Los conductores tienen desde este mes un nuevo motivo para mirar con atención el precio que marca el surtidor. El descuento aplicado a los carburantes ha cambiado desde el 1 de septiembre, con una rebaja de hasta 20 céntimos por litro para el diésel y de 5 céntimos para la gasolina. Pero esta ayuda no será indefinida: el calendario aprobado por el Gobierno fija una fecha concreta para su finalización.
La fecha clave es el 30 de septiembre de 2026. Ese será, salvo que el Ejecutivo decida aprobar una prórroga o poner en marcha nuevas medidas, el último día de aplicación de las rebajas fiscales sobre los carburantes contempladas en el Real Decreto-ley 18/2026. Por tanto, a partir del 1 de octubre, los conductores podrían dejar de contar con este descuento al repostar.
La situación puede cambiar, no obstante, si durante las próximas semanas el Gobierno considera necesario prolongar las medidas debido a la evolución de la crisis en Oriente Medio y al comportamiento de los precios de los combustibles.
¿Cuánto se ahorra con el actual descuento?
La rebaja que se aplica actualmente a los carburantes no es igual para todos los conductores ni para todos los combustibles. El mecanismo establecido por el Gobierno contempla una retirada progresiva de la reducción del impuesto especial sobre hidrocarburos (IEH), aunque introduce una excepción si el precio del carburante aumenta por encima de un determinado nivel.
Así, la reducción del impuesto sobre los carburantes había sido de 20 céntimos por litro en junio, antes de comenzar a disminuir progresivamente. En julio pasó a 15 céntimos, en agosto se redujo a 10 céntimos y, de acuerdo con el calendario inicial, en septiembre debía quedarse en solo 5 céntimos.
Sin embargo, el fuerte incremento registrado por el gasóleo ha provocado un cambio importante. El decreto establece una cláusula automática de reactivación que permite recuperar la rebaja de 20 céntimos por litro cuando la inflación interanual del carburante supera el 15%. Y ese supuesto se ha producido con el diésel.
Según los datos del IPC correspondientes a julio, el gasóleo registró entonces un incremento interanual del 15,7%, superando el umbral fijado por la normativa. Como consecuencia, la reducción fiscal vuelve a situarse en 20 céntimos por litro durante septiembre. La gasolina, en cambio, mantiene la retirada progresiva de la ayuda.
La gasolina pierde descuento y el diésel lo recupera
La diferencia entre ambos combustibles se ha hecho especialmente visible desde el comienzo de septiembre. Mientras que el diésel ha recuperado el descuento máximo previsto por el decreto, la gasolina continúa avanzando hacia la desaparición de la rebaja.
La gasolina registró en julio un incremento interanual del 7,3%, muy por debajo del 15% establecido como límite para activar el mecanismo de protección. Por este motivo, su descuento se ha reducido de los 10 céntimos por litro que tenía en agosto a 5 céntimos durante septiembre. Es, por tanto, una consecuencia llamativa para quienes acuden a las estaciones de servicio, ya que el diésel pasa a resultar más barato que la gasolina, cuando hasta finales de agosto ocurría lo contrario.
Los transportistas también tienen fecha límite
La medida afecta también a los profesionales del transporte, la agricultura y la pesca, para quienes se mantiene una ayuda equivalente a 20 céntimos por litro de gasóleo profesional hasta el 30 de septiembre. Por tanto, estos sectores también tendrán que esperar a una eventual decisión del Gobierno durante septiembre para saber si la ayuda continúa a partir de octubre.
La clave estará en la evolución de los precios durante las próximas semanas. El propio mecanismo diseñado por el Ejecutivo pretende que las rebajas aumenten cuando la subida de los carburantes supera determinados niveles y se retiren progresivamente cuando la presión sobre los precios es menor. De momento, el calendario es claro, y es que septiembre será el último mes con las ayudas actualmente aprobadas y el día 30 marcará el final de los descuentos, salvo que el Gobierno decida prolongarlos.


