La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de la Comunitat Valenciana arranca este año con una importante novedad destinada a reforzar la seguridad y combatir cualquier intento de fraude. Por primera vez, los tribunales contarán con detectores de frecuencia y otros medios tecnológicos capaces de localizar dispositivos electrónicos no autorizados durante la realización de los exámenes.
La medida, impulsada por la Comisión Gestora de las Pruebas de Acceso y Preinscripción en el Sistema Universitario Valenciano, supone un cambio significativo en los protocolos de vigilancia de unas pruebas que reunirán desde este martes, 2 de junio, a 25.666 estudiantes en toda la autonomía.
La normativa establece la prohibición expresa tanto del uso como de la posesión de dispositivos electrónicos durante las pruebas. La lista incluye teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares, tabletas, ordenadores portátiles y también gafas equipadas con inteligencia artificial, entre otros aparatos capaces de facilitar la comunicación o el acceso a información externa.
La principal novedad radica en que los tribunales podrán detectar señales electrónicas procedentes de estos dispositivos incluso cuando permanezcan ocultos entre las pertenencias de los estudiantes.

Qué ocurrirá si un detector localiza una señal electrónica
El nuevo protocolo regula por primera vez cómo deben actuar los responsables de la PAU cuando se detecte actividad tecnológica sospechosa.
Si uno de los detectores identifica una señal vinculada a un objeto personal, el tribunal podrá requerir al alumno que muestre el dispositivo. En caso de negativa, el estudiante será acompañado hasta la sede del tribunal para realizar una comprobación más exhaustiva.
Si finalmente se confirma que el alumno posee un dispositivo electrónico no autorizado en funcionamiento durante el examen, no podrá continuar realizando la prueba y recibirá una calificación de cero.
La normativa también contempla situaciones en las que no sea posible identificar de inmediato al propietario del objeto detectado. En esos casos, la mochila, bolso o pertenencia donde se encuentre el aparato será trasladada a la sede del tribunal para intentar determinar quién es su dueño.
La Conselleria de Educación considera que estas medidas permiten responder a la creciente sofisticación tecnológica de algunos dispositivos, cada vez más pequeños y difíciles de detectar mediante los métodos tradicionales de vigilancia.

Además de los aparatos electrónicos, la normativa mantiene la prohibición de cualquier actuación destinada a alterar el desarrollo normal de la prueba, incluida la suplantación de identidad, una infracción especialmente grave que puede acarrear la anulación completa de la PAU del estudiante implicado.
Para evitar este tipo de situaciones, los alumnos deberán acudir con al menos treinta minutos de antelación a la sede donde se examinen y presentar un documento oficial que acredite su identidad antes de acceder al aula.
En aquellos casos en los que se utilice la aplicación miDNI como sistema de identificación, la verificación deberá realizarse antes de entrar en el aula, ya que los teléfonos móviles no podrán permanecer encendidos ni conectados durante el desarrollo de los exámenes.
Más de 25.000 estudiantes se examinan en 55 tribunales repartidos por toda la Comunitat Valenciana
La convocatoria ordinaria de la PAU 2026 contará con 25.666 estudiantes matriculados en la fase obligatoria, una cifra que supone un incremento de 1.883 alumnos respecto al curso anterior.
Para garantizar el correcto funcionamiento del proceso, se han constituido 55 tribunales distribuidos entre las cinco universidades públicas valencianas: la Universitat de València albergará 16 tribunales, mientras que la Universitat Politècnica de València contará con 12. Por su parte, la Universidad de Alicante dispondrá de 10, la Universidad Miguel Hernández de Elche tendrá 11 y la Universitat Jaume I de Castelló gestionará los seis restantes.
Esta distribución responde al modelo de descentralización impulsado por la Generalitat, cuyo objetivo es acercar las sedes examinadoras al alumnado de todas las comarcas y reducir desplazamientos innecesarios hacia las capitales de provincia.
Calendario de exámenes
El calendario de exámenes se desarrollará durante tres jornadas consecutivas. El martes comenzarán las pruebas con Lengua Castellana y Literatura II, seguida de Historia de la Filosofía. Durante la tarde se celebrarán diferentes materias optativas y de modalidad.
El miércoles será el turno de los idiomas extranjeros y de Historia de España, mientras que por la tarde tendrán lugar exámenes de asignaturas específicas como Física, Química, Geografía o Literatura Dramática.
La convocatoria ordinaria concluirá el jueves con el examen de Valenciano y con las materias troncales de modalidad, entre ellas Matemáticas II y Latín. La sesión vespertina quedará reservada para resolver posibles coincidencias horarias.
Los resultados se publicarán el 12 de junio a partir de las 13.00 horas. Desde ese momento, los estudiantes podrán consultar sus calificaciones e iniciar el proceso de preinscripción universitaria.

