La Junta de Gobierno Local de València ha aprobado este viernes una subvención nominativa de 30.000 euros destinada a la Real Basílica de la Mare de Déu dels Desemparats, con cargo al presupuesto municipal de 2026. El dinero irá dirigido a costear dos de los actos más arraigados de la festividad de la patrona de la ciudad y de la Comunitat Valenciana: la Missa d'Infants y el Besamans. Una decisión que, más allá de los números, habla de la relación entre las instituciones y una tradición que lleva siglos tejiendo la identidad colectiva de los valencianos.
Una misa centenaria bajo el cielo de la Plaza de la Virgen
Para entender el peso de esta subvención, conviene conocer qué se celebra. La Missa d'Infants reúne a miles de devotos cada segundo domingo de mayo en la plaza de la Virgen de València, convertida en uno de los actos más multitudinarios y destacados de la festividad de la Mare de Déu dels Desemparats. No es un evento menor: la primera celebración tuvo lugar en 1924, aunque su origen se remonta a 1923, cuando con motivo de la Coronación Canónica de la imagen se celebró una misa de Comunión para niños en la Catedral, acompañada de voces blancas infantiles.
A las ocho de la mañana, la plaza de la Virgen se convierte en una inmensa catedral al aire libre. Miles de valencianos que han peregrinado toda la noche desde pueblos y barrios de la ciudad se congregan frente al gran tapiz de flores, mientras el sonido de los coros infantiles y la luz del amanecer sobre la fachada de la Basílica crean una atmósfera de devoción difícil de reproducir en ningún otro escenario. Cien años después de aquella primera celebración, la tradición no solo sobrevive, sino que sigue convocando a generaciones enteras de familias valencianas.
Qué cubre exactamente la aportación municipal
Los 30.000 euros no son una cifra simbólica, pero tampoco cubren la totalidad de los gastos. El acuerdo aprobado este viernes también valida la justificación económica presentada por la Basílica, que acredita un coste real de 51.959,36 euros en la organización de los actos. La diferencia la asume la propia entidad religiosa. Entre los gastos sufragados con la ayuda municipal figuran el montaje e iluminación del escenario, la asistencia técnica, los servicios preventivos, la cartelería, la participación de bandas de música, y los trabajos de limpieza y vigilancia. Logística, en definitiva, sin la cual ninguna celebración de esta envergadura sería posible.
El concejal y portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, ha querido subrayar el significado que va más allá de lo presupuestario:
"La Basílica y la Mare de Déu forman parte de nuestras señas de identidad y de un patrimonio cultural, social y también sentimental que compartimos generaciones de valencianos y que queremos contribuir a preservar." - Juan Carlos Caballero, concejal y portavoz del Ayuntamiento de València
Patrimonio festivo que el Consistorio no quiere dejar solo
La Virgen de los Desamparados es la patrona de Valencia y una de las siete patronas de las comunidades autónomas de España. Su imagen se caracteriza por una leve inclinación hacia delante, lo que le ha valido el apelativo cariñoso de la Geperudeta —la jorobadita— de València. Esa cercanía, casi doméstica, con la que los valencianos se relacionan con su patrona explica por qué la festividad trasciende lo estrictamente religioso para convertirse en un fenómeno cultural de primer orden.
Con esta subvención, el Ayuntamiento de València reafirma su papel como garante del patrimonio festivo de la ciudad, una línea de actuación que el Consistorio mantiene año tras año. No se trata de financiar una ceremonia religiosa en sentido estricto, sino de sostener la infraestructura que hace posible que miles de personas puedan vivir, generación tras generación, uno de los rituales más profundamente enraizados en la cultura valenciana. Porque hay tradiciones que no se sostienen solas, y esta, con más de un siglo de historia a sus espaldas, es una de ellas.


