El mercado inmobiliario de la provincia de Valencia continúa su escalada en de precios 2025, con subidas generalizadas que afectan tanto a la capital como a los municipios de su entorno. Sin embargo, todavía existen localidades donde comprar vivienda es más asequible, especialmente en el interior, lejos de la costa y del área metropolitana.
Según los datos del portal inmobiliario Idealista correspondientes a octubre de 2025, mientras algunos municipios alcanzan precios máximos históricos que superan los 2.500 euros por metro cuadrado, en otros todavía se puede acceder a una vivienda por menos de 700 euros el metro cuadrado (€/m²). A continuación, te especificamos cuáles.
Para quienes buscan una vivienda económica este otoño, el interior de la provincia sigue siendo la alternativa más atractiva. Ayora se mantiene como el municipio más barato de la provincia, con un precio medio de 577 €/m², seguido de Requena (621 €/m²) y Villanueva de Castellón (639 €/m²). Otros municipios del interior que ofrecen precios similares son L’Alcúdia de Crespins (657 €/m²), Canals (667 €/m²,), Bocairent (705 €/m²) y Llosa de Ranes (713 €/m²).
No obstante, localidades como L’Olleria alcanzan 819 €/m², tras un aumento anual del 32,6 %, demostrando que aunque los precios siguen siendo bajos, la demanda está empezando a presionar el mercado incluso en estos pueblos del interior.
Más allá de los precios, el interior de Valencia también destaca por su potencial de revalorización. Por ejemplo, Albaida ha alcanzado los 831 €/m² (+28,2 %) y Carlet se sitúa en 809 €/m² (+15,2 %), mientras que Benigànim registra 807 €/m².
Oportunidades cerca de la capital
En los municipios más cercanos a Valencia capital, los precios son más elevados pero aún permiten opciones para quienes buscan proximidad sin pagar las cifras de los barrios céntricos. Alaquàs lidera con 1.713 €/m² (con una subida interanual del +29 %, alcanzando su precio máximo histórico), mientras que Alcàsser se sitúa en 1.249 €/m² (+9 %). Silla, con 1.461 €/m² (+32,3 %) y Massanassa con 1.582 €/m² (+31,2 %), también registran máximos históricos, al igual que Benetússer (1.638 €/m²).
En el norte de la capital, localidades como Moncada (1.915 €/m², +36 %) y Riba-Roja de Túria (1.874 €/m², +14,7 %) reflejan cómo la cercanía a Valencia sigue empujando los precios al alza, mientras que La Pobla de Vallbona ha registrado un aumento del 36,9 %, situándose en 2.091 €/m² y alcanzando máximos históricos.
Localidades cercanas a la capital, como Xirivella, con 1.924 €/m², se consolidan como una de las zonas más demandadas por compradores que buscan la cercanía a Valencia sin asumir los precios del centro urbano.
El litoral valenciano, sin duda, sigue siendo el segmento más caro de la provincia. Canet d’En Berenguer encabeza la lista con 2.652 €/m² (+19,5 % de variación interanual), seguida de Almardà (2.514 €/m²) y El Perellonet (2.409 €/m²). Otros municipios como Cullera (2.084 €/m², +14,1 %) y Daimús (2.121 €/m², +16,5 %) también han alcanzado precios máximos históricos. Incluso localidades más pequeñas, como El Perelló (2.066 €/m², +12,9 %), superan ampliamente los valores de los municipios del interior.
Además, municipios intermedios como Sagunto (1.324 €/m²) y Puerto de Sagunto (1.706 €/m²) mantienen precios competitivos en comparación con la costa más exclusiva y la capital, ofreciendo una combinación de servicios, comunicaciones y coste más moderado.
Brecha entre el interior y las zonas más caras
El contraste entre las zonas más baratas y las más caras de la provincia es evidente. Mientras en municipios como Ayora, Requena, Villanueva de Castellón o Bocairent se puede comprar vivienda por menos de 700 €/m², en la periferia metropolitana y en la costa los precios superan los 2.000 €/m². Entre los municipios más caros destacan Godella (2.893 €/m²), Bétera (2.211 €/m²) y Rocafort (2.571 €/m²,), todos en máximos históricos.
Incluso municipios intermedios como Chiva (1.491 €/m²), L’Eliana (2.316 €/m² o Silla (1.461 €/m²,) muestran cómo la demanda de vivienda cercana a Valencia sigue empujando los precios, aunque aún se mantienen opciones más asequibles que en los barrios céntricos de la capital.
En definitiva, aunque la provincia de Valencia registra máximos históricos en muchas de sus localidades, todavía es posible encontrar vivienda asequible si se busca en los municipios del interior. Sin embargo, los incrementos de los últimos meses muestran que esta ventana de oportunidad podría cerrarse pronto, y quienes quieran comprar vivienda este otoño deberán actuar con rapidez y conocer bien qué municipios ofrecen el mejor equilibrio entre precio y calidad de vida.

