Valencia vuelve a vivir una noche de lluvia extrema: 774 incidencias, un ES-Alert y registros que rozaron el nivel rojo

Casi dos años después de la devastadora DANA del 29 de octubre de 2024, Valencia volvió a vivir una noche de lluvia extrema que puso a prueba los mecanismos de alerta y emergencia de la Generalitat.El dispositivo operativo desplegado gestionó hasta las 8.00 horas un total de 774 incidencias y 1.080 llamadas al 1·1·2, mientras el barranco del Poyo se llenaba de agua y miles de vecinos recibían en sus teléfonos móviles un mensaje de emergencia que, para muchos, sonó demasiado familiar.La provincia

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Casi dos años después de la devastadora DANA del 29 de octubre de 2024, Valencia volvió a vivir una noche de lluvia extrema que puso a prueba los mecanismos de alerta y emergencia de la Generalitat. El dispositivo operativo desplegado gestionó hasta las 8.00 horas un total de 774 incidencias y 1.080 llamadas al 1·1·2, mientras el barranco del Poyo se llenaba de agua y miles de vecinos recibían en sus teléfonos móviles un mensaje de emergencia que, para muchos, sonó demasiado familiar.

La provincia de Valencia recuperó progresivamente la normalidad este jueves tras un intenso episodio de lluvias torrenciales que reavivó el recuerdo de la DANA de octubre de 2024, pero que no dejó heridos ni daños materiales graves, más allá de la caída de ramas, inundaciones de bajos y pasos subterráneos e incidencias en la red de transporte. Un alivio enorme, aunque el susto fue mayúsculo.

Un dispositivo reforzado desde el primer momento

El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, compareció ante los medios para explicar la actuación de su departamento. El mensaje fue claro: la palabra clave de la noche fue "coordinación". Desde el martes, el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat ya había remitido alertas meteorológicas de nivel naranja a todos los ayuntamientos, organismos y ciudadanos a través de los canales oficiales. Los umbrales que manejaba la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) apuntaban a 40 litros por metro cuadrado en una hora y hasta 80 litros en un periodo de dos a tres horas, sin que en ningún momento —ni siquiera en la consulta realizada a las 17.00 horas del miércoles— se elevara el nivel a rojo, el cual se activa con 90 litros por metro cuadrado en una hora o 180 en 12 horas.

Para hacer frente al episodio, el servicio del 1·1·2 fue reforzado con un incremento del 41%. Una medida que resultó más que justificada: las incidencias se multiplicaron por seis en apenas una hora, pasando de 47 a las 21.00 horas a 232, con 296 llamadas, a las 22.00 horas. Además, efectivos de bomberos forestales fueron destinados a la zona para responder a cualquier contingencia.

"Lo importante en un sistema de protección civil como el que tiene la Comunitat Valenciana es garantizar en todo momento la seguridad y el bienestar de las personas y en eso es en lo que estamos trabajando en esta Conselleria las 24 horas del día" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana

El ES-Alert que sonó en todos los móviles

Ante el rápido avance del agua, el sistema de aviso masivo ES-Alert sonó en toda la provincia a las 22:08 horas, instando a los ciudadanos a subir a pisos superiores, evitar aproximarse a barrancos y no realizar desplazamientos. El mensaje llegó acompañado de indicaciones precisas: evitar desplazamientos, alejarse de cauces y barrancos, respetar los cortes de tráfico y, en caso de que el nivel del agua subiera, acceder a los pisos superiores de los edificios.

La decisión de enviar el aviso estuvo precedida por una cadena de alertas hidrológicas que se fue activando con rapidez a lo largo de la noche. A las 21.21 horas se registró nivel amarillo en Carraixet-Calderona; a las 21.46 horas en Poyo-Saleta; a las 22.12 horas en Bajo Turia; a las 22.28 horas en Magro; y a las 22.36 horas en los barrancos de la Albufera. Ya de madrugada, a la 1.00 horas, la alerta se repitió e intensificó en el Alto Turia.

No obstante, la medida no estuvo exenta de críticas. La Asociación de Víctimas y Damnificados por la DANA de Valencia criticó "la tardanza con la que este miércoles se activó el sistema ES-Alert para informar a la población ante el episodio de lluvias torrenciales que afectó a Valencia y a numerosos municipios de su área metropolitana."

La realidad superó a los modelos: 30 litros en 10 minutos

Hay un dato que lo resume todo. Los modelos preveían precipitaciones de hasta 80 litros por metro cuadrado en dos o tres horas. La realidad fue otra: en algunos puntos cayeron 30 litros por metro cuadrado en apenas 10 minutos, o incluso en menos tiempo. Una intensidad que ningún sistema de predicción logró anticipar con exactitud y que convierte la gestión de este tipo de fenómenos en un ejercicio de reacción tanto como de previsión.

Los datos por municipios lo ilustran con crudeza. En Torrent, entre las 20.50 y las 21.50 horas, se registraron 87,5 litros por metro cuadrado. En Calicanto, 75,2 litros entre las 20.00 y las 21.00 horas. Y en Real, el registro más preocupante: 92,4 litros por metro cuadrado en una sola hora, un nivel que ya se corresponde oficialmente con un aviso meteorológico de nivel rojo, el más alto de la escala. En Torrent, 71 de esos litros cayeron en apenas media hora, unas intensidades calificadas como "más que torrenciales" por la Associació Valenciana de Meteorologia (AVAMET).

Las intensas precipitaciones provocaron inundaciones repentinas y reactivaron el temor entre los vecinos ante la rápida crecida de cauces como el Barranco del Poyo o L'Horteta, dejando entre 70 y 80 litros por metro cuadrado en puntos como Catarroja, Paiporta y Alfafar, acumulados en poco más de media hora.

La sombra del 29-O, siempre presente

Numerosas personas revivieron la pesadilla de la riada que azotó la provincia en octubre de 2024, después de ver cómo el barranco del Poyo volvía a llenarse de agua y estaba a punto de desbordarse. Prácticamente la totalidad de municipios que recibieron el impacto de la DANA hace dos años pusieron en marcha un dispositivo especial de emergencia, activaron servicios especiales de seguridad y vigilancia, barreras antiinundaciones y otras medidas de protección. La memoria colectiva del desastre actuó, esta vez, como impulso para la cautela.

Todo el equipo directivo de la Conselleria permaneció durante la noche llamando desde el Centro de Coordinación de Emergencias a alcaldes y alcaldesas afectados, así como a las policías locales de los municipios en alerta, en coordinación permanente con los consorcios provinciales de bomberos y los bomberos forestales. Una noche que, por suerte, no dejó víctimas, pero que volvió a recordar que en Valencia la lluvia puede cambiar de categoría en cuestión de minutos, y que la diferencia entre la prevención y la tragedia a veces se mide en litros por hora.