La Comunitat Valenciana invierte un millón de euros en enseñar a sus ciudadanos cómo sobrevivir a una emergencia

La Conselleria de Emergencias despliega autobuses formativos, videojuegos y charlas municipales para preparar a los valencianos ante catástrofes.

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La DANA del 29 de octubre de 2024 dejó una herida difícil de cicatrizar en la Comunitat Valenciana, pero también una lección urgente: saber cómo actuar ante una emergencia puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Con esa conciencia de fondo, la Conselleria de Emergencias e Interior ha presupuestado para 2026 alrededor de un millón de euros destinados a promover la cultura de la prevención y la autoprotección entre la ciudadanía valenciana.

La apuesta no es menor. Tras la catástrofe, encuestas ciudadanas revelaron que un 17% de los afectados mencionaba la autoprotección y un 16% la formación en materia de riesgo como las actuaciones más necesarias, lo que dibuja un contexto social en el que la demanda de preparación ciudadana ha dejado de ser una abstracción para convertirse en una exigencia concreta. La Conselleria recoge ese guante con un paquete de medidas que combina tecnología, formación presencial y materiales adaptados a colectivos vulnerables.

"Reforzar las capacidades individuales y colectivas para actuar de forma adecuada ante las emergencias y contribuir a lograr una sociedad más segura y consciente de los riesgos que pueden afectar a su entorno" - Miriam Gil, directora general de Innovación en Emergencias de la Conselleria de Emergencias e Interior

Dos autobuses convertidos en aulas móviles de emergencias

La iniciativa más visible —y probablemente la más llamativa— es la campaña itinerante de formación, que ya arrancó este año en cuatro municipios y ahora recibirá una inyección de 650.000 euros en 2026 para extenderse a toda la Comunitat. El plan a largo plazo es ambicioso: una inversión plurianual de 2,9 millones de euros repartidos en tres anualidades para llevar dos unidades móviles a cada rincón del territorio valenciano.

¿Cómo funciona? Dos autobuses equipados actuarán como aulas itinerantes capaces de interactuar con públicos muy distintos: ciudadanía general, niños y jóvenes, familias y también técnicos municipales y autoridades locales. La buena acogida de la iniciativa en sus primeras paradas fue lo que animó a la Conselleria a ampliar su alcance. En su interior, los visitantes podrán vivir experiencias inmersivas con gafas de realidad virtual, participar en actividades lúdicas orientadas a la toma de decisiones ante situaciones críticas y asistir a talleres informativos sobre distintos tipos de emergencias.

No es un capricho tecnológico: la realidad virtual permite simular escenarios de riesgo —una inundación repentina, un incendio forestal, una nevada extrema— de un modo que ningún folleto puede igualar. La experiencia inmersiva genera memoria emocional, y eso, en una emergencia real, tiene un valor incalculable.

Personas con discapacidad, en el centro del programa

Uno de los flancos más ignorados en los planes de emergencia tradicionales es el de los colectivos con necesidades específicas. La Conselleria lo aborda directamente con un programa formativo de 150.000 euros desarrollado en colaboración con el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunitat Valenciana (Cermi-CV).

El programa tiene un doble foco: por un lado, seguirá adaptando los materiales informativos sobre riesgos para hacerlos accesibles a personas con discapacidad —ya se han elaborado materiales específicos sobre inundaciones y nevadas—; por otro, incluirá formación para el propio personal de emergencias, con el objetivo de que sepan abordar correctamente las necesidades de estas personas en situaciones críticas. Una medida que, vista la respuesta institucional durante la DANA de 2024, resulta especialmente necesaria.

Videojuegos, microcredenciales universitarias y charlas en municipios pequeños

En el ámbito educativo, la Conselleria ha reservado más de 100.000 euros para iniciativas que van desde infografías y videojuegos orientados al aprendizaje basado en la experiencia —dirigidos a la población escolar— hasta la creación de una microcredencial de alfabetización en emergencias para la comunidad universitaria. La lógica es clara: si la cultura de prevención no se trabaja desde la infancia y la juventud, difícilmente arraigará en la edad adulta.

Pero la Conselleria no olvida a los municipios más pequeños, que son, paradójicamente, los que con frecuencia cuentan con menos recursos propios para afrontar emergencias. Tras un otoño marcado de nuevo por la amenaza de una DANA, la prevención, la formación ciudadana y la modernización de los servicios de emergencia se han convertido en los pilares de la estrategia para construir una sociedad más segura y resiliente. En esa línea, hasta diciembre de 2026 se han programado 60 sesiones informativas en municipios de menos de 20.000 habitantes, organizadas por tipo de riesgo y época del año: incendios forestales en julio y agosto, inundaciones en septiembre y octubre, nevadas y fenómenos de frío de noviembre a diciembre, y riesgos sísmicos para cerrar el año.

Una videoteca para difundir sin alarmar

El paquete de medidas se completa con la producción de una videoteca institucional de cultura de prevención y autoprotección. Los microvídeos que la integren serán reutilizables y escalables, pensados para su difusión en webs y redes sociales y para su uso en campañas y actividades formativas con entidades públicas y privadas. El criterio rector es tan sencillo como necesario: transmitir mensajes claros, breves y no alarmistas que faciliten la comprensión y la aplicación de medidas preventivas en el día a día.

En conjunto, la Comunitat Valenciana está construyendo una arquitectura de preparación ciudadana que, de haberse levantado antes, podría haber cambiado el desenlace de muchas de las tragedias vividas. Que llegue ahora, con la memoria de la DANA todavía viva, no es un consuelo —pero sí es, al menos, una respuesta.