hoy es más diversa, más compleja y, a menudo, más invisible y más cercana, con personas de los propios barrios y calles de la ciudad.

El CAES Sanchis Bergón: 12 plazas que abren una puerta de salida

El segundo programa es el Centro de Atención a Emergencias Sociales CAES Sanchis Bergón, que dispone de 12 plazas de alojamiento. El año pasado, el centro prestó atención a un total de 88 personas, que no solo recibieron techo, sino también alimentación, higiene e intervención social individualizada. El objetivo declarado: que quienes pasan por allí no vuelvan a la calle.

Es precisamente ese enfoque el que distingue a este tipo de recurso de una solución de emergencia pura. La labor de Casa Caridad va mucho más allá de ofrecer un plato caliente: trabaja para devolver la dignidad, crear oportunidades y generar un cambio real en la vida de quienes más lo necesitan. Así lo ha subrayado también el portavoz municipal, que ha insistido en que la subvención permite poner en marcha recursos que "no se limitan a ofrecer comida o un lugar donde dormir".

"No se limitan a ofrecer comida o un lugar donde dormir, sino que proporcionan acompañamiento profesional y herramientas para recuperar la autonomía personal" - Juan Carlos Caballero, concejal portavoz del Ayuntamiento de Valencia

Autonomía, no asistencia permanente

El objetivo de Casa Caridad ha evolucionado y se ha adaptado a los tiempos, aunque podría considerarse que sigue siendo el mismo de su fundación: evitar la mendicidad en las calles de Valencia. A pesar de que su servicio más conocido es el comedor social, la entidad dispone de un albergue, escuelas infantiles, un centro de día para transeúntes crónicos y programas de higiene. El reto actual, sin embargo, va más lejos: Casa Caridad enfoca toda la atención en las personas sin hogar y en riesgo de exclusión social, con el fin de ofrecer soluciones duraderas para integrarlas en la sociedad.

En un contexto en el que cada día llegan a Casa Caridad personas que jamás imaginaron necesitar ayuda —familias que no pueden asumir el alquiler, personas que han perdido su red de apoyo, jóvenes sin oportunidades, mayores solos—, y muchas de estas situaciones no aparecen de golpe, sino que se construyen poco a poco: una enfermedad, una ruptura, una pérdida, una crisis que se alarga hasta que sostener la vida cotidiana se vuelve imposible, los 466.000 euros aprobados este viernes no son solo una partida presupuestaria. Son la diferencia entre tener dónde comer mañana o no tenerlo.