Valencia reivindica en Bruselas su peso industrial y su identidad europea en el Nou d'Octubre más simbólico: el del 750 aniversario de Jaume I

La delegación valenciana en Bruselas celebró el Día de la Comunitat con una recepción que unió industria, identidad y vocación europea.

Guardar

La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano
La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Hay fechas que acumulan capas de significado. El 9 d'Octubre de 2026 era ya, de por sí, el Día de la Comunitat Valenciana, pero este año llevaba encima un peso histórico añadido: el 750 aniversario de la muerte del rey Jaume I, el monarca que conquistó Valencia en 1238 y cuyo legado sigue siendo referencia identitaria para los valencianos. Con ese telón de fondo, la delegación de la Comunitat Valenciana en Bruselas organizó una recepción que reunió a cerca de 60 valencianos en el corazón institucional de Europa para celebrar la efeméride lejos de casa, pero con plena conciencia de lo que representa.

Una celebración con doble efeméride

El acto contó con la presencia de la consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, y de la secretaria autonómica de Representación ante la Unión Europea y las Comunidades Autónomas y Acción Exterior, Ruth Merino. Entre los asistentes se encontraban profesionales valencianos de las instituciones europeas, miembros de la Representación Permanente de España ante la UE (REPER) y otros actores relevantes del ámbito comunitario.

La efeméride del monarca medieval no pasó desapercibida. La Generalitat Valenciana ha dedicado el Nou d'Octubre de 2026 al 750 aniversario de la muerte de Jaume I 'el Conqueridor', bajo el lema 'Un llegat infinit', que pretende reivindicar la vigencia del legado del monarca en la identidad del territorio. En ese contexto, Cano subrayó que celebrar el Día de la Comunitat en Bruselas "adquiere un significado especial al coincidir con el 750 aniversario de la muerte de Jaume I".

Jaime I falleció en 1276, por lo que 2026 marca exactamente los 750 años de su muerte. Su figura está especialmente ligada a la historia de Valencia tras la conquista de la ciudad en 1238 y la posterior configuración del Reino de Valencia. Siete siglos y medio después, su nombre resonó esta semana en los pasillos de las instituciones europeas.

El mensaje de Bruselas: industria fuerte, transición justa

Pero la recepción no fue solo un acto de nostalgia identitaria. Marián Cano aprovechó el escenario para lanzar un mensaje político de calado sobre el modelo económico que Europa debería seguir. La consellera reivindicó el papel de la industria como "un elemento fundamental de su autonomía económica y tecnológica" y reclamó que la regulación comunitaria se alinee con el ritmo real de la innovación, no al revés.

"Europa no necesita elegir entre industria y clima" - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana

La frase condensa un debate que lleva años sobrevolando Bruselas: el de si las exigencias medioambientales de la UE pueden terminar por asfixiar el tejido productivo europeo antes de que la industria haya tenido tiempo de adaptarse. Cano planteó una tercera vía: no frenar la transición climática, pero sí garantizar que esa transición "refuerce, y no debilite" la capacidad industrial del continente. En ese marco, destacó a la Comunitat Valenciana como "una de las principales regiones industriales del sur de Europa", una condición que, según su argumentación, convierte a la región en interlocutora legítima en ese debate.

Ser valenciano en el corazón de Europa

La otra voz de la recepción fue la de Ruth Merino, que puso el acento en algo menos tangible pero igualmente relevante: la proyección exterior de la identidad valenciana. Para Merino, el hecho de que cerca de 60 valencianos y valencianas se reunieran en Bruselas para celebrar su fiesta autonómica no es un dato menor. Es una señal de que la identidad valenciana y la vocación europea no son conceptos contrapuestos, sino partes de un mismo proyecto.

"Celebrar el 9 d'Octubre en el corazón de Europa es también reivindicar el papel de la Comunitat Valenciana en la construcción del proyecto europeo" - Ruth Merino, secretaria autonómica de Representación ante la Unión Europea y Acción Exterior de la Generalitat Valenciana

Merino cerró su intervención agradeciendo el trabajo de la delegación valenciana en Bruselas por haber hecho posible una recepción que va más allá del protocolo: es, en su lectura, una demostración de que las regiones tienen voz propia en la UE y que esa voz puede y debe hacerse escuchar. En un momento en que el debate sobre el futuro de Europa —su modelo industrial, su transición verde, su cohesión territorial— está más abierto que nunca, la pregunta que deja esta celebración es sencilla pero pertinente: ¿cuánto peso real tienen las regiones en las decisiones que se toman a pocas manzanas de donde se sirvieron los canapés?