Cada verano, miles de estudiantes valencianos viven pegados al teléfono esperando que su nota sea suficiente para entrar en la carrera que eligieron. Lo que muchos no saben es que ese umbral —la famosa nota de corte— no es inamovible: cambia en cada ronda de adjudicación, y en ocasiones lo hace de forma significativa. La séptima vuelta del proceso de acceso a las universidades públicas de la Comunitat Valenciana para el curso 2026-2027, celebrada este jueves, vuelve a confirmarlo: las titulaciones más demandadas han visto caer sus notas de corte hasta en 0,643 puntos respecto al arranque del proceso.
El PARS en Ingeniería Aeronáutica, intocable en lo alto
Si hay una titulación que resiste en lo más alto del ranking valenciano, esa es el Programa Académico de Recorrido Sucesivo (PARS) en Ingeniería Aeronáutica, cursado a través del Grado en Ingeniería Aeroespacial de la Universitat Politècnica de València. Su nota de corte se mantiene en 13,378 puntos, tras haber iniciado el proceso con un 13,504. Un descenso de apenas 0,126 puntos en siete rondas: un comportamiento casi monolítico que refleja una demanda extraordinariamente ajustada a la oferta disponible.
Aunque Medicina sigue siendo una de las titulaciones más demandadas, este año vuelve a ser una ingeniería la que encabeza la clasificación. Las ingenierías, las matemáticas y los grados vinculados a las ciencias de la salud dominan el listado, donde apenas unas centésimas separan a las titulaciones con mayor exigencia para acceder.
El mayor descenso: Física y Matemáticas en la Universitat de València
Si el PARS aguanta estoico en la cima, el Doble Grado en Física y Matemáticas de la Universitat de València ha protagonizado el recorrido más pronunciado de todo el proceso. Arrancó con un 13,441 en la primera adjudicación y ha ido cediendo posiciones ronda a ronda hasta situarse en 12,798 en la séptima. Una caída acumulada de 0,643 puntos que no implica que la titulación haya dejado de ser exigente —sigue siendo de las más selectivas del sistema—, sino que refleja cómo el mercado de plazas va encontrando su equilibrio natural a medida que avanza el verano.
La tendencia es consistente en el resto del top 10. El Doble Grado en Ingeniería Informática y Matemáticas de la Universitat Politècnica de València ha bajado 0,169 puntos (de 13,500 a 13,331), mientras que el Grado en Ingeniería Aeroespacial, también en la UPV, acumula un descenso de 0,261 puntos (de 13,275 a 13,014).
Medicina, siempre en la pelea
Las cuatro facultades de Medicina de las universidades públicas valencianas siguen siendo un territorio de alta exigencia, aunque con dinámicas propias. La Universidad de Alicante registra la nota más elevada de las cuatro en esta séptima ronda, con un 12,789, tras haber bajado 0,383 puntos desde el inicio. La Universitat de València, con un 12,798 que ha permanecido prácticamente congelado desde la segunda adjudicación, presenta una caída acumulada de 0,373 puntos. La Universidad Miguel Hernández de Elche se sitúa en 12,808 (−0,358 puntos), y la Universitat Jaume I de Castelló cierra el cuarteto con un 12,717 (−0,304 puntos).
Medicina sigue siendo una de las opciones más demandadas en las universidades públicas valencianas. No es difícil entender por qué: en un sistema donde cada décima cuenta, acceder a esta titulación requiere años de preparación y, con frecuencia, cierta dosis de fortuna en el momento de los exámenes.
Odontología e Informática completan el top 10
El Grado en Odontología de la Universitat de València ocupa el noveno puesto con un 12,684 en la séptima adjudicación, lo que supone una bajada acumulada de 0,292 puntos respecto al 12,976 con el que comenzó el proceso. Cierra el listado el Doble Grado en Matemáticas e Ingeniería Informática, también de la Universitat de València, que se sitúa en 12,782 tras ceder 0,186 puntos desde la primera ronda.
El comportamiento del proceso es coherente con una lógica que se repite cada curso: las notas de corte son orientativas porque pueden variar de un curso a otro , y también a lo largo de las sucesivas adjudicaciones dentro del mismo año. Estas primeras notas de corte irán cambiando a medida que se vayan haciendo las matrículas y llenando las plazas.
Una última oportunidad el 1 de octubre
El proceso no ha terminado. La octava y última adjudicación está prevista para el próximo 1 de octubre, lo que significa que quienes todavía esperan en lista de espera tienen una oportunidad más. Desde la segunda adjudicación, la permanencia en esas listas se renueva de forma automática, sin necesidad de realizar ningún trámite adicional. Solo quienes decidan abandonar el proceso deberán comunicarlo expresamente.
Para los estudiantes que siguen pendientes de una plaza, este mecanismo supone un alivio burocrático importante: no hay que hacer nada para seguir en carrera. Y para quienes todavía no han alcanzado su nota objetivo, los datos de esta séptima ronda ofrecen un argumento de peso: las notas de corte siguen bajando, y la última adjudicación puede ser, para algunos, la definitiva.


