Levantado sobre las cenizas de un palacio gótico destruido por un incendio en 1878, el Mercado de Mossén Sorell lleva casi un siglo siendo el corazón del barrio de El Carme de València. Ahora, ese mismo espíritu de reinvención que lo vio nacer vuelve a ponerse en marcha: el Ayuntamiento de València ha adjudicado el contrato para redactar el proyecto técnico de mejora de la eficiencia energética del mercado, un primer paso formal hacia una renovación que afectará a la climatización, la iluminación y el aislamiento del edificio.
Un contrato de poco más de 11.500 euros que abre la puerta a una obra mayor
La Concejalía de Comercio y Mercados ha adjudicado el encargo a la empresa Tamarit Estudios, S.L. por un importe de 11.547,95 euros. La cantidad puede parecer modesta, pero su importancia no radica en el precio: este contrato es el instrumento técnico que definirá y valorará económicamente todas las intervenciones necesarias para modernizar las instalaciones. Sin proyecto, no hay obra. Y sin obra, el mercado no puede seguir creciendo.
El concejal de Comercio y Mercados, Santiago Ballester, ha subrayado la relevancia de este paso:
"La incorporación de la degustación y de nuevos espacios para los clientes ha contribuido a dinamizar la actividad del mercado. Ahora debemos dar un paso más y adaptar las infraestructuras a este modelo, garantizando unas condiciones adecuadas de climatización e iluminación y mejorando, además, su eficiencia energética." - Santiago Ballester, concejal de Comercio y Mercados del Ayuntamiento de València
De mercado de barrio a espacio de degustación: el cambio que lo transformó todo
El mercado se levanta sobre las ruinas del antiguo palacio gótico de Mossén Sorell, devastado en 1878 por un pavoroso incendio que lo redujo a cenizas durante dos días. Fue construido en 1932 en el lugar que antes ocupaba ese palacio consumido por las llamas. Reformado de manera integral entre 2007 y 2008, cuando se intervino principalmente sobre su cerramiento perimetral acristalado, su actual fisonomía apuesta por el hierro y el hormigón junto con amplias superficies acristaladas, que lo dotan de una importante luminosidad natural en su interior.
Pero la transformación más profunda llegaría décadas después. En 2025, a petición de la propia asociación de vendedores, se aprobó un nuevo modelo comercial que permitió incorporar mesas y sillas en el espacio del mercado. El objetivo: combinar la venta tradicional de productos frescos con la posibilidad de degustarlos in situ. Mossén Sorell ya destacaba por la calidad de sus productos frescos y su amplia oferta gourmet, y se había convertido en un punto de encuentro en el barrio del Carme. Este giro hacia la experiencia gastronómica lo consolidó aún más como destino, pero también le generó una factura pendiente: unas instalaciones que ya no estaban a la altura de sus nuevas ambiciones.
Lo que cambiará: cinco frentes de actuación
El proyecto que deberá redactar Tamarit Estudios tendrá que definir y presupuestar las obras necesarias en cinco áreas principales:
- Sustitución de las actuales máquinas de climatización.
- Renovación del sistema de iluminación.
- Adaptación de la instalación contra incendios.
- Intervención en los cerramientos para mejorar el aislamiento térmico.
- Ejecución de trabajos auxiliares en bajantes y cubierta.
No es una lista menor. Climatización, luz, seguridad y envolvente del edificio: prácticamente todo lo que determina el confort diario de vendedores y compradores está sobre la mesa. Y también lo que determinará cuánta energía consumirá el mercado en los próximos años, en un contexto en el que la eficiencia energética ha dejado de ser una aspiración para convertirse en una exigencia.
Un mercado que no para de reinventarse
Este mercado, que supera los 300 metros cuadrados en una de las zonas más turísticas de Valencia, durante mucho tiempo ha sido un símbolo de la comunidad local. La renovación de 2008 permitió al mercado convertirse en un punto de encuentro cultural para los vecinos del barrio y la ciudad. Ahora, casi dos décadas después de aquella primera gran reforma, Mossén Sorell afronta una nueva etapa: la de ponerse al día energéticamente sin perder ni un ápice del carácter que lo hace único. Porque un mercado que sobrevivió al fuego, a los cambios del comercio moderno y a la irrupción de los supermercados tiene sobrados motivos para seguir adelante. Solo necesitaba, esta vez, un buen proyecto.


