Radiografía del chabolismo en València: barrios más afectados y cifras récord

El incremento del sinhogarismo se concentra en zonas como el entorno del antiguo circuito de Fórmula 1 y el Puerto de València

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Persona sin techo durmiendo en la calle con su perro
Persona sin techo durmiendo en la calle con su perro

El chabolismo sigue en auge en València. Ya son más de 1.300 personas las que viven en condiciones paupérrimas en los poblados chabolistas que rodean la ciudad, un aumento del 8 % respecto al año anterior. Entre ellas, más de 380 son menores en condiciones de gran vulnerabilidad. Más de 570 familias viven en asentamientos o infraviviendas.

En 2022, el número de personas que sobrevivían en chabolas era de 1.073; en 2024 aumentó hasta las 1.247 y durante el año pasado fue de 1.342, un aumento del 25 % en tan solo tres años.

Los que más crecen son aquellos que se encuentran cerca del antiguo circuito urbano de Fórmula 1 y del bloque de Portuarios. Ambos, cerca del Puerto de València, superan el centenar de personas en chabolas. Especialmente el primero, cercano al circuito, que en tan solo tres años ha crecido enormemente: de 21 personas a 144 en 2025.

Un aumento que resulta consecuente con la expulsión de las personas sin hogar que vivían en el parque del cauce del Túria, tras la orden directa del Ayuntamiento de València en una fecha bien marcada: la Virgen de los Desamparados.

Otro asentamiento que recientemente ha experimentado un nuevo crecimiento fue el del Camí de Moncada. Con cerca de 17 personas, la situación se agrava especialmente en la periferia de la ciudad.

Por barrios, aquellos en los que más personas conviven en asentamientos chabolistas son: el Cabanyal (363 personas), Quatre Carreres (280 personas), Sant Marcel·lí (183 personas), Picayo (43 personas) y Camí Vell de Torrent (29 personas).

Se trata de zonas más ausentes de servicios públicos, lugares alejados de donde existe un mayor control policial, lo que agrava aún más su situación. De hecho, la falta de alternativas donde pernoctar obliga a estas personas al desplazamiento, con lo que el número de chabolas no se reduce, sino que se traslada.

Una situación que cada vez afecta más a la juventud, ya que gran parte de estas personas tienen entre 18 y 35 años. Son jóvenes adultos que sufren una situación de sinhogarismo crónica.

Menos albergues y más personas sin techo

Si a ello se suma el cierre de albergues como el del Carme, se explica que el escenario sea cada año más crónico. Asimismo, el cierre de la Oficina por el Derecho a la Vivienda en septiembre de 2025 dejó en vilo a tantas personas que acudían a este centro en busca de asesoramiento jurídico en caso de desalojo.

Asimismo, el Síndic de Greuges reclamó al Ayuntamiento de València una solución inmediata ante el aumento de personas sin hogar. Advirtieron, durante el año pasado, que las listas de espera para encontrar plaza en alguno de los albergues de la ciudad superan ya los cuatro meses.

A ello se suma la falta de inversión para corregir este problema: durante 2025 tan solo se ejecutó el 50 % del presupuesto destinado a asentamientos.

Respuesta del Ayuntamiento

Por su parte, el consistorio municipal acusa de falsos estos datos aportados por el grupo local de Compromís. Anuncian que el albergue del CAES de la calle Santa Cruz de Tenerife ha aumentado el número de plazas con el objetivo de dar oxígeno a las listas de espera.

Critican que el cierre del albergue del Casal d’Esplai obedecía a malas condiciones, abierto durante la legislatura de Compromís y que, según el gobierno local, desarrollaba sus actividades sin licitación.