Durante décadas, los vecinos del barrio de La Raiosa convivieron con una anomalía tan cotidiana como peligrosa: un tramo de acera en la calle de Sant Vicent tan estrecho que lo bautizaron, sin exageración, como la "acera de la muerte". Hoy ese punto negro ha desaparecido del mapa, ensanchado hasta los cuatro metros tras el derribo de las edificaciones que lo constreñían, y el barrio enfrenta ahora una transformación de mayor calado: la construcción de cerca de 200 nuevas viviendas donde antes había naves obsoletas y solares degradados.
Primeras licencias concedidas: 164 viviendas en tres promociones
El concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias y alcalde en funciones de València, Juan Giner, visitó este martes las obras del PAI de Moncayo para anunciar que el Ayuntamiento ya ha concedido las primeras licencias de obra residencial del ámbito. Tres parcelas han recibido luz verde para levantar un total de 164 viviendas, distribuidas en promociones de 82, 54 y 28 unidades respectivamente. Son las primeras piezas de un puzle que, cuando esté completo, sumará aproximadamente 200 viviendas nuevas en el distrito de Jesús.
"La movilización de suelo para construir vivienda es uno de los ejes del Plan + Vivienda. Este equipo de gobierno ha impulsado el desarrollo de 18 PAI, algunos de los cuales llevaban años bloqueados, y el PAI de Moncayo es un ejemplo claro de que se hacen realidad y pronto se traducirán en nuevas viviendas para nuestros vecinos y vecinas" - Juan Giner, concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias del Ayuntamiento de València
De naves en ruinas a un nuevo barrio peatonal
El PAI de Moncayo es un proyecto que llevaba años en el cajón y que por fin cobra forma sobre el terreno. Supone acabar con un punto negro para los peatones y abrir la puerta a un ambicioso plan de regeneración urbana que transforma una de las zonas más degradadas del distrito de Jesús. La reparcelación fue aprobada por la Junta de Gobierno Local el 18 de octubre de 2024, las obras de urbanización arrancaron en septiembre de 2025 y ahora concluyen para ceder el testigo a la fase de construcción.
La intervención actúa sobre una superficie de 8.564 m² con una edificabilidad de 21.798 m² de techo y una inversión en urbanización de 1.582.064 euros. Las cerca de 200 nuevas viviendas se distribuirán en distintas tipologías: unifamiliares con patio interior, bloques de tres alturas y edificios de hasta nueve plantas más ático. No es un proyecto uniforme, sino una trama pensada para integrarse en la escala humana del barrio.
El nuevo viario no solo suma metros cuadrados: cambia su vocación. De los 4.951 m² destinados a suelo de uso público, más de 3.200 m² corresponden a red viaria de prioridad peatonal y casi 1.100 m² a zonas verdes y espacios libres. La urbanización incorpora también cinco áreas de juegos infantiles, seis aparatos biosaludables, doce bancos, 47 aparcabicis y una fuente, además de arbolado. El espacio que fue durante años sinónimo de peligro se convierte en un lugar donde quedarse.
El fin de un calvario vecinal histórico
Durante décadas, esa acera se convirtió en un pasillo angosto y peligroso que los vecinos bautizaron como "la acera de la muerte". El problema era estructural: varias edificaciones invadían el espacio peatonal a la altura de los números 233 y 235 de Sant Vicent, dejando un paso tan exiguo que resultaba imposible transitar con comodidad, y directamente arriesgado en determinadas circunstancias. La actuación ha arrancado con la demolición de las viviendas que estrechaban el paso y suponían un grave problema de movilidad y seguridad para los peatones.
Giner no esquivó el componente simbólico de la actuación y quiso vincularla con la realidad cotidiana del vecindario: "Donde había unas naves antiguas y mucha degradación, se van a abrir viales, se van a hacer zonas verdes y se van a construir viviendas que tanto necesitamos en esta ciudad y en toda España."
Un engranaje dentro del Plan + Vivienda
El PAI de Moncayo no es una iniciativa aislada. Se enmarca en el Plan + Vivienda del Ayuntamiento de València, un programa que combina tres ejes: la activación simultánea de 18 programas de actuación integrada para movilizar suelo, la agilización de licencias urbanísticas y el impulso de fórmulas para ampliar la oferta de vivienda protegida y asequible. Este proyecto reúne al menos dos de esas palancas a la vez: movilización de suelo y tramitación ágil de licencias.
Gracias a esta actuación, se consolidará un área de tipo residencial en el importante eje referencial que supone la avenida Sant Vicent Màrtir en su encuentro con el futuro desarrollo del Parque Central. Un detalle que no es menor: la zona no solo gana viviendas, sino que se conecta con uno de los grandes proyectos de transformación urbana de la ciudad. En ese contexto, lo que durante años fue una acera intransitable podría convertirse, con el tiempo, en una de las entradas al nuevo pulmón verde de Valencia.

