Valencia lanza 93 medidas para blindarse ante el futuro: más vivienda pública, cañones antiincendios y 10.000 árboles nuevos en sus calles

Catalá presenta en el debate sobre el estado de la ciudad un ambicioso plan con vivienda, seguridad, medio ambiente y el homenaje a Ceuta.

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Con las elecciones municipales en el horizonte de mayo de 2027 y la sombra todavía alargada de la dana del 29 de octubre de 2024, la alcaldesa de València, María José Catalá, presentó este jueves ante el pleno municipal su hoja de ruta más ambiciosa hasta la fecha. Un total de 93 medidas, iniciativas y anuncios que abarcan desde la plantación de 10.000 árboles en las calles de la ciudad hasta la instalación de cañones antiincendios en el Saler, pasando por nuevas viviendas de alquiler asequible y un primer centro logístico de emergencias de Cruz Roja. El debate sobre el estado de la ciudad correspondiente al ejercicio 2027 —el último de la legislatura— se celebró en el Hemiciclo Municipal con la participación de grupos políticos y entidades ciudadanas.

Un homenaje a Ceuta para abrir el debate

Antes de entrar en materia municipal, Catalá reservó sus primeras palabras para una cuestión de alcance nacional. La alcaldesa anunció que el Ayuntamiento de València concederá este año la Medalla de Honor de la Ciudad al pueblo de Ceuta, en reconocimiento a su resistencia ante una situación que describió como un asunto que incumbe a toda España.

"Si naufraga Ceuta, naufraga España" - María José Catalá, alcaldesa de València

Un arranque que marcó el tono del discurso: la alcaldesa quiso dejar claro que la gestión local no puede desvincularse de los grandes debates del país.

Fuego, calor y resiliencia: la seguridad como eje central

Los últimos años no han sido fáciles para València. La dana, los incendios forestales y el apagón eléctrico han obligado al gobierno local, en palabras de la propia Catalá, a "virar la hoja de ruta" y convertir la resiliencia urbana en una prioridad absoluta. La respuesta más visible llega por el lado del fuego: la aprobación inminente del Plan Local de Prevención de Incendios Forestales incluirá 66 cañones antiincendios en el Saler, 26 más de los previstos inicialmente, junto con un Plan de cortafuegos fijos y la duplicación de las labores de poda.

A eso se sumará la incorporación de 122 nuevos bomberos, prevista para el primer semestre de 2027, y el impulso de un estudio para instalar cámaras de vigilancia en los caminos y accesos de la Devesa, con el objetivo de identificar a quienes atenten contra la masa forestal. La alcaldesa fue contundente al respecto:

"Vamos a hacer todo lo posible para que estas personas despiadadas, que atenten contra nuestro patrimonio y contra nuestros vecinos, no queden impunes" - María José Catalá, alcaldesa de València

El calor extremo tampoco quedó fuera de la ecuación. Entre las principales novedades del paquete de medidas destaca un plan de 10 millones de euros para combatir el calor. Ese es el presupuesto del nuevo Plan de Resiliencia contra las Olas de Calor 2027-2031, que contempla plantar 10.000 nuevos árboles en las calles, ampliar la red de fuentes públicas y extender zonas de sombra en parques infantiles y centros escolares. Una apuesta verde que también tiene su lógica urbanística: cada árbol plantado en la ciudad equivale, según los expertos en planificación urbana, a varios grados de reducción de la temperatura percibida en su entorno inmediato.

La dana, dos años después: construir con memoria

La riada del 29 de octubre de 2024 dejó 18 víctimas mortales en la ciudad de València y abrió una herida que todavía no ha cicatrizado del todo. Catalá se refirió a aquella tragedia como "la peor de nuestra historia reciente" y subrayó que, más allá del dolor, la dana puso sobre la mesa una verdad incómoda: el territorio valenciano era más vulnerable de lo que se creía.

Una de las consecuencias directas es la modificación del Plan especial del sector de La Torre, que obliga a que las nuevas edificaciones cuenten con aparcamientos en altura —en planta primera y tercera— para reducir los daños en caso de inundación. El Ayuntamiento también ha puesto en marcha el Plan de Infraestructuras Críticas 2026-2031, dotado con una inversión plurianual de 120 millones de euros, concebido para reforzar la capacidad de la ciudad de garantizar el suministro de agua potable en situaciones de emergencia. Según los datos aportados por la alcaldesa, ya se han presentado dos proyectos adaptados a la nueva normativa de resiliencia que prevén la construcción de un total de 419 viviendas.

En materia de emergencias, València acogerá el primer centro logístico de Cruz Roja en un edificio municipal de más de 2.600 metros cuadrados, concebido para garantizar una respuesta inmediata tanto dentro como fuera de la ciudad. Se impulsará, además, un Plan de telecomunicaciones para mantener operativa la red interna de comunicaciones del Ayuntamiento en caso de crisis, y un sistema de aviso específico para personas con discapacidad.

Vivienda: 69 pisos nuevos y la presión del alquiler

El acceso a la vivienda sigue siendo uno de los grandes dolores de cabeza de cualquier gran ciudad española, y València no es una excepción. El Ayuntamiento plantea ahora construir 390 nuevas viviendas públicas en barrios como Patraix, Ciutat Vella, Malva-rosa, Torrefiel y Quatre Carreres, una propuesta que se acompaña del incremento de la inversión municipal en vivienda, que ha pasado de 117.000 euros mensuales a 2,6 millones de euros al mes. En el corto plazo, se aprobará el proyecto de ejecución de 69 nuevas viviendas destinadas al alquiler asequible, con un presupuesto de cerca de 20 millones de euros.

El problema de los apartamentos turísticos tampoco quedó al margen. Desde que se aprobó la nueva ordenanza, el Ayuntamiento ha denegado licencias que suponían 3.500 nuevas plazas hoteleras, el 70% en viviendas de uso turístico. El Ayuntamiento prevé una línea de ayudas para las comunidades de propietarios destinada a crear o modificar sus estatutos e incorporar el requisito de las tres quintas partes para impedir la apertura de pisos turísticos, y también contempla asistencia jurídica para que las comunidades puedan iniciar acciones penales contra apartamentos turísticos que se instalen sin su consentimiento.

El peso simbólico de un debate de legislatura

El debate de este año no es uno cualquiera: se celebra cuando la legislatura entra en su recta final, el próximo año habrá elecciones municipales y, por eso, muchas de las propuestas presentadas por Catalá tienen inevitablemente una doble lectura: son compromisos de gobierno, pero también forman parte del escenario con el que el Ayuntamiento llegará al último año del mandato. Dicho de otro modo: cada medida anunciada hoy es también un mensaje de cara a las urnas de mayo de 2027.

Catalá lo resumió con una frase que condensa la narrativa que quiere proyectar de cara al final de legislatura: haber pasado de "una València empeñecida y decadente" a "una València en marcha, cuidada e imparable". Si las 93 medidas anunciadas este jueves se ejecutan en los plazos prometidos, los ciudadanos tendrán en sus manos la última palabra sobre si esa transformación ha sido real o solo un relato bien construido.