El viñedo valenciano pide auxilio: LA UNIÓ reclama un plan urgente para evitar más cierres

La organización advierte de que la caída del consumo y los bajos precios amenazan la supervivencia de numerosas explotaciones

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Imagen de unas viñas
Imagen de unas viñas

 

El sector vitivinícola valenciano afronta uno de sus momentos más delicados de los últimos años. La combinación de una caída sostenida del consumo de vino, unos precios en origen cada vez más ajustados y las previsiones de una cosecha abundante han encendido las alarmas entre los productores. Ante este escenario, LA UNIÓ Llauradora reclama la puesta en marcha inmediata de medidas extraordinarias que permitan garantizar la viabilidad de muchas explotaciones y evitar que la crisis siga extendiéndose por las zonas productoras.

La organización agraria considera que el tiempo juega en contra del sector y advierte de que la falta de decisiones podría acelerar el abandono de viñedos y comprometer el futuro de numerosas familias que dependen de esta actividad en la Comunitat Valenciana.

Un plan para evitar más abandono de viñedos

Entre las propuestas planteadas, LA UNIÓ insiste en la necesidad de impulsar un plan de arranque de viñedo con criterios sociales, consensuado con las administraciones y que permita adaptar la superficie cultivada a la realidad actual del mercado.

La organización recuerda que las últimas campañas han dejado unos resultados especialmente complicados para los productores valencianos, con precios bajos en variedades mayoritarias y una demanda que continúa debilitándose.

Además, teme que una nueva cosecha con elevados volúmenes de vino y mosto pueda provocar una mayor presión sobre los precios y agravar la situación de muchas explotaciones que ya operan con márgenes mínimos.

Francia mueve ficha y el sector español sigue esperando

Uno de los aspectos que más preocupa a los representantes del sector es la lentitud en la adopción de medidas. Mientras Francia ha destinado cientos de millones de euros para afrontar la crisis y facilitar el arranque de viñedo, desde LA UNIÓ lamentan que en España siga sin aclararse quién debe asumir el esfuerzo económico necesario.

La incertidumbre administrativa y la demora en la aplicación de las medidas europeas generan preocupación entre los viticultores, que reclaman una respuesta rápida antes de que la próxima campaña empeore aún más el panorama.

Menos consumo y menos demanda de uva

A las dificultades del mercado se suma un fenómeno que se repite en numerosas denominaciones de origen: la reducción de las compras de uva por parte de las bodegas. Según la organización agraria, esta tendencia se está consolidando en un contexto marcado por la desaceleración del consumo tanto en Europa como en otros mercados internacionales.

Los responsables del sector consideran que, aunque las nuevas medidas contempladas en el denominado Paquete Vino representan un paso adelante, no serán suficientes para revertir una tendencia global que afecta al conjunto de la industria vitivinícola.

Más controles frente al fraude

Otro de los asuntos que preocupan al sector es la posible existencia de prácticas irregulares relacionadas con la sustitución de alcoholes vínicos por otros de distinto origen. Una situación que, según denuncian desde LA UNIÓ, se viene repitiendo durante las últimas campañas y que también afecta al mercado de los mostos.

Por ello, la organización reclama una mayor coordinación y eficacia por parte de las administraciones competentes para reforzar los controles y proteger tanto a los productores como a la calidad y prestigio del vino español.

Con la próxima vendimia en el horizonte, el sector reclama decisiones inmediatas. Los viticultores consideran que retrasar las medidas puede tener consecuencias difíciles de revertir para una actividad que forma parte del paisaje, la economía y la cultura de numerosas comarcas valencianas.