València convierte en libro la memoria de 46 mayores con ayuda de la inteligencia artificial

¿Cuántas historias se pierden cada día porque nadie las escribió a tiempo? El Ayuntamiento de València ha dado un paso inusual para evitarlo:ha editado 46 libros biográficos protagonizados por personas mayores.

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Presentación de los libros
Presentación de los libros

¿Cuántas historias se pierden cada día porque nadie las escribió a tiempo? El Ayuntamiento de València ha dado un paso inusual para evitarlo: ha editado 46 libros biográficos protagonizados por personas mayores de sus centros municipales, utilizando un programa de inteligencia artificial que recoge y organiza sus vivencias sin la mediación de ningún entrevistador. El resultado es una colección de memorias en primera persona —infancias, barrios, familias, guerras silenciosas y alegrías cotidianas— que ahora quedarán para siempre en papel.

220 preguntas, 24 horas y dos meses de vida contada

El proceso no podía ser más sencillo en su forma, aunque encerraba una exigencia notable: cada participante respondió, a través de un programa de audio, un total de 220 preguntas a lo largo de dos meses, dedicando unas 24 horas en total. Sin un periodista al otro lado, sin una cámara ni un cuaderno de notas. Solo la voz de cada persona y un sistema que ordenaba sus palabras. El programa abordó desde los recuerdos de infancia y los cambios sociales vividos en primera fila hasta los mensajes que cada protagonista quería dejar a sus hijos, nietos y a quienes vengan después.

En total participaron 46 personas de 51 centros municipales, lo que representa el 90% de todos los centros de mayores de la ciudad. Entre ellos, 30 son presidentes o presidentas de sus respectivas asociaciones, seis ocupan cargos en las juntas directivas —como vicepresidentes o tesoreros— y otros diez son participantes activos en las actividades de estos espacios.

Una tecnología que sirve de puente entre generaciones

La ciencia lleva años documentando los beneficios de rememorar. La terapia de reminiscencia favorece el funcionamiento cognitivo y tiene un impacto positivo en el estado de ánimo: revivir recuerdos del pasado activa áreas cerebrales vinculadas a la memoria y el lenguaje, lo que ayuda a mantener la mente activa y frena el deterioro funcional. Lo que este programa añade es una vuelta de tuerca tecnológica: en lugar de depender de un profesional o de la voluntad de ponerse a escribir —algo que la mayoría pospone indefinidamente—, la inteligencia artificial actúa como un catalizador discreto y sistemático que guía el relato sin interferir en él.

A nivel emocional, evocar vivencias positivas despierta sensaciones de alegría, orgullo o satisfacción, mejorando el bienestar general. Compartir la propia historia de vida permite que la persona mayor se sienta valorada, escuchada y comprendida. En ese sentido, el libro no es solo un objeto: es un reconocimiento.

"Estamos ante un programa pionero que combina modernidad tecnológica con recuerdos, memoria, nostalgia y vivencias porque, conforme nos hagamos mayores, ¿cuántas veces hemos pensado en dejar constancia de aquello que hemos vivido?" - Marta Torrado, concejala de Servicios Sociales y Mayores del Ayuntamiento de València

València, segunda ciudad tras Castelló en aplicar este modelo

El proyecto no nace de la nada. València se convierte en la segunda ciudad española en implementar este programa, tras Castelló de la Plana, que fue pionera en aplicarlo. La iniciativa se enmarca en una tendencia más amplia que busca reducir la brecha digital entre las personas mayores y, al mismo tiempo, poner en valor el conocimiento acumulado de generaciones que vivieron transformaciones históricas radicales: la posguerra, la industrialización, el éxodo rural, la transición democrática o la irrupción de internet.

La concejala Marta Torrado entregó personalmente cada libro a sus protagonistas durante un acto celebrado este miércoles, subrayando que "los recuerdos recogidos permanecerán a lo largo del tiempo para conocimiento actual y de las generaciones futuras". Una frase que, dicha ante personas que en muchos casos superan los setenta u ochenta años, adquiere un peso particular.

El legado que cabe en un libro

Hay algo profundamente humano en el impulso de dejar constancia de lo vivido. Las autobiografías siempre han sido patrimonio de los poderosos —políticos, escritores, militares— como si el resto de las vidas no merecieran ser contadas. Este proyecto invierte esa lógica: son las personas anónimas, las que sostuvieron barrios y familias, las que ahora tienen su libro. Un volumen con nombre propio que recoge desde los juegos de la infancia hasta las enseñanzas que se quieren transmitir, pasando por los momentos que cambiaron el rumbo de una vida. Quizá la mayor novedad no sea tecnológica, sino simbólica: en València, la memoria de los mayores ya tiene páginas propias.