En una ciudad donde la música de banda no es solo entretenimiento sino parte del ADN colectivo, el Ayuntamiento de València ha dado un paso firme para garantizar la supervivencia de ese patrimonio sonoro. La Junta de Gobierno Local ha aprobado un convenio de colaboración con la Coordinadora de Sociedades Musicales Federadas de la Ciudad de València (COSOMUVAL) que asegura 207.000 euros anuales repartidos entre las 26 agrupaciones musicales que integran la entidad. El acuerdo tiene una vigencia de tres años, de 2026 a 2029, y pretende impulsar y promover la tarea social, cultural y musical que estas bandas realizan en los barrios y pedanías de la ciudad.
Siete mil euros por banda, una inversión en identidad
La distribución del dinero es clara: cada una de las 26 agrupaciones recibirá 7.000 euros al año, mientras que COSOMUVAL como organismo coordinador percibirá 25.000 euros anuales, sumando así el total de 207.000 euros comprometidos cada ejercicio. No es una cifra desorbitada —basta pensar en lo que cuesta mantener instrumentos, locales de ensayo y escuelas de música—, pero sí representa un respaldo institucional estable y continuado que muchas de estas entidades llevaban tiempo reclamando.
Uno de los grandes problemas históricos de las sociedades musicales ha sido precisamente la falta de ayudas económicas, que contrasta con el fenomenal esfuerzo y entusiasmo de músicos, directores, profesores y directivos que de forma desinteresada sostienen estas agrupaciones. Con este convenio trienal, el Ayuntamiento intenta poner remedio, al menos parcialmente, a esa carencia crónica.
Una coordinadora con más de cuatro décadas de historia
La fundación de COSOMUVAL se remonta a julio de 1983, cuando en una junta de directivos de bandas de música de la ciudad se acordaron los principios por los que se iban a regir sus actuaciones en actos contratados o en contraprestación con el Ayuntamiento. Lo que empezó con apenas seis sociedades fundadoras ha crecido hasta convertirse en una red de 26 agrupaciones que cubren prácticamente todos los rincones de la ciudad, desde el histórico Cabanyal hasta Massarrojos, pasando por Benimàmet, Campanar, Malilla o el Centre Històric.
Las bandas de música de la Comunitat Valenciana constituyen un fenómeno cultural, social y musical único en el mundo por su densidad y arraigo popular, con más de 800 sociedades musicales que agrupan a 40.000 músicos, lo que representa aproximadamente la mitad de todos los músicos registrados en España. València, como capital y epicentro de esa tradición, concentra en sus barrios algunas de las agrupaciones más arraigadas de todo el territorio.
Mucho más que música: tejido social en cada barrio
Estas entidades son mucho más que agrupaciones musicales: funcionan como centros de formación y cohesión social, y son las encargadas de poner banda sonora a la vida festiva valenciana, desde las Fallas hasta las procesiones, manteniendo una intensa actividad concertística a lo largo de todo el año. Quien haya vivido en uno de esos barrios sabe perfectamente de qué se habla: el local de la banda es, a menudo, el corazón informal del vecindario.
Las Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana son los principales agentes para la protección, difusión, fomento y promoción de las tradiciones musicales y artísticas valencianas, y constituyen un tejido asociativo que es herramienta fundamental para la convivencia entre los diferentes estratos de la sociedad, generando espacios de relación intergeneracional. Una realidad que el convenio aprobado esta semana reconoce explícitamente al vincular la ayuda económica a la "tarea social de carácter cultural y musical" de las bandas.
La importancia histórica y cultural de estas agrupaciones llevó a la Generalitat Valenciana a declararlas Bien de Interés Cultural Inmaterial en 2018, y al Gobierno español a reconocerlas como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial en mayo de 2021. Que una institución declarada patrimonio inmaterial siga dependiendo de subvenciones municipales para llegar a fin de mes dice mucho del reto que tienen por delante las administraciones públicas.
Las 26 bandas que suenan en la ciudad
El convenio beneficia a todas las agrupaciones integradas en COSOMUVAL, que representan una geografía musical que abarca cada rincón de la ciudad:
- Agrupació Musical de Massarrojos
- Agrupación Musical de Benicalap
- Agrupación Musical de la Carrera de la Font de Sant Lluís
- Agrupación Musical de Patraix
- Agrupación Musical Gayano Lluch
- Agrupación Musical de San José de Pignatelli
- Agrupació Musical de Sant Isidre
- Agrupació Musical Santa Cecília del Grau
- Falla Jerònima Galés
- Banda de Música de Campanar
- Centre de Música i Dansa de Natzaret
- Banda de Torrefiel
- Centre Instructiu i Musical de Benimaclet
- Centro Instructivo y Musical de Castellar-L'Oliveral
- Centro Instructivo y Musical de Les Tendetes
- Ateneo Musical del Puerto
- Sociedad Instructiva del Obrero Agrícola Musical de Benimàmet
- Asociación Musical del Palmar
- Societat Musical del Barri de Malilla
- Societat Musical Unió de Tres Forques
- Societat Musical dels Poblats Marítims
- Societat Musical Unió de Pescadors del Cabanyal
- Unió Musical l'Horta de Sant Marcel·lí
- Unió Musical Santa Cecília de Castellar-l'Oliveral
- Societat Musical de Benifaraig
- Unió Musical del Centre Històric
Con este convenio, València no solo firma un cheque: reafirma un compromiso con la cultura viva de sus barrios. Cada pasacalle, cada concierto de falla, cada procesión acompañada por una banda es también el resultado de años de voluntariado, de ensayos interminables y de una pasión que no se subvenciona del todo, pero que sí merece ser sostenida. Que el acuerdo se extienda hasta 2029 es, quizás, la señal más elocuente de que esta vez la apuesta es en serio.


