Quien haya paseado por la calle Colón en los últimos meses habrá convivido con zanjas, maquinaria y socavones. A partir de ahora, ese sacrificio colectivo empieza a tener recompensa: el Ayuntamiento de València ha concluido el asfaltado de uno de los principales ejes comerciales de la ciudad, y la remodelación integral de la vía entra en su recta final con el objetivo de estar completamente lista antes de que arranque la campaña de Navidad.
Un asfalto que no solo se ve, sino que se escucha —o más bien, no se escucha
El dato más llamativo de esta transformación no está en los metros cuadrados ni en la inversión, sino en una cifra que rara vez aparece en las obras urbanas: el nuevo pavimento fonoabsorbente reducirá hasta 10 decibelios el ruido del tráfico rodado. Para hacerse una idea, esa diferencia equivale aproximadamente a la que existe entre el interior de una oficina tranquila y el de una calle concurrida. No es un cambio menor. Y a eso se suma una reducción del 20% en las emisiones de CO₂, lo que convierte a esta actuación en algo más que una renovación estética.
La calzada estrena 12.000 metros cuadrados de este asfalto especial, mientras que las aceras han sido renovadas con 8.137 metros cuadrados de pavimento de granito, en línea con las reurbanizaciones ya ejecutadas en el entorno. Son cifras que ayudan a entender la escala del proyecto: no se trata de un simple bacheo, sino de una intervención que ha tocado prácticamente cada rincón de la calle.
Más espacio para las personas, menos obstáculos en la acera
Una de las transformaciones más perceptibles para el ciudadano de a pie será la reordenación del espacio peatonal. Los aparcamientos de motocicletas y las estaciones de Valenbisi que ocupaban las aceras han sido reubicados en calles próximas como Cirilo Amorós o Navarro Reverter. El resultado es una acera más despejada, más accesible y, en definitiva, más cómoda para transitar.
Los separadores del carril bici también han cambiado: los nuevos serán de caucho, un material que ofrece mayor seguridad tanto para los ciclistas como para los peatones. Los trabajos de asfaltado se desarrollaron en horario nocturno para minimizar las molestias a comerciantes, residentes y usuarios, lo que permitió avanzar en la renovación de la calzada sin interferir de forma significativa en el funcionamiento diario de la vía.
"El objetivo de la intervención no es únicamente renovar el pavimento, sino mejorar el conjunto de la calle Colón, ganar espacio para las personas y ofrecer un entorno más ordenado y agradable." - Juan Giner, concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias del Ayuntamiento de València
El Plan Valentia toma forma en el centro de la ciudad
El Plan Valentia es el proyecto municipal con el que el Ayuntamiento de València quiere unificar la imagen del centro de la ciudad y dotarlo de una identidad urbana propia, coherente y reconocible. La calle Colón es, precisamente, la primera actuación que se ejecuta bajo ese sello, marcando el inicio de las transformaciones urbanas estratégicas del centro.
La intervención, ejecutada por la empresa Pavasal dentro del Plan Valentia, abarca una superficie de 21.900 metros cuadrados y cuenta con un presupuesto superior a los 2 millones de euros. Las obras arrancaron en junio y, para no colapsar una vía de alto tránsito comercial, los trabajos en las aceras —de seis metros de ancho— se ejecutaron en dos mitades longitudinales, avanzando desde las fachadas hacia la calzada sin cortar en ningún momento el tráfico.
El proyecto incluye también una renovación completa del mobiliario urbano: 60 bancos y sillas y 90 papeleras sustituirán al heterogéneo conjunto de elementos que poblaba la calle hasta ahora, junto con mejoras en la señalización, la accesibilidad y semáforos específicos para bicicletas. La remodelación incorpora además los primeros elementos del Plan Valentia al espacio público valenciano, con más de 140 baldosas con este sello ya instaladas en la calle.
La cuenta atrás para Navidad
Con el asfaltado ya concluido, los trabajos se centran ahora en el marcaje y señalización de los viales, los pasos de peatones y los distintos elementos de ordenación del tráfico. Es la última fase antes de que la calle quede completamente transformada. Las obras de remodelación integral de la calle Colón concluirán a principios de diciembre , justo cuando los comercios de la zona se preparan para recibir el mayor volumen de clientes del año.
La calle Colón ha sido históricamente uno de los escaparates comerciales más activos de la ciudad, con grandes firmas de moda y comercios de referencia que la convierten en destino obligado durante las fiestas. Que la obra termine a tiempo no es solo una cuestión de plazos: es una apuesta del Ayuntamiento por no lastrar una temporada comercial que, para muchos negocios del centro, supone una parte decisiva de su facturación anual. Si los tiempos se cumplen, los valencianos estrenarán la calle renovada en el momento del año en que más la van a necesitar.


