Con la aprobación de los presupuestos municipales para 2026, Llíria inicia un nuevo ejercicio con líneas continuistas pero con un claro enfoque hacia la mejora de los servicios básicos, la seguridad ciudadana y la movilidad urbana. Hoy, en València Extra, hablamos con el alcalde de Llíria, Paco Gorrea, sobre las inversiones previstas, la reducción de la carga fisca, así como los proyectos estratégicos que marcarán el futuro de la localidad.
Habéis aprobado los presupuestos para 2026, ¿qué líneas serán las prioritarias este año?
He gestionado Hacienda durante toda la legislatura y, este año, también desde la Alcaldía. Por lo tanto, son unos presupuestos continuistas, sobre todo porque en 2023 aprobamos un plan de inversiones de legislatura que estamos cumpliendo en un porcentaje muy alto.
Aparte de las inversiones, hemos querido apostar claramente por los servicios básicos. Hemos incrementado más de un 50% las partidas de limpieza viaria, recogida de residuos y mantenimiento de parques y jardines. Queremos que este esfuerzo se note en el próximo ejercicio, tanto en el núcleo urbano como en las urbanizaciones y en todo el término municipal, mejorando los servicios esenciales.
También continuáis apostando por reducir la carga fiscal a los vecinos, ¿cómo lo notarán en los bolsillos?
La directiva europea ha obligado a todos los municipios a aplicar la tasa de basura, y esto ha supuesto un incremento de la carga fiscal. Nosotros la aplicamos el ejercicio pasado para evitar una subida más brusca en el futuro. Ahora, gracias al estudio económico que encargamos, hemos podido reducir la tasa un 13%. La voluntad es continuar mejorando y reduciendo progresivamente la presión fiscal en los próximos ejercicios.
Una partida que también ha tenido una importante inversión es Seguridad Ciudadana, ¿qué proyectos se han impulsado en este ámbito?
Hemos reforzado nuestra Policía Local, siempre en coordinación con la Guardia Civil, que además cuenta con nuevos efectivos en la comandancia de Llíria.
Hemos renovado instalaciones, incorporado nuevos vehículos y motocicletas, y hemos hecho una inversión importante en cámaras de seguridad. Esta última actuación está dando muy buenos resultados en la resolución de delitos, con una tasa muy alta que refuerza la percepción de seguridad ciudadana.
¿Qué estrategia habéis seguido con las cámaras de seguridad?
Por recomendación de la Subdelegación del Gobierno, no podemos detallar todas las ubicaciones, pero sí que priorizamos las urbanizaciones recepcionadas por el Ayuntamiento, los puntos más sensibles y las entradas y salidas del municipio.
El objetivo es cubrir puntos estratégicos que permiten identificar rápidamente cualquier incidente o delito.
Otra apuesta importante ha sido la movilidad urbana, ¿qué líneas se seguirán a partir de ahora?
Estamos trabajando por un urbanismo más amable, priorizando al peatón en el centro urbano. Hemos reforzado señalización, iluminación y semáforos, y estamos mejorando la fluidez del tráfico.
Un proyecto clave es el desarrollo de la entrada a Llíria desde Benissanó, que mejora tanto la imagen como la movilidad, facilita el acceso a nuevas zonas comerciales y conecta mejor con el área de Mura. Todo esto es fundamental para un municipio que continúa creciendo en población y servicios.

Hay una iniciativa que ha llamado mucho la atención: las plazas de aparcamiento para usuarios de farmacia. ¿Cómo surgió la idea?
Es una medida pensada para facilitar el acceso rápido a un servicio esencial. Las farmacias prestan un servicio sanitario básico y creemos prioritario reservar al menos una plaza para que la ciudadanía pueda recoger medicación con agilidad. Y la verdad es que la iniciativa ha sido muy bien recibida tanto por las farmacias como por los vecinos y vecinas.
Por otro lado, habéis aprobado la Agenda Urbana con más de 9 millones de euros, ¿qué supone para el municipio?
Es una de las noticias más positivas de los últimos años, la mayor subvención recibida fuera de infraestructuras como centros educativos o sanitarios.
Estos más de 9 millones permitirán desarrollar proyectos estratégicos: un recinto ferial musical vinculado a nuestra identidad cultural, actuaciones urbanísticas como las diferentes fases de la Plaza Mayor y la recuperación de inversiones ya realizadas con fondos propios. Además, reforzaremos los espacios públicos de las urbanizaciones.
También se habla de refugios climáticos, ¿en qué consistirán?
Los refugios climáticos son espacios verdes que ayudan a mitigar los efectos del cambio climático. Queremos hacer un municipio más verde y sostenible, con más zonas de sombra y vegetación tanto en el núcleo urbano como en el término municipal. Esta estrategia incluye el desarrollo de un corredor verde y nuevas inversiones en arbolado y zonas naturales.
¿Está el municipio preparado para afrontar emergencias derivadas del cambio climático o todavía queda mucho por hacer?
Siempre queda trabajo por hacer, pero la situación geográfica nos da cierta protección ante fenómenos como grandes inundaciones. A pesar de ello, estamos invirtiendo en la mejora del alcantarillado, en la prevención de incendios forestales y en el mantenimiento de nuestros parques y arbolado.
La prevención y la inversión constante son clave para anticiparnos a los riesgos.

El problema de la vivienda es uno de los principales problemas hoy en día, ¿de qué manera afecta Llíria y cómo piensas que se puede afrontar?
Nos afecta, y aún más con la apuesta por la reindustrialización. Queremos un municipio con actividad económica propia, no solo dormitorio de Valencia. Pero si viene gente a trabajar y no tiene dónde vivir, el crecimiento se ve limitado.
Hemos puesto en marcha la venta de parcelas municipales, priorizando a jóvenes menores de 40 años para favorecer la primera vivienda y evitar la especulación. También estamos desarrollando nuevas unidades de ejecución que permitirán ampliar la oferta residencial, pero es necesaria una implicación clara de todas las administraciones.
Igualmente has destacado la necesidad de un nuevo colegio y una residencia, ¿en qué punto se encuentran?
Durante el gobierno del Botànic de Ximo Puig conseguimos desatascar una demanda histórica gracias al Pla Edificant: el nuevo instituto IES Camp de Túria. Ahora continuamos trabajando para que se construya el colegio número 3 público, una necesidad clara del municipio. Entendemos que todavía está en proceso, y confiamos en que la Generalitat reconozca la prioridad de este proyecto para Llíria.
En cuanto a la residencia y al centro de día, inicialmente habíamos cedido terrenos municipales al Gobierno de la Generalitat con la esperanza de que se desarrollara una residencia para personas con diversidad funcional y un centro de día. Sin embargo, el nuevo gobierno no ha considerado estos proyectos como prioritarios. No obstante, seguiremos negociando y estudiando otras opciones, incluida la cesión de nuevos terrenos municipales, para que estas infraestructuras imprescindibles para personas mayores y con diversidad funcional se hagan realidad.
¿Cómo imaginas el municipio de aquí a unos años?
El futuro pasa por tres grandes pilares: la consolidación industrial, la resolución urbanística de las urbanizaciones y la apuesta por la cultura. Somos Ciudad Creativa de la UNESCO en música, y esta identidad cultural debe ir de la mano del crecimiento económico y urbanístico. Por lo tanto, si mantenemos esta línea, en 20 años el municipio puede experimentar un crecimiento histórico y sostenible, basado en industria, servicios de calidad y cultura.