El futuro del bulevar García Lorca se ha convertido en uno de los principales focos de confrontación urbanística en València. El proyecto presentado por el Ayuntamiento, que contempla la incorporación de tráfico rodado, ha abierto un intenso debate entre administraciones y colectivos ciudadanos. Mientras el equipo de gobierno defiende que la propuesta mejorará la movilidad, el PSPV reclama nuevos informes técnicos y la plataforma Corredor Verd denuncia que se ha dado la espalda a un proyecto que, aseguran, ya contaba con el respaldo de miles de vecinos.
Un proyecto para transformar el sur de Valencia que ha acabado envuelto en la polémica
El Ayuntamiento de Valencia presentó recientemente la propuesta para el futuro bulevar García Lorca, una actuación llamada a transformar los terrenos liberados por el soterramiento ferroviario y conectar distintos barrios del sur de la ciudad mediante un gran espacio urbano de cerca de 80.000 metros cuadrados.
La propuesta municipal combina amplias zonas verdes, espacios peatonales y carriles para la circulación de vehículos. Según el consistorio, esta configuración permitirá mejorar la movilidad entre diferentes barrios y facilitar la conexión con la red viaria existente, manteniendo al mismo tiempo una importante superficie destinada al uso ciudadano.
Sin embargo, desde el mismo momento de su presentación comenzaron a surgir voces críticas. La principal discrepancia se centra en la incorporación de carriles de circulación en un espacio que, durante años, había sido concebido por numerosas entidades vecinales como un gran corredor verde libre de tráfico.

El debate no es menor. El diseño definitivo del bulevar condicionará la movilidad, el paisaje urbano y la calidad ambiental de una de las mayores operaciones urbanísticas previstas en Valencia para los próximos años.
El Gobierno central y el PSPV reclaman nuevos informes antes de decidir el futuro del bulevar
La controversia ha llegado también a la Sociedad Parque Central. La secretaria general del PSPV en la ciudad de Valencia, Pilar Bernabé, anunció que, tras desbloquearse la situación de la sociedad con el nombramiento del nuevo director gerente, Vicente Palomo, se impulsará la contratación de nuevos informes técnicos sobre el corredor y un proceso participativo dirigido a los vecinos.
Bernabé ha defendido que el proyecto debe seguir avanzando, pero ha rechazado que el futuro bulevar incorpore tres carriles de circulación. A su juicio, el espacio debe convertirse en un gran pulmón verde para la ciudad y no en una nueva infraestructura destinada a absorber más tráfico.
La dirigente socialista ha insisitido en que el Gobierno de España seguirá defendiendo un modelo urbano basado en la recuperación del espacio público y en la movilidad sostenible, frente a la propuesta que atribuye al gobierno municipal. En este sentido, ha comparado la posibilidad de introducir varios carriles en el corredor con la idea de construir una vía de circulación dentro del antiguo cauce del Turia, una imagen con la que ha querido ilustrar el impacto que, en su opinión, tendría la actuación.
Además, Bernabé ha subrayado que los nuevos estudios permitirán disponer de más información técnica antes de adoptar decisiones definitivas y que el proceso de participación ciudadana será una pieza fundamental para definir el futuro del proyecto.
La plataforma Corredor Verd denuncia que no se ha escuchado a los vecinos y prepara movilizaciones
Las críticas más contundentes llegan desde la plataforma Corredor Verd, uno de los colectivos que desde hace años defiende que el futuro bulevar se convierta en un corredor verde completamente libre de tráfico rodado.
València Extra ha hablado con Diego Solsona, uno de los representantes, que considera que el estudio de movilidad encargado por el Ayuntamiento "se ha utilizado para justificar una propuesta decidida de antemano y no para buscar la mejor solución". Según explica, "el documento analiza hasta 24 variantes que incorporan circulación de vehículos, mientras que únicamente contempla un esbozo de la alternativa basada en un corredor verde sin tráfico, que era la planteada en el proyecto consensuado durante el anterior mandato".
Desde la plataforma recuerdan que aquella propuesta fue fruto de un concurso de ideas y que, aseguran, cuenta con el respaldo de más de 50.000 personas que firmaron para reclamar un corredor verde al cien por cien.

Solsona sostiene además que el estudio de movilidad no debería ser el único elemento para decidir el diseño definitivo del bulevar. En su opinión, también deberían elaborarse informes sobre contaminación atmosférica, impacto acústico, seguridad vial, salud pública o perspectiva de género antes de modificar un proyecto de estas características.
Otro de los argumentos del colectivo hace referencia a la movilidad. La plataforma cuestiona que los nuevos carriles sean necesarios para mejorar la circulación, ya que afirma que la salida de la ciudad por la avenida Ausiàs March presenta actualmente unos niveles de tráfico que no justifican esta ampliación. Asimismo, considera que las futuras promociones de viviendas previstas en el entorno dispondrán ya de accesos mediante los bucles contemplados en el proyecto original y las calles transversales, por lo que no sería necesario crear nuevas vías de circulación.
Los representantes vecinales también lamentan la ausencia de un nuevo proceso de participación ciudadana antes de modificar un diseño que consideran previamente consensuado con los barrios afectados.
Mientras la Sociedad Parque Central prepara nuevos informes y el Ayuntamiento mantiene su propuesta, la plataforma ya estudia convocar movilizaciones después del verano para mantener la presión social y reclamar que el diseño definitivo recupere la filosofía del proyecto original. Todo apunta a que el futuro del bulevar García Lorca seguirá siendo uno de los grandes debates urbanísticos y políticos de València durante los próximos meses.


