Descubre qué posición ocupa España en el ranking mundial de felicidad

Conoce dónde se sitúa España en el ranking mundial de felicidad este año

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Gente feliz
Gente feliz

El 20 de marzo se celebra el Día Mundial de la Felicidad, establecido por la ONU con el objetivo de medir el nivel de felicidad del ser humano, así como de establecer nuevas aspiraciones de felicidad universal; es decir, que toda persona tenga derecho a ser feliz. Entre sus estudios e informes, cada año se publica el Informe Mundial de la Felicidad (World Happiness Report).

Este informe funciona, a su vez, como referencia sobre el nivel de bienestar en cada país. La Universidad de Oxford y Gallup analizan la calidad de vida percibida por los ciudadanos de 147 países por medio de encuestas.

Pero vayamos al quid de la cuestión: ¿qué países son los más felices? De acuerdo con los resultados de 2026, Finlandia repite como el país más feliz del mundo. Por noveno año consecutivo, el país nórdico encabeza el ranking, seguido por sus vecinos.

El ‘top 10’ de los países más felices es el siguiente:

  1. Finlandia
  2. Islandia
  3. Dinamarca
  4. Costa Rica
  5. Suecia
  6. Noruega
  7. Países Bajos
  8. Israel
  9. Luxemburgo
  10. Suiza

Mientras que, en el otro extremo, los menos felices son:

138. Tanzania

139. Egipto

140. República Democrática del Congo

141. Líbano

142. Yemen

143. Botsuana

144. Zimbabue

145. Malawi

146. Sierra Leona

147. Afganistán

De esta manera, el escenario que se dibuja remite a un mensaje evidente: la renta per cápita o los ingresos individuales son determinantes en el nivel de felicidad. Mientras que los países nórdicos —con un fuerte sistema de bienestar, una sólida estructura pública y sindicatos con importante poder— dominan el ranking, los países con bajos niveles de ingresos, grave desigualdad socioeconómica y escaso desarrollo del sistema público caen a los últimos puestos.

Factores como el PIB per cápita, la esperanza de vida saludable, la percepción de la corrupción y la libertad son los que determinan el ranking. A su vez, estos datos se combinan con encuestas a más de 100.000 personas de los 147 países analizados.

Entre los más felices, sorprende el ascenso que Costa Rica ha experimentado en los últimos años: sube de la sexta a la cuarta posición respecto al año anterior. Israel también llama la atención dado el conflicto; sin embargo, hay que tener en cuenta que el estudio se realizó antes del estallido de la guerra en Oriente Medio.

Asimismo, los conflictos bélicos afectan a muchos de los países situados en la parte baja del ranking: la República Democrática del Congo persiste en una guerra interna que desestabiliza el poder político; Líbano sufre constantes ataques de su vecino del sur; y Afganistán padece la represión de los talibanes, especialmente contra las mujeres.

Ucrania se mantiene en la misma posición que en 2025, en el puesto 111, mientras que Palestina baja una posición y se sitúa en el 109.

España desciende hasta la posición 41

Este descenso supone la bajada de tres posiciones respecto al año anterior, una evolución que sigue a la baja desde su máximo en 2012, cuando alcanzó el puesto 22. Ahora, los españoles se sienten menos felices que en países como Estados Unidos, Polonia y Canadá. Durante los últimos 14 años, España se ha mantenido por encima de los 40 más felices, hasta este último año: 

2012 — 22º
2013 — 38º
2014 — 36º
2015 — 36º
2016 — 37º
2017 — 34º
2018 — 36º
2019 — 30º
2020 — 28º
2021 — 27º
2022 — 29º
2023 — 32º
2024 — 36º
2025 — 38º
2026 — 41º

Redes sociales: foco de felicidad e infelicidad

El informe de este año hace especial hincapié en la importancia de las redes sociales y su impacto en el bienestar, especialmente entre quienes más las consumen: los jóvenes.

Los investigadores han detectado que el consumo masivo de estas plataformas agrava el nivel de bienestar de sus usuarios. Destacan que en Europa Occidental —donde se sitúa España— el uso desmedido de internet ha empeorado la salud mental de sus ciudadanos.

Los adolescentes de alrededor de 15 años son los más afectados por las redes sociales, especialmente aquellos que consumen más de siete horas diarias de contenido, quienes presentan niveles más bajos de bienestar.

Sin embargo, en países de América Latina, los datos reflejan un escenario opuesto: las redes sociales generan mayores niveles de calidad de vida.