La Pobla del Duc estrena por fin su nueva depuradora tras una década de espera: la Generalitat invertirá 3,1 millones de euros

La Generalitat impulsa la nueva EDAR de la Pobla del Duc, con 3,1 M€ de inversión y obras que arrancan en 2026 tras diez años de bloqueo.

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Presentación de la nueva depuradora
Presentación de la nueva depuradora
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Diez años dan para mucho. También para que una infraestructura imprescindible acumule retrasos, adjudicaciones frustradas y promesas que no terminaban de cristalizar. Pero en la Pobla del Duc, municipio de la comarca valenciana de la Vall d'Albaida, ese largo paréntesis está a punto de cerrarse: la Generalitat Valenciana ha presentado el proyecto definitivo para construir una nueva estación depuradora de aguas residuales con una inversión de 3,1 millones de euros, con las obras ya adjudicadas y el inicio previsto para este mismo 2026.

Una infraestructura desbloqueada tras años de gestiones

La historia de esta depuradora es, en cierta forma, la historia de una necesidad que nadie discutía pero que nadie terminaba de resolver. El proyecto se inició en 2014 a iniciativa del gobierno municipal, que planteó la necesidad de disponer de una nueva planta para dar respuesta a las necesidades presentes y futuras del municipio. Posteriormente, por acuerdo del Pleno municipal de 28 de mayo de 2020, el Ayuntamiento aprobó el proyecto, dio conformidad a la instalación y puso a disposición de la EPSAR los terrenos necesarios. Las obras fueron adjudicadas inicialmente en marzo de 2022 y, después de completar las gestiones municipales y autonómicas necesarias, así como las actualizaciones técnicas y administrativas pertinentes, el proyecto ha culminado con la adjudicación definitiva a Elecnor Servicios y Proyectos, S.A.

Fue el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, quien presentó el proyecto en el Ayuntamiento de la localidad junto a dirigentes municipales y de la Generalitat. En su intervención, dejó claro que el desbloqueo no ha sido casual.

"Hemos desbloqueado una infraestructura que entendemos necesaria para esta población de la comarca de la Vall d'Albaida" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana

Más capacidad, menos impacto ambiental

La nueva planta no es solo un reemplazo tecnológico: supone un salto cuantitativo y cualitativo en el tratamiento del agua. La capacidad hidráulica pasará de los 525 metros cúbicos diarios actuales a 620, un incremento que permite anticiparse al crecimiento del municipio y absorber las puntas de caudal sin comprometer la calidad del efluente. La nueva estación beneficiará a una población de 2.560 habitantes.

Pero el dato que quizá más preocupa a los vecinos del entorno no es la cifra de metros cúbicos, sino el impacto sobre el barranco que recorre el término municipal. La depuradora actual opera con una tecnología de biodiscos que ya ha empezado a mostrar sus limitaciones: la instalación existente cuenta con un proceso de depuración en biopelícula mediante biodiscos sin capacidad suficiente para la eliminación de nutrientes. Eso se traduce, en la práctica, en riesgos reales de contaminación por nitrógeno y fósforo en el cauce natural. La nueva infraestructura eliminará ese problema al incorporar una gestión de aguas y fangos de mayor eficiencia.

"Damos un salto cualitativo en sostenibilidad y calidad de vida para los vecinos" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana

Sin cortes de servicio durante las obras

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto, y que habitualmente pasa desapercibido en este tipo de anuncios, es la continuidad del servicio. La nueva planta se construirá en una parcela de 3.500 metros cuadrados adquirida por el Ayuntamiento, lo que permite que la depuradora existente siga funcionando sin interrupciones mientras duren los trabajos. Solo una vez concluida la nueva instalación se procederá al desmantelamiento de la antigua.

El plazo previsto de ejecución es de 19 meses, un calendario ambicioso pero razonable para una obra de esta envergadura. La actuación permitirá modernizar y mejorar de manera integral el sistema de saneamiento y depuración del municipio. La empresa adjudicataria, Elecnor Servicios y Proyectos, S.A., afronta así uno de los contratos de infraestructura hídrica más relevantes de la comarca en los últimos años.

El largo camino del agua limpia en la Vall d'Albaida

Lo que hace especialmente significativa esta noticia no es solo la inversión —3,1 millones de euros para un municipio de poco más de 2.500 habitantes no es una cifra menor— sino el tiempo que ha costado llegar hasta aquí. La nueva depuradora también prevé la habilitación de un espacio para un futuro tratamiento terciario que recoja las aguas recicladas y pueda destinarlas a usos agrícolas locales. En una comarca con una actividad agraria notable, esa posibilidad convierte la instalación en algo más que una obra de saneamiento: es una palanca de sostenibilidad económica.

Una década de expedientes, plenos municipales, cessiones de terrenos y adjudicaciones tiene su punto final, al menos administrativamente, en la pala que comenzará a mover tierra en la Pobla del Duc a lo largo de este 2026. Para los vecinos, el resultado será invisible en su mayor parte —nadie celebra que el agua residual se depure correctamente hasta que deja de hacerlo—, pero el barranco y el ecosistema que lo rodea sí notarán la diferencia.