Un pequeño municipio del interior alicantino, L'Alqueria d'Asnar, ha sido el escenario elegido por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, para lanzar uno de sus mensajes más contundentes sobre el modelo económico que quiere para la Comunitat Valenciana: menos intervención administrativa, menos presión fiscal y más confianza en la industria privada como motor de empleo y cohesión territorial. Lo hizo en las instalaciones de Hinojosa Paper Alquería, una papelera que lleva décadas siendo el corazón productivo de esta localidad del Comtat.
Una fábrica que recicla casi todo lo que produce
Hinojosa Paper Alquería no es una empresa cualquiera. Se convirtió en la primera papelera en España en obtener la certificación Residuo Cero de AENOR. Un título que no es meramente simbólico: la planta ha revalorizado el 98,86% del total de sus residuos, es decir, que bien se transforman en energía o se convierten en materias primas de nuevo. Pérez Llorca la definió como "ejemplo de que tradición e innovación son compatibles, y de que se puede crecer siendo pioneros en sostenibilidad". Difícil llevarle la contraria cuando una fábrica de papel recicla prácticamente todo lo que toca.
La planta, integrada en el Grupo Hinojosa desde 1995, tiene un fuerte enfoque estratégico en la economía circular y la descarbonización, y ha puesto en marcha la renovación de su maquinaria como un paso más para mejorar su huella medioambiental. El objetivo de la reforma en curso es ambicioso: aumentar la producción de cartón en torno a un 19% hasta las 128.000 toneladas de papel vendible al año, mejorar la eficiencia global de la máquina y reducir el consumo de vapor.
"Yo no creo en una administración intervencionista, quiero una que colabore, que ayude" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
36 millones para crecer en el interior
El anuncio central de la visita fue la confirmación de que Grupo Hinojosa invertirá 36 millones de euros en la planta de L'Alqueria d'Asnar para aumentar su producción y avanzar hacia un modelo energético más limpio. Para una empresa con más de 3.000 empleados y 24 plantas en distintos países, elegir un municipio rural valenciano para volcar semejante apuesta no es un gesto menor. Es una señal de que el interior de la Comunitat puede competir, y ganar, en la carrera por la inversión industrial.
La historia industrial de L'Alqueria d'Asnar está íntimamente ligada a la industria papelera. Desde hace décadas, las papeleras de la localidad han dado trabajo a generaciones de vecinos. La nueva inversión de Hinojosa no solo consolida esa tradición: la proyecta hacia el futuro con criterios de sostenibilidad y eficiencia que hace veinte años habrían parecido propios de la ciencia ficción.
Bajar impuestos para recaudar más: la apuesta fiscal del Consell
Pérez Llorca aprovechó el marco de la visita para defender con claridad la política fiscal del Consell. "Hemos demostrado que bajando impuestos se recauda más y se ayuda a las empresas a invertir", afirmó, en una declaración que resume la filosofía económica del actual Ejecutivo valenciano. Para quienes no estén familiarizados con el argumento, se trata de la conocida como curva de Laffer: la teoría de que reducir la presión tributaria puede, paradójicamente, aumentar los ingresos del Estado al incentivar la actividad económica. Una tesis debatida por los economistas, pero que el president asume como guía de acción.
A ello se suma la reducción de la burocracia. La Comunitat Valenciana ha aprobado dos decretos de simplificación administrativa y Pérez Llorca no descartó un tercero "que permita eliminar aún más burocracia". En un país donde tramitar un permiso de obra puede convertirse en una odisea de meses, ese compromiso con la agilidad administrativa tiene un impacto directo y cotidiano para cualquier empresario o ciudadano.
18.000 millones en juego y más de 21.600 empleos en el horizonte
El caso de Hinojosa es llamativo, pero no es el único. La política de atracción de inversiones del Consell ha traído al territorio valenciano proyectos de primera magnitud: la gigafactoría de baterías eléctricas de PowerCo en Sagunt, el hub energético de BP en Castellón, el Campus Digital Valley en Picassent o la nueva factoría aeroespacial de PDL Space en Elche. En conjunto, se están gestionando 18.000 millones de euros en inversión directa en proyectos que permitirán la creación de más de 21.600 empleos. Una cifra que, de materializarse en su totalidad, supondría una transformación económica sin precedentes en la historia reciente de la región.
La pregunta que flota en el aire —y que el tiempo responderá— es si ese entorno "estable y favorable" que defiende el president será suficiente para consolidar todas esas apuestas o si, como ha ocurrido en el pasado con otros grandes proyectos, algunos se quedarán en el camino. Por ahora, la papelera de L'Alqueria d'Asnar es la prueba tangible de que apostar por el interior, por la industria tradicional renovada y por la economía circular no es solo un eslogan: es un modelo que funciona, genera empleo y evita que los pueblos se vacíen.

