El 20 de septiembre, la plaza del Agua de La Marina de València se convertirá en el epicentro gastronómico del planeta. Doce chefs llegados desde cuatro continentes se enfrentarán en la gran final de la World Paella Day Cup 2026, el campeonato internacional que cada año decide quién cocina mejor la paella valenciana fuera de Valencia. La lista de finalistas ya es oficial, y el billete de la última plaza se lo llevó Barranquilla, Colombia, sede de la undécima y última semifinal de esta edición.
Un circuito que no para de crecer
Lo que comenzó como una competición puntual se ha convertido en un proyecto con vocación global. El World Paella Day se ha consolidado como una iniciativa que promueve la paella como idioma universal, su cultura y el estilo de vida mediterráneo, posicionando a València como capital mundial de este icono gastronómico. Y los números lo avalan: si la edición de 2025 —la quinta— fue la primera en desarrollar un circuito internacional de semifinales, esta de 2026 lo ha ampliado considerablemente. Se han celebrado once pruebas clasificatorias en otros tantos rincones del mundo, frente a las seis de la edición anterior. La Fundación Visit València presentó ya el calendario internacional de pruebas clasificatorias en el marco de FITUR en Madrid, en una señal del carácter global y estratégico del proyecto.
El recorrido de esta edición ha pasado por Piriápolis (Uruguay), Bucarest (Rumanía), Nimes (Francia), Querétaro (México), Tokio (Japón), Quito (Ecuador), Zurich (Suiza), Copenhague (Dinamarca), Burgas (Bulgaria) y Barranquilla (Colombia). No es poca cosa: diez ciudades de cuatro continentes distintos debatiendo, fogón en mano, quién hace mejor una paella valenciana. Un concurso de origen local que ha pasado a tener un alcance que ya envidiarían muchos festivales de cocina con décadas de historia.
Los doce finalistas, uno por uno
Cada uno de los doce chefs clasificados llega a València con el aval de haber ganado su semifinal nacional. Sus nombres y países de origen dibujan un mapa tan heterogéneo como curioso:
- Victoria Rodríguez (Uruguay)
- Nivaldo Francisco de Souza (Brasil)
- Froilán Mújica (México)
- Camelia Mihai (Rumanía)
- Joël Jacquet (Francia)
- Juanma Molina (Suiza)
- Jimmy Holm (Dinamarca)
- Yoshimiro Mutsura (Japón)
- Nikolay Genchev (Bulgaria)
- Juan Esteban Ramírez (Colombia)
- Daniel Tylor (Reino Unido)
Entre ellos no hay ningún español — España mantiene su papel de país anfitrión en la competición sin participar en ella, y tampoco pueden concursar los finalistas de las tres ediciones anteriores —, lo que garantiza que cada año lleguen caras nuevas y enfoques distintos sobre un plato que, paradójicamente, cuanto más viaja, más valenciano se reivindica.
València como escenario y como aula
Competir no es lo único que harán los doce finalistas durante su estancia en la ciudad. El programa de actividades diseñado para ellos incluye una visita al Mercado Central de València, donde comprarán en persona los ingredientes con los que elaborarán sus paellas el día de la final. También recorrerán el centro histórico y el Parque Natural de l'Albufera, el paisaje de arrozales que lleva siglos alimentando la identidad del plato. Y, como parte esencial de la experiencia, visitarán el restaurante Las Bairetas, del maestro arrocero Rafa Margós, para aprender de primera mano las claves de una auténtica paella valenciana. Una inmersión completa en el origen del plato que van a disputarse, como si un tenista fuera a Wimbledon y le llevaran a conocer la historia del tenis antes de jugar la final.
La paella como diplomacia gastronómica
Detrás de la competición hay una estrategia clara de ciudad. La concejala de Turismo, Innovación e Inversiones, Paula Llobet, no oculta la ambición del proyecto ni su significado para la proyección de València en el exterior.
"El World Paella Day permite que València, sus tradiciones y su esencia mediterránea crucen fronteras a través de uno de nuestros mayores símbolos gastronómicos" - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación e Inversiones del Ayuntamiento de València
Y añadió que el crecimiento experimentado por el certamen en los últimos años "demuestra el interés que la gastronomía valenciana despierta en todo el mundo". No es una afirmación retórica: que un chef danés, uno japonés y uno búlgaro compitan por quién hace mejor una paella en la ciudad que la inventó es, en sí mismo, una forma de diplomacia gastronómica difícil de superar. Esta nueva edición, con más pruebas clasificatorias que nunca, supone un gran paso en la consolidación internacional del proyecto. El 20 de septiembre, València hará que el mundo entero "hable paella" alrededor de un evento abierto al público que reunirá tradición, innovación y cultura gastronómica internacional.


