La empresa de aguas de la Diputación de Valencia vuelve a su sede histórica para reforzar su carácter público tras la gestión de emergencia de la DANA

Egevasa regresa a la calle Santa Amalia con una reorganización interna que busca reforzar su identidad pública y adaptarse a un marco regulatorio más exigente.

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Reunión de EGEVASA
Reunión de EGEVASA

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Hay decisiones que van más allá de lo logístico. El consejo de administración de Egevasa, la Empresa General Valenciana del Agua dependiente de la Diputación de Valencia, ha aprobado el traslado de su sede social al edificio de la calle Santa Amalia, 2, un inmueble propiedad de la propia sociedad que supone, en realidad, un regreso a los orígenes. Con este movimiento, la empresa que gestiona el ciclo integral del agua en numerosos municipios y mancomunidades de la provincia envía una señal clara: su vocación es pública, y quiere que se note.

Un retorno cargado de intención

La decisión fue adoptada este miércoles por el consejo de administración, presidido por la vicepresidenta de la Diputación, Natàlia Enguix, y el diputado delegado del ciclo del agua, Paco Comes. La nueva sede no solo pasará a ser el domicilio social de la compañía, sino que implicará la agrupación progresiva de todo el personal en un único espacio de trabajo. Un organigrama simplificado, funciones mejor delimitadas y una interlocución más directa con las administraciones públicas: así describe la dirección el resultado esperado de esta centralización.

"Permitirá a la empresa adecuar su organización a un nuevo marco que la dirección considera conveniente por su contribución a la eficiencia y que, además, obedece al proceso de adaptación a las nuevas necesidades organizativas que marcamos desde la Diputación, con el objetivo de reforzar el carácter público de Egevasa y ofrecer un servicio de calidad a municipios y mancomunidades" - Natàlia Enguix, presidenta de la Junta de Egevasa y vicepresidenta de la Diputación de Valencia

El timing no es casual. Egevasa es una sociedad de economía mixta participada mayoritariamente por la Diputación de Valencia, que mantiene el control público de la compañía. Y precisamente ese control público, que en los últimos años ha estado en el centro del debate institucional, es lo que la dirección actual quiere poner en primer plano con este cambio estructural.

Primero, la emergencia; ahora, el futuro

El anuncio llega en un momento de inflexión para la empresa. La DANA que azotó la región el 29 de octubre dejó graves daños en las infraestructuras hídricas de la provincia, y Egevasa ha finalizado ya la reconstrucción y puesta a punto de las 72 depuradoras afectadas. Una recuperación que, según el propio Paco Comes, fue más lejos de lo esperado: los técnicos y operarios de la empresa repararon 69 de las 72 depuradoras dañadas, y la empresa asistió además a más de 90 localidades afectadas, tuvieran o no el servicio contratado con Egevasa.

Ese despliegue de emergencia, que implicó un acuerdo con la Generalitat a través de la EPSAR para dar respuesta inmediata a las necesidades surgidas de la riada, evidenció tanto la capacidad técnica de la empresa como la necesidad de dotarla de una estructura interna más sólida para afrontar situaciones similares en el futuro. Porque nadie descarta que puedan repetirse.

"Nuestros técnicos y operarios han reparado ya 69 depuradoras de las 72 que sufrieron daños en la riada" - Paco Comes, presidente del Consejo de Administración de Egevasa y diputado delegado del ciclo del agua de la Diputación de Valencia

Un marco regulatorio que aprieta

Más allá de la memoria reciente de la DANA, la reorganización responde también a una presión creciente desde el ámbito normativo. La gestión del agua potable, el saneamiento y la depuración están sometidos a obligaciones cada vez más exigentes en materia de planificación, control, reporte, calidad, sostenibilidad y cumplimiento técnico, tanto a escala europea como estatal y sectorial. Enguix ha subrayado que Egevasa aprovechará este cambio de sede para adaptarse a esa evolución normativa, que ya rige plenamente para los operadores públicos del sector.

La centralización de personal y oficinas en un único espacio no es, por tanto, una simple racionalización de costes. Según Paco Comes, favorecerá aspectos tan relevantes como la coordinación técnica y jurídica, la homogeneización de criterios, la trazabilidad de las decisiones o la interlocución con organismos de cuenca. En pocas palabras: cuando todo el mundo trabaja bajo el mismo techo, resulta más difícil que la información se pierda por el camino.

Una nueva etapa con raíces antiguas

La vicepresidenta Natàlia Enguix ha insistido en "la vocación de servicio público que hemos querido dar a la empresa de aguas de la Diputación desde que se inició la legislatura, con el objetivo de proteger la salud pública con independencia del tamaño y la ubicación de los municipios". Ese compromiso, ahora reafirmado con el retorno a la sede histórica de Santa Amalia, se proyecta sobre un sector que gestiona uno de los recursos más esenciales para la vida cotidiana de los valencianos: el agua que sale por el grifo y la que regresa tratada al medio natural.

El agua, a diferencia de otros servicios, no admite interrupciones. Y en una provincia que vivió en carne propia lo que ocurre cuando las infraestructuras hídricas colapsan de golpe, fortalecer institucionalmente a la empresa encargada de garantizarlas no parece un lujo, sino una necesidad. La vuelta a casa de Egevasa es, en ese sentido, mucho más que un cambio de dirección postal.