El Jardín del Túria se convirtió este lunes en la línea de salida de los 10K de atletismo, y con ese pistoletazo arrancó la segunda jornada de competiciones de los Gay Games XII València 2026, un evento que estos días transforma la ciudad en el mayor escenario del deporte inclusivo del planeta. Más de veinte disciplinas repartidas por instalaciones municipales y enclaves emblemáticos confirman que la cita no es solo un acontecimiento para el colectivo LGTBIAQ+, sino un pulso de vida que sacude los barrios de la ciudad entera.
Una ciudad convertida en polideportivo
Pocas veces una ciudad de tamaño medio puede presumir de albergar simultáneamente natación, waterpolo, voleibol, baloncesto, pádel, squash, gimnasia artística, halterofilia, tenis de mesa, bádminton, softball y bolos en una sola jornada. Eso es exactamente lo que ocurre este 29 de junio en València. La natación se disputa en el Parc de l'Oest; el waterpolo, en los polideportivos de Nou Moles y Natzaret; y el voleibol se reparte entre El Cabanyal, Nou Moles, Benicalap y La Malva-rosa, en una logística que implica a buena parte del cinturón deportivo de la ciudad.
El fútbol merece capítulo aparte: la edición cuenta con 39 disciplinas deportivas en 46 sedes distribuidas por València y su área metropolitana , y el balón redondo protagoniza hasta cuatro instalaciones a lo largo del Jardín del Túria, además del campo de Marxalenes. El tenis, por su parte, despliega su red en hasta diez instalaciones, tanto dentro de la ciudad como en municipios del entorno metropolitano. En el agua, las sesiones de entrenamiento de vela tienen como escenario La Marina, mientras que el baile deportivo se celebra en el Polideportivo de la Font de Sant Lluís. No es fácil encontrar otro evento en Europa donde el pádel, el softball y la gimnasia artística compartan agenda en el mismo día.
Todo esto cobra una dimensión especial si se recuerda el contexto en el que se inscribe. Los Gay Games nacieron en 1982 en San Francisco como una respuesta a la marginación de las personas LGBT en el deporte, para demostrar que el deporte puede unir a personas de todas las condiciones. Su principio central es la participación libre de pruebas clasificatorias para mayores de edad, la no discriminación por identidad u orientación, y la idea de que la superación personal es el motor de la competición. Cuarenta y cuatro años después, ese espíritu llega por primera vez a suelo español.
Más de 10.000 deportistas de 81 países
Los Gay Games XII arrancaron oficialmente el sábado con una ceremonia inaugural que transformó el estadio Ciutat de València en un gran escenario de celebración, inclusión y deporte, con más de 13.500 personas asistentes que marcaron el inicio de una semana histórica para la capital valenciana. En total, 10.200 deportistas procedentes de 81 países desfilaron sobre el césped del estadio , una cifra que empequeñece las participaciones de ediciones anteriores: 2.634 atletas en Guadalajara o 2.381 en Hong Kong. España se encuentra entre los cinco países con más representación en los juegos, alcanzando además su récord histórico de participación.
"València es una ciudad diversa, una ciudad abierta, la única ciudad del Mediterráneo y de nuestro país que ha acogido esta cita" - Rocío Gil, concejala de Deportes e Igualdad del Ayuntamiento de València
Cultura, moda y memoria en el Meeting Point
Si la mañana pertenece al deporte, la tarde reivindica la cultura como otro lenguaje de la diversidad. A mediodía arrancan los Pop-up Concerts de coros y bandas en el entorno del Mercat Central y la plaza de la Mare de Déu, dos de los espacios más cargados de historia y simbolismo de la ciudad. Por la tarde, el Centro Cultural Nave 3 Ribes acoge la segunda sesión del festival de cine Pride in Motion.
El Meeting Point, ubicado en el Tramo III del Túria, es el otro gran escenario de la jornada. Allí se celebran dos sesiones del ciclo de Charlas Orgullosas: la primera, «València sin discriminaciones», organizada por la Oficina municipal de No Discriminación (ONDIS); la segunda, «From Resistance to Legacy», una reflexión sobre la historia, el legado y el futuro de las competiciones deportivas LGTBIAQ+ como espacios de comunidad y transformación. No es casualidad que este tipo de debate tenga lugar el mismo día en que se disputan los 10K en el Túria: el deporte y la política de derechos llevan décadas corriendo en paralelo.
La moda valenciana como acto político
El broche de la jornada es la València Queer Fashion Show, coordinada por Art Segrelles y protagonizada por diseñadoras y diseñadores LGTBIAQ+ valencianos como JustinCarV, Modis Studio, David Juan y Jaime Pique. La pasarela tiene lugar en el propio Meeting Point, lo que la convierte en algo más que un desfile: es una declaración de intenciones en un espacio público, a la vista de la ciudad.
La elección de València como sede no es anecdótica. Se trata de la primera vez que los Gay Games se celebran en España y en el ámbito mediterráneo desde la creación del evento hace más de cuatro décadas. Y la ciudad lleva siglos tejiendo su identidad alrededor del textil: la muestra de hoy evidencia cómo esa herencia industrial y artesanal evoluciona hacia diseños que celebran todos los cuerpos, expresiones e identidades. Estética, reivindicación y raíces locales en un mismo desfile. Difícil encontrar un resumen más preciso de lo que València está intentando decir al mundo esta semana.


