València cierra la Devesa y despliega todos sus recursos ante una jornada de calor extremo con hasta 44 °C y riesgo máximo de incendios

El Ayuntamiento blinda el parque natural de El Saler y activa refugios climáticos y fuentes de agua ante la alerta roja del 19 de agosto.

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Cañones de la Devesa
Cañones de la Devesa
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El termómetro no perdona. Este miércoles 19 de agosto, la ciudad de València afronta uno de los episodios de calor más peligrosos del verano de 2026, con temperaturas que pueden rozar los 44 °C en el litoral y una alerta roja decretada por la Generalitat Valenciana. Un calor que no viene solo: el viento de poniente eleva simultáneamente el riesgo de incendio forestal a nivel extremo, obligando a las autoridades a activar un dispositivo de emergencia sin precedentes en los últimos años.

La respuesta municipal no se ha hecho esperar. Desde primera hora de la mañana, el Ayuntamiento de València ha blindado el acceso a la Devesa de El Saler, el pulmón verde del sur de la ciudad, prohibiendo el paso a cualquier persona, vehículo o bicicleta. La medida, amparada en una resolución de la Generalitat, se extenderá hasta el próximo viernes incluido.

"El Parque de El Saler tiene una dotación de refuerzo durante estos momentos de riesgo extremo de incendios forestales y redoblamos el personal para poder atender cualquier riesgo que pueda suceder en la Devesa" - Juan Carlos Caballero, concejal de Emergencias del Ayuntamiento de València

Un dispositivo de emergencia coordinado

Efectivos del Parque de Bomberos de El Saler, la Policía Local, la Guardería Forestal y el voluntariado de Protección Civil vigilan y patrullan el bosque de forma permanente, en coordinación con el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat. El Ayuntamiento había constituido ya la noche anterior el Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal), reunión presidida por la alcaldesa María José Catalá, en la que participaron concejales, servicios municipales, Policía Local y Bomberos para coordinar las acciones ante la alerta decretada.

Además de los efectivos humanos, la Devesa ha activado los cañones SIDEINFO de El Saler, un sistema tecnológico de vigilancia y disuasión que refuerza la protección de la masa forestal en los momentos de mayor vulnerabilidad. Los pronósticos dibujan valores próximos a los 44 grados, en un episodio de calor extremo condicionado por la entrada de vientos de poniente , una combinación que los expertos en incendios forestales consideran especialmente peligrosa: el calor reseca la vegetación y el viento aviva cualquier chispa con rapidez inusitada.

Las restricciones en la Devesa son amplias y precisas. Quedan prohibidas la circulación por pistas y caminos forestales, las obras y trabajos en terrenos forestales o sus alrededores, el uso festivo-recreativo del fuego, encender cualquier tipo de llama y todas las autorizaciones para actividades deportivas en el monte. Sí se permite, en cambio, el paso de vehículos de gestión, mantenimiento, vigilancia, residentes en sus domicilios y explotaciones agrarias.

La cultura de la prevención, más necesaria que nunca

Más allá de los dispositivos de emergencia, el concejal Juan Carlos Caballero ha lanzado un mensaje directo a los vecinos de València: la prevención empieza por cada uno. La Comunitat Valenciana acumula ya 64 muertes atribuibles al calor durante la primera quincena de agosto , una cifra que convierte este episodio en algo más que una incomodidad estival.

"Sabemos que hay altas temperaturas, sabemos que el riesgo por incendios forestales es extremo y por tanto pretendemos hacer un trabajo conjunto entre los servicios de emergencia, el Ayuntamiento y también la ciudadanía" - Juan Carlos Caballero, concejal de Emergencias del Ayuntamiento de València

Las recomendaciones de las autoridades apuntan a gestos cotidianos que pueden marcar la diferencia: mantener la casa fresca y ventilada, evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, no realizar actividades deportivas al aire libre, usar protección solar, optar por comidas ligeras ricas en agua y sales minerales, vestir con ropa de colores claros y, sobre todo, beber mucha agua. Una advertencia especialmente relevante: no dejar nunca a personas ni mascotas en el interior de un vehículo cerrado. Con 44 °C en el exterior, el interior de un coche puede alcanzar temperaturas letales en cuestión de minutos.

La atención especial debe dirigirse a los colectivos más vulnerables: personas mayores, niños y niñas, enfermos crónicos y quienes viven solos. Se refuerza la atención a las personas más vulnerables y se abren distintos espacios climatizados como refugios frente al calor.

Refugios climáticos y 77 fuentes de agua refrigerada

El Ayuntamiento recuerda que la ciudad cuenta con una red de refugios climáticos repartidos por barrios y pedanías: equipamientos municipales y espacios públicos habilitados que ofrecen confort térmico y protección contra el calor extremo. La información sobre su ubicación y horarios está disponible en la web de València Sostenible.

Complementando esta red, la ciudad dispone de 77 fuentes urbanas PUSDAR —puntos de suministro de agua declorada para el llenado de botellas de uso personal— distribuidas por todos los distritos. Se trata de un servicio gratuito que ofrece agua potable filtrada y refrigerada gracias a un sistema con capacidad para 120 litros, doble filtración y desinfección por luz ultravioleta, además de un equipo de generación de ozono que desinfecta automáticamente el filtro. Una infraestructura discreta pero enormemente útil en días como este, que transforma cualquier rincón de la ciudad en un pequeño oasis.

València no improvisa ante el calor: tiene herramientas, protocolos y personal desplegado. Pero ningún dispositivo institucional puede sustituir a la responsabilidad individual. El riesgo es extremo para la salud, con mayor peligro de incendios forestales y posibles alteraciones en la actividad laboral y cotidiana. En una jornada en la que la ciudad activa todos sus recursos, la mejor aportación de cada vecino es, sencillamente, no subestimar el peligro.