La pedanía de La Torre, que hace menos de dos años quedó sepultada bajo el barro de la dana del 29 de octubre de 2024, volvió este jueves a enfrentarse a una inundación. Esta vez, afortunadamente, el agua era ficticia. La Policía Local de València protagonizó allí una prueba piloto internacional del proyecto europeo LEAD-PRO, el primer ejercicio de estas características que se realiza en España con inteligencia artificial, drones y sistemas avanzados de coordinación aplicados a una emergencia real simulada.
Un simulacro con acento europeo
El escenario elegido no fue casual. La Torre carga con la memoria reciente de una de las mayores catástrofes naturales de la historia moderna de España, y ese contexto convierte cualquier ejercicio de preparación en algo más que un trámite burocrático. Durante casi dos horas, efectivos de la Policía Local, Bomberos y Cruz Roja recrearon la evolución de una inundación que afectaba al CEIP Padre Manjón, desde la activación de la alerta temprana y el confinamiento preventivo de toda la comunidad educativa en las plantas superiores del edificio hasta la evacuación completa y segura de las instalaciones.
El ejercicio no fue un ensayo al uso. La jornada reunió a representantes de instituciones europeas, servicios de emergencia, cuerpos policiales, responsables políticos, investigadores, expertos internacionales y empresas tecnológicas especializadas en gestión de crisis y protección civil. También estuvieron presentes observadores del servicio de gestión de crisis de París y representantes directos de la Comisión Europea, que siguieron en directo cada una de las fases operativas del simulacro.
Qué es LEAD-PRO y por qué importa
LEAD-PRO, cuyas siglas responden a «Asistencia a las Fuerzas del Orden para la Predicción de Desastres y la Optimización de la Recuperación», es un proyecto europeo que integra inteligencia artificial y otras tecnologías para mejorar la respuesta ante catástrofes. Con un presupuesto de 1,5 millones de euros, está financiado por el programa Horizonte de Acción de Innovación de la Comisión Europea y coordinado por Nuuk Technologies, con socios como ISACA y los ayuntamientos de Valencia y Barcelona. Dio comienzo en septiembre de 2024 y concluirá en agosto de 2026.
Mediante tecnologías avanzadas como IA, IoT y análisis de datos, LEAD-PRO pretende facilitar la comunicación entre policía, bomberos, equipos médicos y otras fuerzas y cuerpos de seguridad para una gestión y coordinación más ágil que permita saber a qué zonas dirigir los operativos. Dicho de otro modo: no se trata solo de llegar antes, sino de llegar mejor informado y al lugar correcto.
La Policía Local de València lidera en España las pruebas de campo de esta iniciativa y se convierte así en el primer cuerpo de seguridad del Estado en probar un sistema que integra tecnologías punteras e inteligencia artificial para la gestión de catástrofes y la protección de espacios naturales y aglomeraciones humanas.
Drones, cámaras y un puesto de mando en campo
El corazón tecnológico del simulacro fue un Puesto de Mando Avanzado (PMA) desplegado sobre el terreno, desde el que se coordinaron todas las actuaciones. A su alrededor orbitan algunas de las herramientas más avanzadas en gestión de emergencias: drones policiales para monitorización aérea del escenario, sistemas temporales de videovigilancia con conteo de personas en tiempo real y aplicaciones que permiten compartir información operativa, generar alertas automáticas, asignar tareas a los efectivos y hacer un seguimiento continuo de todos los recursos desplegados.
Durante el simulacro se evaluaron aspectos clave como la coordinación entre los distintos servicios de intervención, la gestión de información en tiempo real, la activación de estructuras de mando, la evacuación de personas vulnerables y el uso de nuevas tecnologías aplicadas a emergencias y protección civil. El ejercicio también incluyó escenarios de búsqueda y rescate de personas desaparecidas, combinando el vuelo de drones con herramientas de localización y coordinación de equipos en tierra.
Uno de los objetivos centrales del piloto era validar la interoperabilidad entre organismos: comprobar que los diferentes cuerpos y servicios pueden hablar el mismo lenguaje tecnológico cuando el tiempo apremia. Es precisamente ese punto —la descoordinación entre servicios en los primeros momentos de una catástrofe— uno de los grandes déficits que la dana de 2024 puso brutalmente en evidencia.
El legado de la dana como punto de partida
Con el aumento de la frecuencia y gravedad de los desastres relacionados con el clima, iniciativas como LEAD-PRO son esenciales para garantizar que las fuerzas del orden estén preparadas para gestionar emergencias con mayor rapidez, precisión y coordinación. Para València, sin embargo, esto no es solo una cuestión de política europea: es una deuda con sus propios vecinos.
"Con este piloto, València refuerza su posición como una de las ciudades europeas de referencia en la aplicación de soluciones innovadoras para la gestión de emergencias y la protección de la ciudadanía" - Jesús Carbonell, concejal de Seguridad del Ayuntamiento de València
Carbonell también recordó que la ciudad acumula una experiencia amarga pero valiosa: la dana del 29 de octubre de 2024 y el incendio del edificio de Campanar son dos heridas recientes que han obligado a los servicios de emergencia a aprender deprisa y en condiciones extremas. "Queremos aprender y a la vez trasladar también todo lo que hemos aprendido a otras ciudades europeas", subrayó el concejal.
Los resultados del proyecto piloto de La Torre serán fundamentales para perfeccionar las capacidades de la plataforma, con el potencial de una adopción más amplia en ciudades europeas que buscan fortalecer sus estrategias de resiliencia ante desastres. Para una ciudad que conoce de primera mano lo que cuesta llegar tarde, esa posibilidad de exportar lo aprendido tiene un peso que va mucho más allá de lo institucional.


