La ciudad de Valencia cuenta desde este lunes 8 de junio con una nueva pasarela ciclopeatonal que conecta las calles Almudaina, en el barrio de la Cruz Cubierta, y Oltà, en Malilla. La infraestructura, habilitada por el Servicio de Movilidad del Ayuntamiento, sustituye a la antigua pasarela situada en la calle Pianista Empar Iturbi, que ha sido desmontada debido al avance de las obras del Canal de Acceso de Adif.
La nueva estructura se encuentra a unos 150 metros de distancia de la anterior y permitirá mantener el paso de peatones, ciclistas y usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP) mientras continúan los trabajos de soterramiento ferroviario. Con esta actuación, el consistorio garantiza la conexión entre dos de los barrios más afectados por las obras que transformarán el acceso ferroviario a la ciudad.
La reordenación de itinerarios responde a las necesidades de ejecución de uno de los proyectos de infraestructura más importantes de Valencia en las últimas décadas. El Canal de Acceso permitirá eliminar la barrera física que históricamente han supuesto las vías del tren en la zona sur de la capital, integrando mejor los barrios y liberando espacio para futuros desarrollos urbanos.
Las obras del Canal de Acceso siguen modificando la movilidad
Los trabajos de Adif continúan generando cambios temporales en la circulación de vehículos y peatones. Desde hace más de un año, las obras afectan a distintos puntos del entorno de Malilla y la avenida de Fernando Abril Martorell. Además, actualmente se mantienen restricciones de tráfico que limitan los accesos al barrio y obligan a utilizar recorridos alternativos para entrar y salir de la zona.
Estas actuaciones también han tenido impacto en el transporte público, con modificaciones puntuales en algunas líneas de EMT Valencia para adaptarse a las nuevas condiciones de circulación.
El Canal de Acceso es una pieza fundamental dentro de la gran transformación ferroviaria prevista para Valencia. Entre las actuaciones asociadas destacan la construcción de un nuevo cambiador de ancho en La Font de Sant Lluís, que permitirá mantener la operatividad de los servicios ferroviarios durante las distintas fases de las obras, así como el futuro desarrollo de la Estación Central.

La futura terminal ferroviaria, que será subterránea y pasante, conectará los servicios de ancho convencional y alta velocidad, reforzando el papel estratégico de Valencia dentro del Corredor Mediterráneo. Además, la integración de las vías bajo tierra permitirá recuperar espacios urbanos, mejorar la movilidad y coser definitivamente barrios que durante décadas han estado separados por la infraestructura ferroviaria.
Mientras avanzan estos trabajos, la nueva pasarela entre Almudaina y Oltà se convierte en un elemento clave para garantizar la movilidad diaria de miles de vecinos de Malilla y Creu Coberta.


