Tres de cada cuatro municipios españoles han perdido población desde 2001, y en los pueblos de menos de 5.000 habitantes, ocho de cada diez llevan una década encogiéndose. El diagnóstico es conocido, pero las soluciones concretas escasean. Por eso llama la atención lo que está haciendo la Diputació de València: en lugar de esperar a que el problema se agrave, ha puesto en marcha dos programas diseñados para hacer algo tan difícil como cambiar la dirección de una corriente demográfica.
Talento universitario en los despachos municipales
El primero de los programas se llama 'Innova Territorial' y parte de una idea tan sencilla como poderosa: que un estudiante universitario que pase meses trabajando en un ayuntamiento rural puede acabar eligiendo ese pueblo como lugar donde vivir y desarrollar su carrera. El programa, impulsado por el área de Fondos Europeos de la Diputación en colaboración con la Fundación ADEIT de la Universitat de València, tiene ya 21 jóvenes realizando estancias formativas en 17 ayuntamientos valencianos. Cuatro más han ido más lejos, literalmente: trabajan en entidades situadas en Bruselas en proyectos europeos.
La iniciativa no nació de la improvisación. Surgió de un mapa del talento provincial elaborado en 2025 que visualizó algo que muchos intuían pero pocos habían documentado: los municipios rurales tienen retos operativos reales que los jóvenes formados pueden ayudar a resolver, y las estancias prácticas son una de las pocas herramientas capaces de tender ese puente. El territorio rural, bien presentado, puede ser un ecosistema de innovación y de oportunidades, no solo el lugar al que se vuelve en verano.
"Programas como éste tienen muy buena acogida entre el alumnado universitario y los ayuntamientos de la provincia, y sirven para que los estudiantes puedan aportar su talento para resolver retos operativos de los municipios." - Juan Ramón Adsuara, diputado de Fondos Europeos de la Diputació de València
'Innova Territorial' se conecta además con otras iniciativas provinciales como Valencia Talent Lab, orientada a impulsar la digitalización e innovación tanto en pymes como en entidades públicas y privadas del territorio valenciano.
La Serranía como laboratorio de arraigo
El segundo programa tiene nombre propio y geografía concreta: 'Talentum', puesto en marcha por las mancomunidades del Alto Turia y La Serranía, con el apoyo del Grupo de Acción Local Turia-Calderona y la financiación de la Diputació de València a través de su convocatoria de proyectos de dinamización socioeconómica 2025-2026. Vigente desde 2024, el programa articula su acción en tres bloques con nombres que revelan su vocación práctica.
El primero, 'Talentum Rural Lab', acompaña a jóvenes para que conozcan desde dentro las empresas de la comarca mediante prácticas, fomentando también el emprendimiento local. El segundo, 'Talentum Rural Match', actúa como una especie de agencia de colocación comarcal: conecta a jóvenes que buscan empleo con empresas de la zona, y les planta una semilla conceptual que va más allá del contrato laboral —que el pueblo no sea solo el sitio al que volver el fin de semana, sino el lugar donde construir un proyecto de vida.
El tercer bloque, 'Talentum Rural Fest', es quizás el más llamativo en su forma: un encuentro anual con talleres, intercambio de experiencias y actividades de networking que busca generar sentimiento de pertenencia. Este año se celebrará en La Yesa los días 17 y 18 de septiembre. La edición de 2026 pondrá el foco en el alumnado de secundaria de la comarca, apostando por sembrar la semilla del emprendimiento antes de que los más jóvenes tomen sus primeras decisiones vitales sobre dónde quieren vivir.
"El compromiso de la institución con la generación de oportunidades en el territorio rural, mejorando los servicios de los pueblos más pequeños y acompañando iniciativas como 'Talentum' para facilitar que su juventud se plantee seguir viviendo en los pueblos." - Avelino Mascarell, diputado de Desarrollo Territorial Sostenible de la Diputació de València
Un modelo que ya mira más allá de la provincia
Que ambos proyectos hayan centrado una jornada del ciclo de webinars 'Territorios Conectados: Innovación en la atracción y retención de talento', organizado por la Red de Entidades para el Desarrollo Local (REDEL) —que agrupa a 45 entidades de toda España—, no es un dato menor. Significa que lo que se está ensayando en los municipios valencianos interesa a técnicos y gestores de administraciones locales de todo el país que buscan, exactamente, las mismas respuestas.
La despoblación rural no se detiene con una sola medida ni con un único programa. Pero hay algo revelador en estos dos proyectos: entienden que el problema no es solo económico ni solo demográfico, sino también emocional. Que un joven elija quedarse en un pueblo —o volver a él— depende, en buena medida, de si ese territorio es capaz de ofrecerle algo más que paisaje. La Diputació de València parece haber entendido que la clave está precisamente ahí: en convertir los municipios rurales en lugares donde el talento no solo pase, sino que decida echar raíces.


