Mortadelo, Zipi y Zape y Superlópez "tomarán" las fachadas de Valencia en la nueva ruta del cómic permanente

La capital valenciana se prepara para una inmersión cultural sin precedentes, convirtiendo sus calles en un lienzo interactivo

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Imagen de la futura ruta del cómic de Valencia generada por IA
Imagen de la futura ruta del cómic de Valencia generada por IA

El Ayuntamiento de València ha dado un paso más en su estrategia de transformación del espacio urbano en un gran contenedor cultural con el anuncio de una ruta permanente de arte urbano dedicada al cómic español y valenciano. La iniciativa, presentada en el Centro Cultural Nave 3 Ribes, no solo busca embellecer la ciudad, sino consolidarla como un referente internacional del llamado “noveno arte”, integrando personajes icónicos en medianeras y fachadas para convertir las calles en un museo vivo y accesible.

Valencia se convierte en museo al aire libre del cómic

La propuesta municipal tiene una ambición clara: convertir Valencia en una ciudad donde el cómic no solo se lea, sino que se viva en el espacio público. Para ello, se ha planteado la intervención en medianeras visibles de distintos barrios, donde aparecerán reinterpretaciones contemporáneas de personajes clásicos como Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Carpanta, el Capitán Trueno o la familia Cebolleta.

El enfoque no es meramente decorativo. Cada mural estará concebido como una pieza narrativa dentro de una ruta cultural que permitirá a vecinos y visitantes recorrer la historia del cómic español a través del paisaje urbano. En este sentido, la ciudad se inspira en modelos internacionales de arte urbano y capitalidad cultural, con referencias explícitas a ciudades como Angulema o Bruselas, donde el cómic forma parte de la identidad urbana.

El proyecto también se articula como un diálogo intergeneracional entre autores clásicos y contemporáneos. Figuras históricas como José Escobar, José Sanchis o Francisco Ibáñez conviven simbólicamente con la mirada actual de creadores valencianos como Paco Roca o Ana Penyas, que han situado la narrativa gráfica valenciana en el mapa internacional en las últimas décadas.

Salón del Comic de Valencia
Salón del Comic de Valencia

Este enfoque permite no solo recuperar la memoria visual del cómic, sino también actualizarla para nuevas generaciones, que podrán reconocer personajes clásicos reinterpretados con lenguajes visuales contemporáneos. La idea es que cada intervención dialogue con el entorno urbano, integrando memoria, estética y contexto social.

Una estrategia cultural con vocación educativa y transmedia

Más allá del impacto visual, el proyecto se apoya en una fuerte dimensión educativa. Cada mural contará con un sistema de información accesible mediante códigos QR, que permitirá a los visitantes conocer detalles sobre la obra original, su autor, su contexto histórico y su relevancia cultural. Esta capa digital convierte la ruta en una experiencia transmedia, donde el espacio físico se complementa con contenidos interactivos.

El equipo de investigación ha analizado más de un centenar de obras representativas del cómic español y valenciano, seleccionadas en tres grandes periodos históricos que abarcan desde la posguerra hasta la actualidad. En este proceso se ha buscado un equilibrio entre autoría masculina y femenina, así como una presencia significativa de creadores valencianos, que representan entre el 30% y el 50% del conjunto.

Además, el proyecto incluye títulos emblemáticos como “Arrugas”, de Paco Roca, o “Estamos todas bien”, de Ana Penyas, que han contribuido a ampliar los límites temáticos del cómic contemporáneo hacia ámbitos como la memoria, la vejez o la identidad social.

Uno de los aspectos más innovadores es la voluntad explícita de romper con la percepción del cómic como un medio exclusivamente infantil. En palabras de los responsables del proyecto, la ruta busca generar una “alfabetización visual” en la ciudadanía, mostrando cómo la narrativa gráfica puede abordar temas complejos como el ensayo, el periodismo gráfico o la medicina narrativa.

dibujo-paco-roca
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Este enfoque conecta directamente con la evolución del cómic como lenguaje cultural. Desde su consolidación en el siglo XX como medio de masas hasta su expansión en el siglo XXI como formato transmedia, el cómic ha dejado de ser un producto marginal para convertirse en un vehículo de comunicación cultural de primer orden.

La inversión prevista, procedente de los presupuestos participativos ‘VLC Participa 2025-2026’, asciende a 80.000 euros y permitirá intervenir inicialmente en una decena de medianeras del centro histórico. Muchas de estas superficies son de titularidad privada, por lo que el Ayuntamiento ya ha iniciado contactos con comunidades de propietarios para recabar autorizaciones y definir las condiciones técnicas de las intervenciones.

En paralelo, el plan se concibe como una extensión del futuro Centro del Cómic “Micharmut”, que actuará como punto de partida de la ruta antes de su expansión progresiva hacia otros barrios. El objetivo final es claro: transformar Valencia en un gran museo al aire libre donde el cómic no esté encerrado entre páginas, sino integrado en la vida cotidiana de la ciudad.