Casi 15.000 litros de basura retirados en la Devesa en julio: la batalla diaria por conservar el pulmón verde de Valencia

El operativo municipal recogió 755 kg de residuos en julio, un 15% más que en junio, en el parque natural más valioso de Valencia.

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La Devesa
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Casi 15.000 litros de residuos. Eso es lo que el equipo de limpieza de la Concejalía de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de València retiró durante el mes de julio de uno de los espacios naturales más singulares del Mediterráneo. Son 199 bolsas de 100 litros, rellenas aproximadamente al 75%, que suman unos 755 kilogramos de basura acumulada en bosques, aparcamientos, accesos a la playa y márgenes de caminos. Una cifra que, lejos de invitar al optimismo, revela la presión constante que soporta un parque natural que pertenece a todos, pero que no todos cuidan igual.

Un 15% más de residuos que en junio

El incremento respecto al mes anterior es significativo: los residuos recogidos en julio superaron en cerca de un 15% los del mes de junio, coincidiendo con el pico de afluencia estival. No es casualidad. El verano multiplica los visitantes y, con ellos, la huella que dejan atrás. La Devesa, ese cordón dunar y bosque de pinos que actúa como frontera natural entre el lago de l'Albufera y el mar, recibe cada año miles de personas atraídas por sus playas y su entorno privilegiado. Con una extensión de 21.120 hectáreas distribuidas en varios municipios, este espacio singular que incluye el lago de l'Albufera, el entorno de humedales y la restinga o cordón dunar colindante fue declarado parque natural en 1986. Más de cuatro décadas de protección oficial que no bastan, por sí solas, para mantenerlo limpio.

Los trabajos de recogida se desarrollaron de lunes a viernes en horario de 6:30 a 13:30 horas, y los sábados de 6:00 a 12:00 horas, abarcando cuatro zonas de actuación que recorren el parque de extremo a extremo: desde el cortafuego de la Devesa hasta la Gola del Perellonet, y desde el cordón dunar hasta la carretera CV-500. Una logística que exige madrugar cada día para que quienes lleguen más tarde encuentren un entorno en condiciones.

Redes de pesca ocultas entre la vegetación

Más allá de la basura cotidiana —envoltorios, botellas, restos orgánicos—, el operativo localizó también redes y utensilios de pesca escondidos entre la vegetación y en los márgenes de la Gola de Pujol, que fueron retirados por los propios operarios. Un hallazgo que habla de usos irregulares del parque y que añade una capa de complejidad a las tareas de mantenimiento. Los residuos de mayor tamaño detectados durante el servicio fueron comunicados al servicio de incidencias de la Devesa para su retirada posterior.

El monte de la Devesa de l'Albufera es el mejor conservado de la restinga y representa uno de los pocos arenales costeros mediterráneos formados en el holoceno que aún subsisten, con un elevado valor ecológico que se manifiesta en la coexistencia de cuatro ambientes distintos: playa, frente dunar exterior, malladas y sistema dunar interno. Precisamente esa fragilidad ecológica es la que hace tan importante —y tan urgente— mantenerlo libre de residuos.

"Cada bolsa retirada es una victoria, pero también un recordatorio"

El concejal de Devesa-Albufera, José Gosálbez, no eludió la contradicción que encierra el dato: celebrar que se recoge mucha basura equivale, en cierto modo, a reconocer que se sigue ensuciando mucho.

"La mejor forma de proteger la Devesa es cuidarla cada día. Hemos retirado cerca de 15.000 litros de residuos en un solo mes, pero nuestro objetivo es que esa basura nunca llegue al monte" - José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de València

El edil fue más allá en su diagnóstico. Según Gosálbez, "el primer paso para proteger un espacio natural no empieza con una máquina, sino con un gesto tan sencillo como utilizar una papelera", una reflexión que apunta directamente a la responsabilidad individual de cada visitante. Y es que los recursos municipales pueden garantizar la limpieza diaria, pero no pueden sustituir la conciencia cívica de quienes disfrutan del parque.

Un compromiso que no tiene temporada baja

El Ayuntamiento de València subraya que la conservación de la Devesa no es una campaña de verano, sino un trabajo de todo el año. Las dunas de la Devesa, arrasadas por el desarrollo urbanístico en 1970 y reconstruidas pacientemente desde entonces, son ecosistemas muy frágiles donde plantas y animales están adaptados a condiciones extremas de sequedad y viento. Recuperar lo que una vez se destruyó ha costado décadas; mantenerlo requiere un esfuerzo diario que, a juzgar por los datos de julio, todavía no puede darse por garantizado.

Casi 15.000 litros de residuos en treinta y un días. El número es elocuente por sí solo, pero lo que verdaderamente importa no es el volumen de lo recogido, sino lo que dice sobre el vínculo entre la ciudad y su entorno natural más cercano. La Devesa existe desde mucho antes que Valencia tal como la conocemos hoy, y seguirá existiendo si se cuida. La pregunta, en el fondo, es sencilla: ¿cuántas bolsas más hacen falta para que el mensaje cale?